Viajar en avión es considerado uno de los métodos más seguros de transporte, pero hay trayectos donde la experiencia puede estar marcada por la incomodidad y el sobresalto. Según un informe de Tubli en 2024, la ruta aérea entre Mendoza y Santiago de Chile encabeza el ránking mundial de turbulencias, con cifras que sorprenden tanto a pasajeros como a expertos en aviación.
Este fenómeno no solo afecta la tranquilidad en cabina, sino que también pone a prueba la destreza de las tripulaciones y la tecnología aeronáutica.
Por qué la ruta Mendoza-Chile es la más turbulenta del mundo
El tramo que une Mendoza (Argentina) y Santiago (Chile) atraviesa una de las zonas geográficas más desafiantes para la aviación comercial. Esta ruta, de apenas 196 kilómetros, cruza la cordillera de los Andes, reconocida por sus condiciones atmosféricas extremas.
Las cifras del ránking no son casualidad: el informe asignó a este vuelo un índice de turbulencia de 24,68 sobre 100, el más alto registrado a nivel global. La razón principal de estas sacudidas se encuentra en la combinación de vientos intensos, variaciones térmicas y bruscos cambios de presión. La cercanía inmediata con la cordillera genera corrientes de aire irregulares y movimientos verticales que se sienten con fuerza dentro de la cabina.
Además, el contraste entre masas de aire frío y caliente potencia la inestabilidad durante el trayecto. Los pilotos y las aerolíneas conocen bien estos desafíos y aplican procedimientos específicos para garantizar la seguridad. Aunque la percepción de peligro puede ser alta para los pasajeros, los equipos están preparados para operar en estas condiciones y las turbulencias, aunque incómodas, no representan una amenaza real para la integridad del vuelo.
Cómo se realizó el análisis
La medición de la turbulencia en el aire se basa en análisis científicos y métricas especializadas. En Estados Unidos, se utiliza la tasa de disipación de remolinos o EDR (por sus siglas en inglés), una escala numérica que permite clasificar la intensidad de las turbulencias. Según esta metodología, los valores entre 0 y 20 corresponden a turbulencias ligeras, de 20 a 40 a moderadas, y de 40 a 100 a condiciones severas o extremas.
En Europa, el enfoque se realiza a través de la ráfaga vertical equivalente derivada (DEVG), una técnica con similitudes pero diferencias técnicas respecto al EDR. Ambas métricas permiten hacer proyecciones y clasificaciones objetivas sobre las condiciones que enfrentarán los pasajeros.
El informe de Turbli, analizó más de 10.000 vuelos y 550 aeropuertos en todo el mundo durante el año 2024. El estudio tomó en cuenta la geografía, los patrones de viento y los datos en tiempo real para identificar las rutas más propensas a experimentar movimientos bruscos. Las zonas montañosas, por su configuración natural, se destacan como focos de alta turbulencia.
El top 10 de las rutas aéreas más peligrosas del mundo
La lista de las rutas más turbulentas del planeta tiene como protagonistas a trayectos que atraviesan sistemas montañosos y regiones con condiciones climáticas complejas. Lidera el ranking el tramo Mendoza (MDZ) - Santiago (SCL), con un índice EDR de 24,68. Le siguen rutas en Sudamérica, Asia y Europa, donde la geografía impone desafíos adicionales.
Estos son los 10 vuelos con mayor nivel de turbulencia, según el informe:
- Mendoza (MDZ) - Santiago (SCL): Índice EDR 24,68
- Córdoba (COR) - Santiago (SCL): 20,21
- Mendoza (MDZ) - Salta (SLA): 19,82
- Mendoza (MDZ) - San Carlos de Bariloche (BRC): 19,25
- Katmandú (KTM) - Lhasa (LXA): 18,81
- Chengdu (CTU) - Lhasa (LXA): 18,64
- Santa Cruz (VVI) - Santiago (SCL): 18,59
- Katmandú (KTM) - Paro (PBH): 18,56
- Chengdú (CTU) - Xining (XNN): 18,48
- San Carlos de Bariloche (BRC) - Santiago (SCL): 18,47
La presencia de rutas sudamericanas y asiáticas, especialmente aquellas que cruzan los Andes o el Himalaya, confirma el impacto de la altitud y los vientos de montaña en la experiencia de vuelo. También aparecen trayectos europeos, como la ruta entre Niza y Ginebra, que atraviesa los Alpes italianos y figura con un índice EDR de 16,06
El análisis remarca que, si bien la turbulencia rara vez implica un riesgo serio, sí puede generar incomodidad y obliga a prestar atención a las indicaciones de seguridad, como el uso del cinturón o la correcta ubicación del equipaje de mano. Los expertos coinciden en que la preparación y la anticipación son claves para mitigar el impacto de estos movimientos en los vuelos más desafiantes del mundo.