Dólares falsos incautados a dominicanos en San Cristóbal (Prensa – Ministerio de Justicia y Seguridad GCBA)
Dólares falsos incautados a dominicanos en San Cristóbal (Prensa – Ministerio de Justicia y Seguridad GCBA)

A fines del año pasado, poco antes del comienzo de la última feria judicial, María Elizabeth Valerio Rosario, ciudadana dominicana, nacida en la ciudad de Santo Domingo en 1990, accedió a un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal Nº4 tras pasar poco más de seis meses en la cárcel de mujeres de Ezeiza. El juez Claudio Bonadio la había procesado con prisión preventiva a mediados de julio último y le había trabado un embargo por 60 mil pesos. María Elizabeth, tras haber sido investigada por la división Falsificación de Moneda de la Policía Federal, fue acusada de cuatro delitos muy parecidos entre sí. La carátula: entrega de moneda falsa.

El primer hecho, de acuerdo con la imputación del juez Bonadio, ocurrió el 4 de enero de 2016. Valerio Rosario se presentó en una casa de la calle Planes, barrio de Caballito, tras un contacto a través de un aviso en el sitio de compra y venta OLX. Compró una bicicleta con 200 dólares truchos; el contacto no fue hecho por Valerio Rosario, sino por un hombre desconocido. El 27 de mayo, Valerio Rosario llegó con mil dólares falsos a un local de la calle Ecuador para llevarse un Iphone 6 color plata; había hecho el trato por internet con un alias falso. El 3 de junio respondió a otro aviso para comprar un nuevo Iphone 6 con el mismo alias; cerró el trato con 800 dólares apócrifos en una casa de la calle Arcos, barrio de Belgrano.

El 16 de junio, Valerio Rosario volvió a la casa de la calle Arcos para comprar otro celular Apple con otros 900 dólares falsos tras responder a un nuevo aviso. Esta vez, la dueña no se iba a dejar estafar: tras denunciar a Valerio Rosario, la esperó con efectivos de la Comisaría Nº33 que la arrestaron apenas se presentó. El dinero fue incautado; la división Falsificación de Moneda allanó poco después su domicilio en la calle Sarmiento y secuestró documentación.

El dinero falso que Valerio Rosario empleaba era de una altísima calidad, casi indetectable. "Calidad colombiana", le dijo un investigador al juez Bonadio. La plata imitaba las medidas de seguridad elementales para cualquier billete como el hilo transversal, las marcas de agua y las tintas de variabilidad óptica, lo que impedía que fuese rechazada por las máquinas comerciales. Valerio Rosario, por otra parte, no está sola en el modus operandi: es simplemente un ejemplo de tantos.

Hoy, los casos de dominicanos que buscan canjear plata trucha por smartphones de última generación y otros productos Apple se repiten en todo el país. Un vendedor ubicado en La Plata asegura a Infobae: "Tuve que cancelar siete ventas a personas de origen dominicano que vinieron con dólares falsos. Es muy fácil. Publiquen un iPhone 7 en un sitio como OLX o Alamaula y vean qué pasa. Siempre te meten el verso de que no pudieron cambiar los dólares. Nunca caí por suerte". El vendedor de iPhones, por su parte, tiene un evidente problema para reclamar a la Policía; todo su negocio, tanto de importación como de venta, es en negro.

El vendedor sigue: "Ya sabía por gente en el rubro que tenía que tener cuidado con los dominicanos. Tuve un encuentro en Retiro en noviembre pasado para vender un iPhone 7 por 1500 dólares; me llamó la atención que el tipo me diera la plata antes de que saque el equipo, eran todos de cien. Los billetes estaban impecables. Le dije que eran falsos y el tipo se fue".

El vendedor hasta descubrió un punto débil en la estafa: "Manejan copias muy buenas, pero la forma más sencilla de detectarlos es ver los números de serie, si traen más de diez billetes, por ejemplo. Siempre alguno de los números está repetido. En el caso de Retiro había tres pares de billetes con los números idénticos".

