El operativo de asistencia humanitaria que el Gobierno argentino preparó para colaborar con Colombia después del devastador terremoto de magnitud 7,4, que dejó unas 300 personas muertas, más de 4.000 heridos y decenas de desaparecidos, comenzará este martes con la partida del contingente de las Fuerzas Armadas. El despliegue estará integrado por 32 efectivos, una planta potabilizadora de agua, una cocina de campaña, equipos de comunicaciones y 4.000 soluciones alimenticias. Tendrá como centro de operaciones la ciudad de Quibdó, en el departamento del Chocó, una de las regiones más afectadas por la catástrofe.
El primer vuelo está previsto para las 19 desde la I Brigada Aérea de El Palomar. Será un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, que transportará el material necesario para poner en funcionamiento el dispositivo de asistencia. En la partida estará presente el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti.
La misión había sido anticipada por Infobae el domingo pasado, cuando el Gobierno todavía terminaba de coordinar con Colombia las características de la asistencia y evaluaba el envío del Hércules con una planta potabilizadora, una cocina de campaña y personal del Ejército.
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Ahora quedaron definidos los detalles del operativo, denominado “Operación Colombia”. Además del Hércules, un Embraer RJ-140 será utilizado para transportar a los 32 integrantes del contingente que trabajarán en territorio colombiano.
Durante la tarde de este martes se terminará de acondicionar la carga en El Palomar, mientras se completan los permisos necesarios para concretar el traslado aéreo.
La asistencia fue diseñada en función de los requerimientos transmitidos por Colombia a la Argentina y tendrá uno de sus principales ejes en la provisión de agua potable. El Ejército trasladará una planta con capacidad de captación, potabilización y distribución de agua para abastecer a la población afectada.
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A esa capacidad se sumará un dispositivo logístico de comunicaciones destinado a generar redundancia para los sistemas instalados en los hospitales de la región, y un centro de distribución de alimentos que funcionará con una cocina de campaña.
El contingente llevará además 4.000 soluciones alimenticias. Parte de esos recursos será distribuida entre la población afectada y otra parte permitirá garantizar el autoabastecimiento de los militares argentinos durante el tiempo que permanezcan desplegados.
La elección de Quibdó como centro de operaciones agrega una dificultad particular a la misión. La capital del Chocó se encuentra en una región caracterizada por su aislamiento geográfico, la densidad de la selva, las precipitaciones intensas, los elevados niveles de humedad y una infraestructura vial limitada.
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La ciudad está ubicada, además, a orillas del río Atrato, una vía de comunicación fundamental para acceder a numerosas comunidades de la zona. La utilización de las vías fluviales resulta especialmente relevante en un territorio en el que las conexiones terrestres son escasas y las características geográficas dificultan el traslado de personas y suministros.
La misión argentina tendrá características esencialmente logísticas y humanitarias. El contingente concentrará su actividad en garantizar agua potable, alimentación, comunicaciones y apoyo a las estructuras que ya trabajan sobre el terreno.
La preparación del personal también debió adaptarse a las condiciones particulares del lugar elegido para el despliegue. Antes de viajar, los 32 efectivos completaron una preparación sanitaria específica para operar en una región tropical.
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Ese procedimiento incluyó vacunación y la adopción de medidas preventivas frente a enfermedades presentes en ese tipo de ambiente, entre ellas la malaria. Las condiciones climáticas y sanitarias del Chocó formaron parte de los factores contemplados en la planificación de la misión.
El operativo estará coordinado por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, bajo la supervisión del Ministerio de Defensa. La Cancillería, en tanto, intervino a través de canales diplomáticos para canalizar los requerimientos formulados por Colombia y determinar qué capacidades argentinas podían responder a las necesidades identificadas después del terremoto.
La definición de los elementos que finalmente viajarán respondió a esos intercambios. El Hércules transportará la cocina de campaña, la planta potabilizadora y el resto del apoyo logístico, mientras que el Embraer será destinado al traslado del personal.
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El contingente será el único despliegue militar argentino destinado específicamente a la asistencia humanitaria en Colombia y concentrará las capacidades que el país pondrá a disposición de las autoridades colombianas para enfrentar la emergencia.
La partida prevista para esta tarde marcará así el paso de la etapa de planificación al despliegue efectivo de la misión. Con los 32 militares y el equipamiento ya definidos, el próximo paso será instalar en Quibdó la estructura logística desde la que funcionará la asistencia argentina.
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