El año 2025 revela tendencias definidas en la elección de nombres para los recién nacidos en el país. Como es habitual, las familias recurrieron a los nuevos “clásicos” de la última década, y el crecimiento de nombres de origen italiano.
El más reciente relevamiento de la Dirección Nacional de Población, al que tuvo acceso Infobae, está basado en datos Registro Nacional de las Personas (Renaper) al 1 de diciembre. La estadística permite observar patrones precisos entre los preferidos por familias que registraron el nacimiento e identificación de sus hijos durante el período analizado. Y aparecen dos claras opciones dominantes, según sexo.
Isabella, con 6.848 registros (48,27% cada 1000 niñas nacidas) se consolida en la cima de la lista del grupo femenino. La acompañan Valentina, con 5.766 (40,64%), y Olivia (5.707 y 40,23%), que cierra el Top 3, demostrando la inclinación hacia estilos de raíz clásica.
En la categoría masculina, el podio del liderazgo lo ocupa Benjamín, que suma 7.400 registros, lo que equivale a 49,92% por cada 1.000 niños nacidos y documentados durante el año de referencia. Le secundan Gael (5.963 y 40,22%) y Mateo (5.872 y 39,61%), mostrando continuidad en la preferencia por nombres de breve composición y con resonancia tanto hispana como global.
El documento aclara que, para esta elaboración, se contabilizó cada nombre propio de manera individual, desestimando las posibles combinaciones. De este modo, en caso de una persona con más de un nombre, cada uno se computa separadamente.
La fórmula empleada para calcular las tasas consiste en relacionar la cantidad de veces que se inscribió un nombre único con el total de personas identificadas nacidas durante 2025 y multiplicarlo por 1.000. Así, la tasa representa cuántas veces aparece cada nombre entre cada mil nacidos e identificados.
A partir del cuarto puesto, aparecen variantes de la cultura contemporánea. En mujeres resaltan Sofía (5.196 inscripciones y 36,63%), seguida por Jazmín (4.577 y 32,26%), Victoria (4.082 y 28,77%) y Martina (3.751 y 26,44), todas ellas con tradición en la región, pero también con presencia en tendencias internacionales. El caso de Emma (3.538 y 24,94%) y Emilia (3.507 y 24,72) muestra la predilección por nombres breves y melódicos como rasgo destacado.
En los varones, la lista profundiza la preferencia por nombres con sonoridad italiana, y de raigambre internacional. Destacan Valentino (4.212 y 28,41%), seguido muy de cerca por Valentín (4.119 y 27,78%), y los nombres que han ganado terreno en la última década como Enzo (3.882 y 26,19). Con una matriz anglosajona, aparece Liam (3.868 y 26,09%), así como Noah (3.323 y 22,42), este último de origen hebreo pero consolidado globalmente a partir de diversas referencias mediáticas.
El Top 20: los casos curiosos
El podio femenino se completa con registros significativos para otros nombres poco habituales, pero que empezaron a crecer estos años como Mia (3.422 y 24,12%), la tradicional Catalina (3.267 y 23,03) y Aitana (3.231 y 22,78). Otras opciones en auge son Ambar (2.957 y 20,84) y Franschesca (2.422 y 17,07).
Por su parte, la lista masculina sumó propuestas cada vez más clásicas, como Giovanni (3.248 y 21,91), Felipe (3.171 y 21,39), Julián (3.168 y 21,37) y Nicolás (3.116 y 21,02), todos ellos superando la barrera de los 3.000 registros anuales.
La presencia de variantes ortográficas o fonéticas de raíz común se advierte especialmente en las primeras posiciones, como ocurre con Valentina/Valentin y Valentino o con propuestas femeninas derivadas como Emma y Emilia, sugiriendo que las familias pueden influir en las estadísticas a través de pequeñas modificaciones de nombres en tendencia.
Dentro de los veinte más utilizados también figuran Zoe (2.371 y 16,71 por mil), Alma (2.338 y 16,48), Delfina (2.334 y 16,45), Luz (2.303 y 16,23) y Abigail (2.283 y 16,09). En tanto, el listado masculino se completa con Benicio (2.785 y 18,79), Bastian (2.584 y 17,43), Eithan (2.572 y 17,35), Lionel (2.511 y 16,94), Gabriel (2.497 y 16,84), Agustín (2.480 y 16,73) y Ezequiel (2.426 y 16,36).
Los significados de algunos nombres
Para las mujeres, algunas marcas de identidad presentan una significación especial:
- Isabella, la más elegida, es una variante de Isabel y significa “promesa de Dios”; ocupa una posición destacada a nivel global.
- Olivia, de origen latino, significa “la que trae paz” y su popularidad se mantiene gracias a su asociación con la armonía.
- Emilia proviene del latín y se traduce como “trabajadora” o “la que se esfuerza”, atributos valorados por muchas familias.
- Catalina, con raíces en el griego, remite a la pureza, con el significado de “limpia” o “íntegra”.
- Emma, de origen germánico, se interpreta como “entera” o “universal” y es apreciado por su sencillez y fuerza.
Para los varones, según orden de preferencia, las representaciones también excede la sonoridad y el valor estético. Predomina la connotación religiosa:
- Benjamín, traducido como “el hijo más amado”, mantiene su vigencia en los primeros puestos.
- Gael deriva de Judicael, formado a su vez por los vocablos de origen bretón ‘iud’ (que significa ‘señor’) y ‘hael’ (que se traduce como ‘generoso’. El significado literal de Gael es “aquel que es generoso”.
- Mateo, de raíz hebrea, significa “don de Dios”.
- Valentino, del latín, remite a cualidades como “valiente”, “fuerte” y “saludable”.
- Felipe tiene origen griego, y se lo vincula con el significado de “amante de los caballos” y una conexión simbólica con la nobleza.