Nahir, en la audiencia del juicio en su contra esta mañana
Nahir, en la audiencia del juicio en su contra esta mañana

Giuliana Vera, de 20 años, había cursado poco menos de un año de Derecho junto a Nahir Galarza en la sede de Gualeguaychú de la Universidad de Concepción del Uruguay. Habían compartido mateadas, trabajos prácticos. Nahir la había aconsejado a ella y a otras compañeras sobre liberarse de relaciones tóxicas, que qué hacían todas de novias, que la vida había que vivirla. Giuliana no había conocido a Fernando Pastorizzo, no tenía idea de su existencia hasta la madrugada del 29 de diciembre pasado en la que fue encontrado con dos balas .9mm en el pecho salidas de la Browning reglamentaria del padre de Galarza. Nahir nunca le había mencionado a su ex novio. Le contó de otras parejas, ocasionales, múltiples, a la vez, pero nunca de Pastorizzo.

Este lunes por la mañana, en la séptima audiencia del juicio por la muerte del joven en el tribunal de Gualeguaychú, Giuliana fue la primera testigo presentada en el turno de la defensa, puso su nombre y su cara bajo juramento, aseguró que alguien llamaba a Nahir con insistencia, que la joven le pedía a ella y a las otras mujeres del curso que se alejaran de sus "relaciones tóxicas", que Nahir sufría de violencia psicológica. "Nunca me dijo el nombre del pibe que la hizo sufrir mucho", aseguró Giuliana ante el tribunal. "No éramos amigas-amigas", dijo la joven, como haciendo una salvedad.

Luego, recordó el encierro. El abogado defensor Horacio Dargainz le preguntó si vio a Galarza tras el asesinato de Pastorizzo. Vera reconoció que sí, que la vio en la Comisaría de la Mujer donde Nahir pasó los últimos meses en una celda con una mesa de cemento y un pequeño ventiluz, con un sueño conciliado con clonazepam. Allí, Giuliana le preguntó a Nahir por qué "hizo lo que hizo", por qué mató a su ex novio, por qué le disparó con una semiautomática reglamentaria de Policía en vez de pedir una restricción perimetral. "Me dijo que si no lo hacía 'nunca me iba a dejar en paz'", afirmó Giuliana.

Nahir y la psicóloga Gladys Tobar junto al abogado Horacio Dargainz
Nahir y la psicóloga Gladys Tobar junto al abogado Horacio Dargainz

En la sala, Nahir estaba sentada a un paso de su "amiga-amiga", había anticipado la llegada de Giuliana leyendo la declaración testimonial de su compañera de estudios incorporada a la causa, pasando las fojas suavemente. Sorprendió a todos en la audiencia al decidir regresar al juicio tras una semana  de ausencias, luego de que amenazara con suicidarse frente al fiscal Sergio Rondoni Caffa si se exhibía en la sala un video de ella y Pastorizzo teniendo sexo que fue encontrado tras una pericia al celular Motorola del joven. "No la culpo, esa celda debe ser un embole", dijo una voz cercana al expediente en la sala. Nahir, calzada con zapatos negros con plataformas un poco más bajas de las que usualmente usa, no hizo comentarios en voz alta, no lloró como lo hacía antes.

La séptima audiencia del juicio tuvo otras particularidades. Para empezar, la propia madre de Nahir estaba presente: Yamina Kroh había llegado poco después de las 8 de la mañana. Infobae habló con ella: "Voy a declarar", dijo, "voy a contar mi verdad como mamá." Meliana, su hermana y tía de Nahir, se había negado a hacerlo la semana pasada.

Al final, Yamina no declaró, no ayer. "Vino a ver a su hija. Se habrá confundido", aseguró una fuente cercana a la defensa, que estimó que la madre de Nahir daría su testimonio en la audiencia de hoy. Yamina no puede presenciar su audiencia al estar citada como testigo y no haber declarado todavía. Gustavo Pastorizzo, el padre de Fernando, que testificó en la primera jornada del juicio, estaba sentado en la antesala del tribunal cuando Yamina hizo su entrada. El encono fue obvio: Pastorizzo torció el gesto con fuerza. Yamina ni siquiera lo miró a la cara. En los cálculos privados del padre de Fernando, la madre de Nahir solo podría mentir para salvarla.

