El gobierno de la provincia de Mendoza retiró a 25 menores de edad de seis hogares religiosos a cargo de monjas y curas en el departamento de San Rafael, luego de una serie de entrevistas con la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), donde los niños y adolescentes denunciaron maltratos y golpes.

Los hogares pertenecen al Instituto Servidoras del Señor y la Virgen de Matará (SSVM), una comunidad religiosa de derecho diocesano, del movimiento religioso católico conservador Verbo Encarnado, fundado en 1988 por padre el Carlos Miguel Buela, alejado ya de la orden por acusaciones de abuso sexual.

En las entrevistas individuales que llevó adelante la DINAF los chicos relataron episodios de golpes, maltratos y gritos por parte de quienes debían cuidarlos en esos sitios a los cuales llegaron por abandono o denuncias de abusos.

"La gran mayoría de los menores manifestaron retos subidos de tono, penitencias inadecuadas y algunos golpes", indicó un comunicado del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de Mendoza, que dispuso el retiro de los menores. También destacaron que "no hubo colaboración por parte de la congregación religiosa".

A partir de esa situación, la DINAF informó que los religiosos dejarán de recibir el aporte del Estado por estos chicos ya que se puso fin al convenio entre el gobierno provincial y el instituto religioso, además del retiro inmediato de los 25 chicos que serán redistribuidos en otros hogares pertenecientes a la Dirección de la Niñez en San Rafael.

Desde el Ministerio indicaron también que el Instituto presentó una nota "donde expone su disconformidad por las medidas tomadas" y rechaza las acusaciones.

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