Volver a comer después del ayuno intermitente podría ser la clave para vivir más, según un estudio

Investigadores descubren que la forma en que el cuerpo se adapta al retomar la alimentación influye directamente en los beneficios para la salud y la expectativa de vida

Google icon
El estudio del UT Southwestern Medical Center revela que el momento de volver a comer tras el ayuno intermitente es clave para la longevidad (Freepik)

El ayuno intermitente se instaló en los últimos años como una estrategia vinculada a mejoras en la salud. Sin embargo, nuevas evidencias sugieren que el foco no debería estar únicamente en dejar de comer durante ciertas horas, sino en lo que ocurre cuando se vuelve a ingerir alimentos. Ese momento, muchas veces relegado, podría ser clave para explicar los beneficios observados.

Un estudio desarrollado por el UT Southwestern Medical Center aporta una mirada diferente sobre este fenómeno. La investigación, publicada en la revista Nature Communications, se centró en analizar cómo el organismo reorganiza sus reservas de energía después de un período sin ingesta. Para ello, los científicos utilizaron al gusano Caenorhabditis elegans, un organismo ampliamente empleado en biología porque comparte procesos metabólicos básicos con los humanos.

Las adaptaciones energéticas durante y después del ayuno

Durante el ayuno, el cuerpo atraviesa una adaptación conocida: al agotarse la glucosa —la principal fuente de energía inmediata—, las células comienzan a utilizar grasas para sostener sus funciones. Este mecanismo permite que el organismo continúe operando incluso en ausencia de alimento.

PUBLICIDAD

Sin embargo, el estudio pone el foco en una etapa menos explorada. Una vez que se reanuda la alimentación, el cuerpo necesita revertir esa estrategia.

Este proceso, que puede parecer automático, implica una reorganización compleja del metabolismo. Según explicó el investigador principal, Peter Douglas, esa transición había recibido poca atención hasta ahora. Los resultados del trabajo muestran que este momento resulta decisivo para los efectos asociados a la longevidad.

La flexibilidad metabólica para alternar entre diferentes fuentes de energía tras el ayuno se posiciona como un factor esencial en la prevención del envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los científicos identificaron un elemento central en esta regulación: una proteína llamada NHR-49. Durante el ayuno, esta molécula actúa como un “interruptor” que activa el uso de grasas cuando los niveles de glucosa son bajos.

PUBLICIDAD

Sin embargo, ese mecanismo no puede permanecer encendido indefinidamente. Al volver a comer, el organismo necesita desactivarlo para restablecer el equilibrio energético. Allí entra en juego otra proteína, una enzima denominada quinasa CK1 alfa 1 (también conocida como KIN-19), que modifica químicamente a NHR-49 y apaga su función.

Este cambio permite que el cuerpo deje de consumir grasa de forma constante y recupere sus reservas. En otras palabras, el organismo pasa de un modo de “uso” a uno de “almacenamiento”, una transición esencial para mantener el equilibrio interno.

Flexibilidad metabólica y longevidad: hallazgos clave del estudio

Para comprender la importancia de este mecanismo, los investigadores realizaron distintos experimentos con los gusanos.

En una primera etapa, eliminaron la proteína NHR-49. A pesar de esa ausencia, los organismos que atravesaron un período de ayuno mostraron un aumento del 41% en su esperanza de vida y conservaron características asociadas a la juventud.

Sin embargo, el escenario cambió cuando se impidió que la proteína se desactivara al retomar la alimentación. En ese caso, los beneficios desaparecieron por completo.

Este hallazgo sugiere que no alcanza con activar el uso de grasas durante el ayuno. Resulta igual de importante que el organismo pueda detener ese proceso en el momento adecuado. Si esa “señal de apagado” falla, los efectos positivos se pierden.

El papel de la proteína NHR-49 resulta fundamental para activar el uso de grasas durante períodos de ayuno y mantener el equilibrio metabólico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hasta ahora, gran parte de las investigaciones sobre ayuno intermitente se centraban en la restricción calórica como factor principal. Este nuevo trabajo introduce una variable diferente: la capacidad del organismo para adaptarse a los cambios.

En términos simples, el beneficio no depende solo de cuánto tiempo se pasa sin comer, sino de qué tan eficiente es el cuerpo para cambiar de estrategia cuando vuelve a recibir alimento. Esa flexibilidad metabólica —la habilidad de alternar entre distintas fuentes de energía— aparece como un componente clave.

Implicancias para la salud humana y perspectivas futuras

Aunque el estudio se realizó en un organismo simple, muchos de los mecanismos involucrados están presentes en especies más complejas, incluidos los humanos. Por eso, los investigadores consideran que estos resultados podrían tener relevancia más allá del modelo utilizado.

Comprender cómo se regulan estos procesos abre la posibilidad de diseñar estrategias que reproduzcan los efectos beneficiosos del ayuno sin necesidad de recurrir a períodos prolongados de restricción alimentaria. En el futuro, esto podría traducirse en intervenciones dirigidas a rutas metabólicas específicas.

Nuevas estrategias podrían reproducir los efectos del ayuno intermitente enfocándose en la respuesta metabólica al volver a comer y no solo en la restricción prolongada (Imagen Ilustrativa Infobae)

El trabajo del UT Southwestern Medical Center propone una perspectiva diferente sobre la relación entre alimentación y longevidad. En lugar de enfocarse únicamente en la cantidad de comida, destaca la importancia de cómo el organismo responde a los cambios.

A medida que la ciencia avance en el conocimiento de estos mecanismos, podrían surgir nuevas herramientas para mejorar la calidad de vida y reducir el impacto del envejecimiento. En ese camino, entender lo que ocurre después del ayuno podría ser tan importante como el ayuno mismo.

Más Noticias

Cómo son los lentes inteligentes que redujeron los síntomas de depresión en un estudio con ratones

La innovación fue diseñada por científicos de Corea del Sur y aún requiere evaluación en humanos. Estimulan el cerebro por la retina con resultados similares a los antidepresivos más recetados del mundo

Pedalear con frecuencia reduce la grasa muscular y mejora el equilibrio hormonal en hombres de entre 30 y 65 años

Investigadores compararon la composición muscular de ciclistas recreativos y hombres sedentarios mediante resonancia magnética, con diferencias de hasta siete puntos porcentuales en grasa intramuscular

Sin accesorios ni terapias costosas: cómo fortalecer la espalda en 15 minutos diarios

Los cirujanos ortopédicos Matthias Manke y Patrick Julius recomiendan rutinas simples basadas en ejercicio funcional y postura correcta. Claves para integrarlos a la vida cotidiana

Cómo el cerebro organiza la información visual para reconocer formas y movimientos, según el MIT

Investigadores descubrieron que ciertas neuronas se conectan en pequeños grupos coordinados para procesar escenas complejas en tiempo real. El hallazgo abre nuevas pistas sobre el funcionamiento de la percepción humana

Cuáles son los tipos de demencia menos conocidos y cómo identificar los síntomas de alerta

Nuevas investigaciones reconocen más de 100 formas poco frecuentes, que muchas veces se presentan con señales visuales, motoras o cambios de comportamiento, sin afectar la memoria al comienzo de la enfermedad