Las recomendaciones para tratar los esguinces y las distensiones están cambiando y el uso del hielo ya no es la primera indicación, según nuevas investigaciones internacionales.
De acuerdo con The Washington Post, especialistas en medicina deportiva advierten que el método tradicional conocido como RICE (reposo, hielo, compresión y elevación) está siendo desplazado por estrategias que priorizan la movilización progresiva y la educación del paciente.
En ese sentido, un estudio publicado en la British Journal of Sports Medicine destaca que la evidencia actual respalda que el movimiento controlado y la recuperación activa permiten una mejor reparación de los tejidos y reducen el riesgo de recaídas. El hielo queda reservado únicamente para el alivio puntual del dolor, mientras que la rehabilitación guiada y la compresión ganan protagonismo en el abordaje de estas lesiones.
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El hielo deja de ser protagonista en el tratamiento de lesiones
Según The Washington Post, especialistas en medicina deportiva y rehabilitación advierten que la aplicación de hielo tras un esguince o distensión puede mitigar el dolor en las primeras horas, pero no acelera la curación y, en algunos casos, podría retrasar la recuperación al frenar la llegada de células inmunitarias necesarias para reparar el tejido. La doctora Jennifer Robinson, médica deportiva en la Universidad de Iowa, sostiene que las nuevas estrategias están centradas en el movimiento y la protección.
La British Journal of Sports Medicine y la American Academy of Orthopaedic Surgeons proponen el enfoque PEACE & LOVE, que recomienda protección, elevación, evitar antiinflamatorios, compresión, educación y, posteriormente, carga, optimismo, vascularización y ejercicio. Estas sociedades científicas destacan que la movilización controlada, la información clara al paciente y la rehabilitación activa permiten una recuperación más rápida y segura.
Desde la Universidad de Harvard, especialistas en medicina física insisten en que el hielo puede usarse solo como recurso puntual para controlar molestias intensas, pero no debe ser el eje central del tratamiento. El doctor Peter J. Attia, experto en salud musculoesquelética, enfatiza que la clave está en la adaptación progresiva de la actividad física y en evitar el reposo absoluto, que aumenta el riesgo de rigidez y debilidad.
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La importancia del movimiento y la educación en la recuperación
Mayo Clinic subraya que la inflamación inicial tras una lesión desempeña un papel esencial en la regeneración de músculos, tendones y ligamentos, ya que moviliza células reparadoras y ayuda a limpiar los restos celulares. Por tanto, suprimir este proceso con frío excesivo o antiinflamatorios puede dificultar la curación completa. Los especialistas recomiendan consultar a profesionales de la salud para diseñar una estrategia de rehabilitación efectiva para cada caso.
La British Journal of Sports Medicine enfatiza, además, que la educación sobre expectativas realistas y el optimismo durante el proceso de recuperación forman parte de las recomendaciones actualizadas. De este modo, el reciente consenso internacional marca una transformación en el tratamiento de lesiones musculoesqueléticas.