Los conflictos vecinales que se resuelven con ira y violencia se suceden de manera frecuente en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Este fin de semana, en la zona céntrica de la localidad de Lanús, una mujer vio cuando llegaba a su casa de hacer las compras que el auto de su vecino tapaba su entrada y decidió dañar el vehículo.
La mujer, que quedó registrada por las cámaras de seguridad del edificio de Lanús Oeste, guarda su auto en uno de los dos portones que hay junto a la entrada de su casa. En el otro guarda el auto su vecino, que tiene además desde hace poco tiempo una camioneta nueva que guarda en otra cochera.
Hace algunas semanas, el hombre, que vive junto a su mujer con un embarazo avanzado y su hijo, debía pasar unos minutos por su casa. Por eso le tocó el timbre, le consultó si le molestaba que lo estacionara tapando la entrada y acordaron que no había problema. Que, si necesitaba salir, le avisara.
Este sábado, pasado el mediodía, el hombre debía estar poco más de media hora en su casa. Volvió a tocar el timbre dos veces para consultarle a su vecina por el auto, pero no hubo respuesta porque no había nadie en la casa.
Cuando salió, después de aproximadamente 40 minutos, encontró el vehículo todo rayado. "Fui a preguntarle si sabía algo y me dijo que no", contó el hombre. "Me puse a revisar las cámaras y vi en el reflejo de los espejos del hall cómo destrozaba la camioneta".
Las imágenes de las cámaras muestran cómo la mujer llega a su casa y, antes de ingresar, se acerca dos veces hasta la puerta y vuelve para hacer rayas en la chapa con lo que parece ser su llave.
"Es una zona muy transitada en la que solemos tener problemas entre los vecinos para estacionar y puede pasar que te tapen la entrada, pero nunca este extremo de salir a romper el auto", agregó el damnificado que realizó la denuncia contra su vecino este domingo. "En lugar de ofrecerse a pagar el arreglo vino a convencerme de que no sabía que el auto era mío y que no se iba a hacer cargo".
"Me agarró un impulso y se lo rayé, me lo dejó como una hora", se defendió Alida, la mujer, en diálogo con el canal TN. "Yo tengo 75 años, no soy una pendeja. Si sabía que era de él, le tocaba el timbre y le pedía que lo sacara", aclaró. "Pero yo soy discapacitada, tengo fibromalgia y venía cargada del supermercado. Su entrada estaba vacía y lo dejó delante del garage".
"Estoy angustiada porque nunca tuve un problema con nadie", dijo. "Me arrepiento, pero él no aceptó mis disculpas. No soy una persona agresiva".
En mayo de este año, un caso similar en Villa Urquiza quedó registrado por un vecino: un hombre preso de la ira golpeó el vehículo y le marcó el símbolo de "prohibido estacionar" en el capot de un vehículo que tapaba su entrada de auto.
En los últimos días también, una mujer que conducía su auto en la localidad de San Martín atacó con un martillo a otro conductor porque consideró que "iba demasiado lento".
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