La terapia basada en la naturaleza, conocida como ecoterapia, demuestra beneficios concretos para la salud mental y el bienestar emocional. Así lo revela un nuevo estudio de la Universidad de Manchester, publicado en la revista Ecopsychology.
En un contexto de aumento de la ansiedad y saturación de los servicios psicológicos, la investigación destaca que el contacto con entornos naturales puede aportar esperanza, sentido y una conexión profunda con el entorno.
Beneficios emocionales y aprendizaje personal
La ecoterapia incluye actividades al aire libre guiadas por un profesional, como caminar en bosques, pasar tiempo cerca del agua, dedicarse a la jardinería o permanecer en espacios verdes. Según la Universidad de Manchester, estas vivencias provocaron cambios emocionales positivos en los participantes y proporcionaron una perspectiva nueva sobre la vida, más allá de las técnicas psicológicas tradicionales.
Los investigadores analizaron estudios de distintos países y observaron que muchas personas asociaron sus experiencias de ecoterapia con momentos clave para el aprendizaje emocional. Algunos participantes identificaron la naturaleza como una vía para procesar el dolor y liberarse del pasado.
Otros valoraron actos sencillos, como observar los ciclos de los árboles o sentir el viento, como ayudas para aceptar los cambios y la incertidumbre.
Varios participantes manifestaron que la naturaleza funcionó como un reflejo de sus propios procesos internos. Observar el crecimiento y la renovación en el entorno natural les sirvió de modelo para aceptar desafíos y les ayudó a estar presentes.
Estas experiencias también fomentaron una mayor sensación de pertenencia y apoyo, lo que permitió afrontar los problemas personales con más serenidad.
Espiritualidad, pertenencia y apoyo
La revisión de la Universidad de Manchester subraya que esta conexión con la naturaleza trasciende la religión. Los testimonios se centran en la espiritualidad como conexión, asombro y búsqueda de propósito, sin vinculación con rituales o dogmas concretos. El sentimiento de formar parte de algo mayor fue descrito como esencial para la recuperación emocional.
Minwoo Kang, investigador principal, afirmó que en tiempos de angustia o preocupación por el futuro, estas experiencias han servido para restaurar la esperanza y el propósito vital.
Por su parte, el profesor Terry Hanley, coautor del estudio, señaló que “esta investigación demuestra que la terapia no tiene por qué suceder siempre en una sala. Para algunos, los espacios abiertos facilitan la reflexión y la recuperación”. Hanley también destacó que las actividades al aire libre ofrecen el espacio necesario para que las personas avancen en sus propios procesos.
Alternativa complementaria y visión integral
La ecoterapia no pretende sustituir la terapia psicológica convencional. Los investigadores remarcan que debe considerarse un complemento, especialmente cuando la atención en salud mental resulta insuficiente frente a la demanda creciente. Brinda una perspectiva alternativa: permite distanciarse, analizar los problemas bajo otra óptica y recordar que todos formamos parte del entorno natural.
Ante los desafíos actuales de los sistemas de salud mental, los autores del estudio abogan por alternativas más humanas y accesibles.
El creciente interés global por soluciones basadas en la naturaleza y el bienestar emocional refuerza la importancia de la ecoterapia como parte de un enfoque integral. Aunque la investigación se apoya en testimonios autoinformados y no ofrece resultados cuantitativos ni ensayos clínicos, pone de relieve la necesidad de ampliar las opciones de intervención.
La Universidad de Manchester concluye que la terapia basada en la naturaleza puede ofrecer un espacio de pausa y reflexión, facilitando el avance personal. En un momento en que el mundo busca respuestas a los desafíos emocionales, fortalecer la relación con los espacios naturales puede sumar perspectivas más amplias y empáticas al cuidado del bienestar.