En las últimas dos semanas Axel Kicillof se convirtió en el centro de los ataques del ministro de Economía nacional, Luis “Toto” Caputo, quien lo arrastró al centro de la escena para asegurar que “nunca” podrá cumplir con sus pretensiones de ser presidente de la Nación. No es la primera vez que el ministro lo critica, pero sí que lo hace con tanta vehemencia en un corto lapso de tiempo.
El martes, durante su intervención en el IAE Summit 2026, un evento organizado por IAE Business School, el titular del Palacio de Hacienda se refirió al Gobernador, sin mediar un enfrentamiento previo: “¿En serio le quieren hacer creer a las personas que Kicillof es un potencial candidato a presidente? Yo creo que toman a la gente por boluda. Realmente no se puede creer”.
Su afirmación llegó en el final de una defensa cerrada a la política económica del gobierno de Milei, al que consideró una gestión que “decidió ir hacia el orden fiscal después de una crisis sino evitando una crisis”. Una defensa y un ataque en la misma jugada. Kicillof fue el blanco perfecto para marcar los extremos y remover la idea del “riesgo kuka” que el ministro inauguró el año pasado. Riesgo que apareció y desapareció, según las distintas percepciones del funcionario nacional, en un corto plazo de tiempo.
PUBLICIDAD
La semana pasada, en el Cambras Business Day, un evento organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña, Caputo habló del mismo tema y apuntó contra el mismo rival político. “Puede haber un shock externo o una invasión extraterrestre, pero Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida”, sostuvo.
No es la primera vez que el funcionario económico apunta contra Kicillof. Un par de meses atrás también lo había cuestionado por la expropiación de YPF y su política económica durante la última gestión de Cristina Kirchner. Pero lo de las últimas semanas fue más explicito y severo. Más directo y original.
En la gobernación bonaerense creen que el ministro solo está “mandando un mensaje a sus amigos del mercado financiero”, que son “los que lo sostienen”. “Hay algo que le están reclamando y que no puede cumplir. El mercado le da cada vez más la espalda”, indicaron bien cerca del mandatario provincial. En ese sentido, remarcaron que “la credibilidad de Caputo está en niveles muy bajos” y que lo ven “desesperado por generar expectativas”.
PUBLICIDAD
En el corazón del kicillofismo no toman a mal los ataques de Luis Caputo. Incluso, creen que tiene un beneficio político para ellos porque construye una polarización extrema entre el gobierno libertario y el gobernador bonaerense, lo que, a priori, puede entenderse como una competencia anticipada de las elecciones nacionales.
“Todo lo que no sea ellos, somos nosotros”, fue la frase que utilizaron en La Plata para marcar que se sienten a gusto con la polarización que propone Caputo. Y agregaron, con una fuerte carga de ironía: “Se está peleando con sus propios fantasmas. Tiene que ir al psicólogo. Vamos a ver si le conseguimos un turno en IOMA”.
Kicillof se siente cómodo en la polarización. Porque lo eligen como rival sin que él diga absolutamente nada. De hecho, no va a responder públicamente los cuestionamientos del ministro. Solo seguirá con sus críticas a la gestión libertaria. Nada fuera del discurso normal que viene teniendo en sus actos públicos.
PUBLICIDAD
En La Plata sienten que el ministro de Economía los posiciona como el principal rival dentro del mano a mano con el peronismo, lo cual le da mayor volumen a su figura como principal oponente a la gestión de Javier Milei. Gana en el silencio y en el posicionamiento al que lo someten sus rivales.
Hubo un cambio en la estrategia de comunicación del Gobierno respecto a la oposición. Desde octubre del año pasado hasta marzo, la decisión del Presidente Mfue polarizar con Cristina Kirchner y mantenerla a ella como foco de los principales ataques. Pero en los últimos meses hubo un giro hacia Kicillof, al que visualizan como el principal contrincante y, en consecuencia, el primer oponente al cual apuntarle para limitar el crecimiento de sus acciones y su perspectica de futuro.