Cómo combinar cardio y entrenamiento de fuerza sin perder músculo, según un experto

El médico deportólogo Sebastián La Rosa precisó qué factores determinan una correcta combinación de ambas disciplinas y aseguró que ese temor carece de sustento en la evidencia científica actual

La combinación de cardio y fuerza no impide la ganancia de masa muscular si se estructura correctamente el entrenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La combinación de cardio y entrenamiento de fuerza ha generado debate entre quienes buscan aumentar masa muscular. El doctor Sebastián La Rosa, médico, profesor universitario y especialista en medicina deportiva, opina sobre si el ejercicio cardiovascular puede obstaculizar el desarrollo muscular. La preocupación surge entre quienes temen que el cardio afecte negativamente el crecimiento de los músculos obtenidos con pesas.

Según La Rosa, muchas personas que entrenan fuerza evitan el cardio por miedo a que este “se lleve el músculo”. Aclara que esa idea responde más a un mito que a una realidad sustentada en pruebas. El experto sostiene que, aunque existe un fenómeno conocido como interferencia —que se detalla más adelante—, su efecto no es tan determinante como se cree popularmente.

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En el contexto del estado actual de la ciencia, combinar ejercicio cardiovascular con rutinas de fuerza no impide de manera significativa la ganancia muscular y lo esencial es cómo se estructuran ambos tipos de entrenamiento. La Rosa, cuyo trabajo se centra en la medicina deportiva y la docencia, enfatiza que el miedo al cardio como enemigo del músculo carece de fundamento.

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Cardio de baja o moderada intensidad, como caminar o nadar suavemente, genera menor interferencia en la hipertrofia muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigaciones recientes de instituciones académicas y científicas muestran que la sinergia entre fuerza y cardio puede beneficiar tanto la salud cardiovascular como los resultados de fuerza, siempre que se respeten ciertos principios de programación y recuperación. Para quienes se preguntan si practicar cardio afecta el desarrollo muscular, la evidencia científica revisada indica que la clave está en la planificación.

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Un entrenamiento bien diseñado permite lograr los beneficios de ambas modalidades sin sacrificar la hipertrofia muscular ni la salud general. El temor a la pérdida de músculo por hacer cardio proviene más de creencias antiguas que de observaciones actuales validadas por datos recientes.

Explicación del fenómeno de interferencia y su impacto según el tipo de cardio

Uno de los conceptos centrales en el debate sobre cardio y fuerza es la llamada interferencia. Este fenómeno hace referencia a la posible reducción de las adaptaciones musculares al combinar ambos entrenamientos, especialmente cuando el cardio es de alta intensidad o larga duración. La interferencia no afecta por igual a todos los tipos de ejercicio cardiovascular: el impacto es mayor en actividades como correr o el ciclismo, que involucran grandes grupos musculares y movimientos repetitivos.

El fenómeno de interferencia ocurre principalmente con cardio de alta intensidad o larga duración y se puede controlar con buena planificación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor La Rosa detalla que los mecanismos bioquímicos activados durante el cardio pueden competir con aquellos que promueven el crecimiento muscular. No todos los cardios tienen el mismo efecto: el cardio de baja o moderada intensidad, como caminar o nadar suavemente, suele generar menos interferencia. Además, la distribución de las sesiones y la recuperación entre entrenamientos son factores esenciales para minimizar este fenómeno.

El fenómeno ocurre cuando los estímulos fisiológicos del cardio y la fuerza se contraponen, sobre todo si se realizan en exceso o sin una correcta organización. La elección del tipo de cardio y la planificación semanal permiten controlar este efecto y aprovechar los beneficios de ambas disciplinas.

Magnitud real de la interferencia del cardio en la hipertrofia muscular

La magnitud de la interferencia del cardio en la hipertrofia muscular suele ser menor de lo que muchos creen. Estudios recientes revisados por sociedades científicas indican que, aunque el entrenamiento cardiovascular intenso y frecuente puede ralentizar el progreso en la ganancia de masa muscular, el efecto es limitado y depende de variables como el volumen, la intensidad y el momento en que se realiza cada tipo de ejercicio.

La Rosa subraya que la preocupación por una supuesta pérdida de músculo considerable al hacer cardio es infundada. Cuando ocurre interferencia, suele notarse más en la fuerza máxima que en el tamaño muscular. Además, la mayoría de quienes entrenan por salud o estética no alcanzan los niveles donde la interferencia resultaría relevante.

Estudios recientes confirman que la sinergia entre cardio y fuerza puede mejorar la salud cardiovascular y la fuerza muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En términos generales, siempre que se evite el abuso del cardio de alta intensidad y se respeten las pausas de recuperación, la hipertrofia muscular no se compromete. El equilibrio entre cardio y fuerza es alcanzable para la gran mayoría de practicantes, y la magnitud de la interferencia rara vez representa un obstáculo real para el progreso muscular.

Recomendaciones sobre el volumen e intensidad de cardio y fuerza para la salud general

El consenso de los expertos en medicina y ciencias del deporte es que tanto el cardio como la fuerza son necesarios para la salud. La Rosa recomienda realizar ejercicios cardiovasculares al menos dos veces por semana, alternando con sesiones de fuerza. Sugiere evitar sesiones prolongadas de cardio inmediatamente antes o después de entrenar con pesas para no comprometer la recuperación muscular.

Para mejorar tanto la resistencia como la masa muscular, la clave está en la planificación: alternar los días de cardio y fuerza, ajustar el volumen según los objetivos y estar atentos a las señales del cuerpo para evitar el sobreentrenamiento. Las recomendaciones internacionales de autoridades en salud y deporte avalan la integración de ambas modalidades, siempre que se adapten a las necesidades individuales.

Un programa equilibrado de entrenamiento, que combine cardio de intensidad moderada y rutinas de fuerza bien organizadas, permite obtener los beneficios cardiovasculares y musculares sin que uno perjudique al otro. La Rosa insiste en que el miedo a combinar ambas formas de ejercicio no se sostiene en las bases científicas actuales.

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