El último sábado de enero el ex jugador de Los Pumas, Bernardo Miguens, falleció en Pinamar a los 58 años. Mientras practicaba surf en el mar, una ola grande impactó contra su cuerpo y le causó graves heridas. Ese mismo día fue trasladado al Hospital Británico y pocas horas después falleció.
Una semana después de su muerte, que conmocionó al mundo de rugby argentino, Eugenio, uno de sus hijos le escribió una emotiva carta que decidió compartir a través de su Facebook. "Ya extraño tu silbido sonando por la casa y en los viajes en auto, extraño tu "ya voy" cuando te llamábamos para almorzar, te extraño a vos", escribió.
Miguens fue un jugador muy querido en Los Pumas. Jugó 12 partidos con la camiseta albiceleste entre 1983 y 1987. Además, jugó en el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA). Sus compañeros y rivales lo recordaron con halagos al momento de su muerte. "Fue una persona amorosa y un padre ejemplar", le dijo a Infobae Miguel Alemán, uno de sus compañeros.
Su hijo retrató su personalidad en la carta. "Estoy agradecido por enseñarme a amar, a ayudar al que lo necesita, a saber que todavía se puede amar a una persona toda una vida como hiciste con mama, a que el matrimonio tiene valor y es increíble", sostuvo.
"Te rezo y te pido por un poco de entendimiento o por un corazón muy grande para poder superar estos momentos de enojo", escribió Eugenio. La muerte de su padre lo dejó sin respuestas y desconsolado ante la incertidumbre de cómo seguir.
"Ya me imagino con el orgullo que les voy a decir a todos mis hijos que tipo de persona eras y de lo que generabas en la gente, así que también te voy a pedir un poco de memoria para no olvidarme de todos los momentos felices que vivimos juntos", aseguró Eugenio, uno de los trece hijos que tuvo Miguens.
Las palabras de Eugenio fueron replicadas por cientos de personas en Facebook. Se compartieron y generaron la reacción inmediata de familiares y amigos, quienes decidieron comentarle la publicación. "Negro: te quiero, te extraño, te agradezco y nunca te olvido", fue el final de la carta.
El texto completo
Papa:
Viejo sigo sin creer que ya no vamos a poder compartir esos puchos en la galería de casa donde surgían charlas que cada día me gustaban más a medida que iba creciendo. Sigo sin creer que no me vas a levantar temprano diciendo que día de semana se trabaja o se estudia, ya extraño tu silbido sonando por la casa y en los viajes en auto, extraño tu "ya voy" cuando te llamábamos para almorzar, te extraño a vos.
Que cagada que recién ahora estoy verdaderamente agradecido de lo que fuiste para mí, fuiste un padre, un amigo, un compañero, un sabio, un guía y un ejemplo.
Agradecido por enseñarme a amar, a ayudar al que lo necesita, a saber que todavía se puede amar a una persona toda una vida como hiciste con mama, a que el matrimonio tiene valor y es increíble.
Y de lo que estoy más agradecido es de la familia que me diste con mama, 12 hermanos que elijo una y otra vez como mis amigos y en los que veo reflejados muchas actitudes tuyas, ellos y mama son lo que me mantienen todo el tiempo muchas veces sin darse cuenta, me alegran los días.
Como siempre decías: "después de la vida el mejor regalo que te di, son tus hermanos", nunca estuviste tan acertado.
Después del velorio y entierro me di cuenta lo groso que eras no solo para nosotros sino para muchos, ya sean del club, del trabajo, de tus épocas doradas o de la comunidad y de incontables lugares.
Lo que más te agradezco es que con mama me hayas presentado a Jesús, y hayas sembrado en nosotros,tus hijos, este increíble amor incondicional, este camino de vida a la santidad, del cual tenías mucha fe y confianza.
No puedo decirte que en estos momentos no estoy muy enojado, porque la verdad es que tengo un enojo contra Jesús y su plan que es difícil de explicar.
Pero por experiencia y por tus consejos sé que al final siempre termino volviendo a los brazos de Jesús y empiezo a entender un poquito más de su plan y los frutos de levantarse después de cada caída.
Algo que me ayudó mucho fue imaginarte con Jesús fumando un habano y que desde arriba me veías y decías: "que boludo Euge que se enoja con vos y te echa la culpa, cuando debería ser con vos en quien se apoya y deja consolar".
Así que por eso es que sigo el consejo de tu hermano y mi gran padrino Paddy cuando Tomi se fue: Te rezo y te pido por un poco de entendimiento o por un corazón muy grande para poder superar estos momentos de enojo.
Viejo fuiste una persona increíble y no le puedo estar más agradecido a dios de ponerme en tu vida, de tener la suerte de tenerte de papa.
Ya me imagino con el orgullo que les voy a decir a todos mis hijos que tipo de persona eras y de lo que generabas en la gente, asique también te voy a pedir un poco de memoria para no olvidarme de todos los momentos felices que vivimos juntos.
Algo que no puedo dejar de pedirte es que me dejes verte en las personas, en los momentos, que tu presencia, ESA PRESENCIA tan tuya no se pierda ni en mi casa ni en los corazones de los que no dejamos de quererte y extrañarte.
Negro: te quiero, te extraño, te agradezco y nunca te olvido