Las advertencias también se repiten en foros como Taringa!. Un vendedor porteño, por ejemplo, alertó cómo otra mujer dominicana le dejó 400 dólares truchos por un iPad Mini. Otros publican tutoriales elaborados para detectar a los estafadores. "Suelen aparecer en feriados o fines de semana, cosa que no puedas ir a un banco y verificar los dólares que te dan, ponen la excusa de que viven lejos para aprovechar y llevarte a que concretes la venta en un día no hábil. Se escudan en que prefieren llevar dólares para transportar menor cantidad de billetes", advierte un usuario a otros.

La división Falsificación de Moneda tuvo su mayor golpe en la materia a fines de diciembre pasado. 15 dominicanos fueron arrestados en 16 allanamientos entre Capital Federal y Avellaneda luego de más de dos años de investigación, en una causa bajo la firma del Juzgado Federal Nº9 a cargo de Luis Rodríguez.

El modus operandi era el mismo: cambiar plata falsa por artículos electrónicos. Les encontraron 3500 dólares apócrifos, 47 mil pesos y una módica cantidad de cocaína. En noviembre, otros dos dominicanos fueron arrestados con otros 3 mil dólares por efectivos de la Comisaría Nº18 de la Policía de la Ciudad en San Cristóbal, para quedar a disposición del Juzgado de Instrucción Nº3.

El problema no es reciente, por otra parte: hubo casos reportados en 2014 y 2015 en puntos como Chaco y San Juan. El expediente del Juzgado Federal Nº9, por otra parte, tiene una coincidencia curiosa: Valerio Rosario aparece como implicada en el mismo, de acuerdo con datos de la Cámara Federal. También figura en la lista Miguel Ángel Robinson, también dominicano, pareja de Valerio Rosario, y quizás el personaje más interesante de toda esta trama.

Robinson, de 31 años, ex monotributista y con una década de residencia en el país, fue encontrado por la PFA en el departamento de la calle Sarmiento en el marco de la causa del juez Bonadio. La Cámara Federal reveló también causas históricas en su contra, precisamente por falsificación de moneda: el Juzgado Federal N°10 a cargo de Julián Ercolini lo imputó en 2012 junto a otros tres cómplices de su misma nacionalidad por operar con dinero trucho y tuvo que cumplir tareas comunitarias según aseguran fuentes ligadas a su defensa.

Robinson también fue investigado por Bonadio en la causa por la cual fue a juicio su pareja, aunque no hubo pruebas suficientes para imputarlo. De todas maneras, el titular del Juzgado N°11 remitió los resultados de sus averiguaciones a su colega Luis Rodríguez.

El dominicano, de acuerdo con su defensa, estuvo vinculado a otro delito que es común entre ciudadanos de la comunidad dominicana en Buenos Aires: el fraude con tarjetas de crédito mediante un simple método de clonación. Tuvo dos causas con esa carátula, una de ellas con fecha de 2015 y a cargo del Juzgado de Instrucción N°33, por la cual fue indagado. Robinson, sorprendentemente, se enteró de estas acusaciones en su contra no por un patrullero que llegó a su puerta, sino cuando realizaba un simple trámite en Migraciones. Su defensa, por otra parte, asegura que el dominicano y su pareja nunca fueron notificados de la causa instruida por el juez Rodríguez.

Ahora, ¿de dónde vienen todos estos dólares falsos? ¿Dónde los consiguen estos dominicanos implicados en esta estafa de cambiar plata apócrifa por iPhones? Una fuente jurídica históricamente ligada a la comunidad dominicana asegura: "Se los compran a peruanos y colombianos en el Abasto".

En cuanto a la línea peruana, Bonadio ordenó detener en marzo pasado a Raúl Sánchez Rashuamán, un argentino de 48 años acusado de ser la cabeza de una organización que ingresaba dinero trucho desde Lima. Lo arrestó en la Villa 1-11-14 junto a otros cinco presuntos cómplices, entre ellos dos peruanos. Se allanaron doce puntos entre Capital y el conurbano, entre ellos, una imprenta sobre la calle Mariano Acosta.