En la soledad de Chapadmalal, Alberto Fernández inicia su última etapa política en la Casa Rosada

El Presidente no fue invitado al homenaje a Néstor Kirchner que protagonizará Cristina, y optó por recluirse junto a su familia para definir sus próximos movimientos ante el complejo tablero electoral del Frente de Todos

Google icon
Alberto Fernández camina junto al gabinete rumbo a la Catedral de la Ciudad de Buenos Aires. (Adrián Escándar)

La memoria y la nostalgia le ganó la partida desde que se preparaba para ir a su último Tedeum en la Catedral de Buenos Aires, a pocos metros de la Plaza de Mayo que veinte años atrás observó desde el Balcón de Evita junto a Néstor Kirchner mientras la militancia ponía los dedos en V y cantaba la Marcha Peronista. Cristina le arrebató el protagonismo, lo excluyó del tributo a su amigo personal y lo relegó en la toma de decisiones hacia adelante, cuando se definen las candidaturas y la distribución de los espacios de poder. En Chapadmalal, el jefe de Estado rumiará su respuesta palaciega, que será escasa ante las mínimas fuerzas que exhibe por sus propios errores personales y políticos.

Alberto Fernández siempre pensó en dos fechas claves para fortalecer su identificación con el peronismo y la democracia: los veinte años de la asunción de Néstor Kirchner y los cuarenta años del comienzo de una etapa histórica que se inició con la jura de Raúl Alfonsín en el Salón Blanco de la Casa Rosada.

Pero su enfrentamiento con CFK y la administración económica de su gobierno implosionaron sus deseos personales. Alberto Fernández estará en Chapadmalal cuando la vicepresidenta irrumpa en el escenario montado en la Plaza de Mayo, y ya quedó definido que no se pondrá la banda presidencial por segunda vez consecutiva.

PUBLICIDAD

Esos sueños rotos explican su nostalgia de la mañana en Olivos y el rencor que exuda cuando refiere a Cristina Fernández de Kirchner.

Columnas de militantes peronistas se acercan a la Plaza de Mayo para participar del acto en recuerdo a los veinte años de la asunción de Néstor Kirchner

Con la intención de exhibir cierto protagonismo, el presidente visitó por unos minutos la sala de periodistas de Balcarce 50. Allí ofreció dos frases de ocasión y se puso al frente de un gabinete que funciona como una apariencia institucional. Caminó cinco minutos desde la explanada hasta la Catedral, y saludó al vacío sin respuesta. Al otro lado de las vallas, los militantes hacían tiempo mirando a la Plaza: allí aparecerá Cristina cuando empiece el anochecer, y La Marchita vuelva a sonar.

Alberto Fernández ya tiene pocas afinidades con sus ministros y secretarios. Solo habla seguido con Santiago Cafiero, Agustín Rossi, Aníbal Fernández, Gabriela Cerrutti y Julio Vitobello, y administra su mal humor con Sergio Massa, que ocupa el centro de un Gobierno que se transformó en un campo de batalla interno.

PUBLICIDAD

Cuando viajaba a Chapadmalal, el jefe de Estado recibía a ministros y compartía alguna de sus horas con Axel Kicillof. En esta oportunidad, Alberto Fernández se recluirá con su familia y -si no hay cambio de planes- mirará por televisión el discurso de CFK en la Plaza de Mayo. Estará sólo con sus recuerdos y sus planes a corto plazo.

Alberto Fernández y su gabinete se dirigen hacia la Catedral de Buenos Aires para participar del Tedeum del 25 de mayo

Alberto Fernández insiste con las PASO, pretende evitar que CFK monopolice la integración de las listas del Frente de Todos y quiere que un aliado político sea el candidato presidencial del Frente de Todos. Si se observa su salida del Tedeum - estaba Vitobello y más atrás Cerruti-, las aspiraciones del jefe de Estado aparecen con escasa consistencia política.

Cristina y Massa, con el rol institucional de Gildo Insfran -es titular del Congreso del PJ-, ya ocupan un espacio central en el Frente de Todos. Ellos están en condiciones de definir la estrategia de la coalición opositora, y no harán un solo gesto a favor del Presidente si eso nubla sus respectivas miradas sobre el tablero electoral.

En los últimos meses, Alberto Fernández leyó y releyó dos libros de historia argentina: Diario de una Temporada en el Quinto Piso - de Juan Carlos Torre- y Conocer a Perón - de Juan Manuel Abal Medina-, que han seteado su pensamiento al momento de la toma de decisiones.

Esos dos libros cuentan la historia secreta de la caída de Alfonsín y los últimos días del general Perón. El presidente está impactado por esos relatos de primera mano y se prometió a sí mismo que no pasaría por las complejas circunstancias causadas por el vacío de poder y la ausencia de liderazgo político.

La historia parece dictar un curso distinto a sus intenciones personales: el presidente no estará en la Plaza de Mayo cuando Cristina salude a la militancia. Lo decidió ella, implacable.

Seguir leyendo:

Más Noticias

Actualizaron los salarios de los empleados públicos con regímenes especiales: de cuánto será y a quiénes alcanza

La medida engloba docentes, bedeles, personal del Servicio Exterior, entre otros, y se otorgará de manera escalonada

La CGT cree que el ascenso de Santilli puede abrir una negociación con el Gobierno: cómo incidirá en el plan de lucha

Hay expectativa sindical de que la asunción del nuevo jefe de Gabinete ayude a mejorar la conflictiva relación con la Casa Rosada. Cerca del dirigente proveniente del PRO dicen que el tema “no está en agenda”, pero que “se va a meter”

El juicio por contrabando contra Edgardo Kueider en Paraguay entró en etapas decisivas

El ex senador nacional y su pareja, Iara Guinsel, anticiparon que no declararán a poco de que termine el proceso oral. Enfrentan una pena máxima de dos años y medio de cárcel por haber intentado ingresar con casi 200 mil dólares sin declarar

Tras la salida de Adorni, los aliados especulan con la reacomodación del Gobierno antes de sesionar

Patricia Bullrich pidió una Labor Parlamentaria para rápido ir al recinto que hasta anoche no fue convocada. Temor por leyes demoradas y un receso de invierno que pateará la mayoría de los temas para agosto

Uñac activó el modo electoral, pero se mantiene lejos de la interna entre Cristina Kirchner y Kicillof

El sanjuanino está en Misiones y mañana viajará a Corrientes. Propone “equilibrio fiscal y sensibilidad social” en las reuniones políticas y en la calle. Fuerte respaldo del gobernador misionero