Yamina Kroh, madre de Nahir, llega a los tribunales junto a la psicóloga Tobar
Yamina Kroh, madre de Nahir, llega a los tribunales junto a la psicóloga Tobar

Alexis Oroño fue otro testigo en la jornada que fue citado por la defensa, un joven también de 20 años y de Gualeguaychú que conoció a Nahir "por Instagram" hace dos años, un "amigo", se definió él. "Íbamos al parque, a boliches, al puerto. Nunca lo vi a Pastorizzo. Una vez Nahir posteó una foto de nosotros dos juntos y me etiquetó, ahí Pastorizzo me empezó a seguir y yo a él, pero nada más", aseveró. "Una vez fui a darle clases particulares de matemática", continuó Alexis, un comentario que les arqueó las cejas a varios. Afirmó que Nahir le había asegurado que era víctima de violencia psicológica, aunque no física, mensajes que le llegaban por WhatsApp.

Tamara Castro, oficial de policía entrerriana, relató otro episodio al menos llamativo. Nahir había denunciado a sus 16 años un presunto secuestro, en donde permaneció casi un día desaparecida. La causa "quedó archivada" aseguran cerca de la joven luego de que Nahir enfrentara una cámara Gesell. Castro recordó otro episodio denunciado por la joven durante esa época, "2015 o 2016", dijo la oficial, un caso en el que ella misma intervino, "un hecho de abuso simple".

"Ella manifestó que un grupo de masculinos la interceptó a la salida del colegio para taparle la boca, perdió el conocimiento y despertó en un descampado con las manos atadas", aseguró Castro. Nahir, al escuchar esto, se sopló la nariz. "Esta causa terminó archivada también", afirmó alguien en el entorno de Nahir,"falta de pruebas". 

La psicóloga Gladys Tobar, que elaboró un informe de parte a pedido de la defensa, aseveró que Nahir "atravesó violencia de género" y "abuso" bajo una "relación patológica" en una exposición de poco menos de cinco minutos. Tobar llegó junto a la madre de Nahir; se despidió de la joven con un abrazo y un beso en la sala, algo que arqueó varias cejas. "Yo no me abrazo ni me beso con mi psicóloga", dijo un presente.

Nahir, al llegar esposada a tribunales (Fotos Ricardo Santellán)
Nahir, al llegar esposada a tribunales (Fotos Ricardo Santellán)

Lo cierto es que todavía no apareció un testimonio contundente sobre la supuesta violencia tanto física como psicológica ejercida por Pastorizzo que mitigue los cargos en su contra –que le garantizarían un veredicto de cadena perpetua– y que haga temblar a los fiscales del caso, Sergio Rondoni Caffa y Lisandro Beherán.

La defensa todavía continúa con las notificaciones. Hay cuatro jóvenes que declararían sobre la supuesta violencia de género y otros cuatro que hablarían sobre sus relaciones casuales con la joven, otro eje de la querella que busca alejar a Pastorizzo de la figura de novio, bajo el agravante del vínculo. Lo cierto también es que hablar a favor de Nahir Galarza no es un argumento popular en Gualeguaychú. El pueblo chico se calienta: cerca de la defensa hablan de hostigamientos e insultos por redes sociales a estos posibles testigos. 

Mañana declararía la madre de la joven. No hay una fecha precisa de cuándo lo haría su padre, Marcelo, si es que lo hará. La defensa, por su parte, habla de un total de 26 testigos de su lado, lo que obligaría a extender la grilla de audiencias más allá de este jueves. Al salir del tribunal en un móvil policial, Nahir no se encontró con partidarios ni gente de su lado. Solo periodistas y un chico que conoció a Fernando Pastorizzo. "Hija de puta", le dijo el chico, impulsivo, echando los dientes para adelante.