Una mujer de 80 años fue degollada en su casa de la localidad bonaerense de Coronel Pringles en la tarde del martes y por el crimen fue detenido su sobrino quien le habría confesado a los investigadores que lo hizo porque lo tenía "cansado", según informaron fuentes policiales.
María Pontaut, conocida como "Tuta", fue asesinada ayer en su casa de la calle Dorrego al 1300 en la ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires, a 530 kilómetros de la Capital Federal.
La mujer habría salido de su casa por la mañana acompañada del hijo de 20 años de quien ahora está detenido para dirigirse al banco, donde retiró 50 mil pesos de su cuenta. Luego se dirigió a otro banco para depositarlo y regresó a su casa.
Cuando el joven volvió a la casa de su tía abuela -que vivía sola y no tenía hijos- debió saltar el paredón para ingresar a la casa ante la falta de respuesta de ella y por una de las ventanas pudo ver la casa completamente desordenada y a su tía tumbada sobre un charco de sangre.
El joven llamó inmediatamente a la policía y los efectivos de la comisaría de Coronel Pringles confirmaron que la mujer había muerto a causa de un profundo corte en el cuello, aunque no encontraron el arma homicida.
Tras las primeras averiguaciones, los investigadores pudieron determinar que el crimen había sido cometido por el padre del joven, sobrino de la víctima, quien confesó a los policías haberla matado: "Me tenía podrido esta vieja".
El detenido, identificado como Andrés Oscar Pontaut (50), quedó incomunicado y a disposición de la justicia. En un allanamiento realizado en la casa Pontaut fue secuestrada una cuchilla de oro y plata de 16 centímetros de hoja que había sido robada de la casa de la víctima y, se cree, fue la herramienta con la que se cometió el asesinato de la mujer.
Además, se secuestró un revólver calibre 38 con seis proyectiles intactos, las llaves de la casa de la víctima, dinero en efectivo y dos teléfonos celulares, uno de los cuales pertenecía a la María.
Los policías hallaron también en el fondo de la vivienda las cenizas de prendas de vestir, que, se sospecha, es la ropa que llevaba puesta el hombre al momento de cometer el homicidio y que habría prendido fuego para borrar rastros.