El sacerdote y obispo auxiliar de la arquidiócesis de La Plata, Alberto Mochatey, se refirió a los alcances de la 122° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, que finaliza hoy en la Casa de Retiros El Cenáculo, de la localidad bonaerense de Pilar.
“¿Cuáles son las preocupaciones de los obispos?” preguntó Eduardo Feinmann al entrevistarlo en radio Mitre. El religioso, primero respondió que la congregación que se realiza, dos veces por año en el país, “nos da una una fotografía bastante clara de la realidad argentina”. Y se explayó acerca de las preocupaciones del episcopado: “El miedo, la violencia, la agresión, el problema del abandono en la educación en las escuelas, el desánimo y la bronca”.
Para resolver esto, Bochatey pidió “volver a alentar los valores, al trabajo, la honestidad, el respeto, la bondad y el servicio”. Y solicitó que “la clase de dirigente se deje de pelear y empiece a proponer cosas para que el pueblo empiece a mirar para arriba, con un horizonte”.
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Feinmann citó palabras de monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro y quien presidió la conferencia en Pilar, de que “la bronca y el cansancio no son buenos consejeros”, para luego preguntarle al obispo platense si tiene la sensación de percibir cierto hastío en el pueblo. “Hay desaliento en la gente que se manifiesta en la violencia. Esto toca a todas las clases sociales, ves a chicos de clase media que se van del país, algo que no se veía hace muchos años”, recordó Bochatey, como así también desalentó a la gente que quiere “tomar justicia por mano propia, algo que vemos constantemente y no es bueno”.
Para el sacerdote, la cuestión medular para poder afrontar esto es aferrándose a los valores democráticos. “La tenemos que revalorizar, respetar los tres poderes, creer en la objetividad de la Justicia, tener certezas que las instituciones van a funcionar. Eso va a alentar al pueblo que aguanta sin plata, algo de lo que ya sabemos y estamos acostumbrados, pero queremos que la institucionalidad nos de un horizonte de certezas”, subrayó.
“¿Tiene miedo que la gente vote en sentido de ese enojo?”, le repreguntó el periodista. “Sí, (duda) no nos queremos meter en cosas particulares que puedan tener orientación partidaria. Pero creemos en que la gente pueda sentir que hay un país que vale la pena, una Argentina que tenemos que construirla y que, a la hora de votar, analizar bien las cosas, tener una visión que no sea de fanatismo. Por eso le pedimos a los políticos que nos den propuestas, soluciones, el diagnóstico ya lo sabemos“.
Para el cierre de la entrevista se volvió a citar palabras de Ojea (“gritar, nos gritamos todos, pero escuchar, no escucha nadie”) a lo que Bochatey agregó que “el pueblo quiere ser escuchado, que le resuelvan sus problemas, sus cosas sencillas y cotidianas. Tenemos esperanza y esperamos una respuesta. Queremos que no haya fanatismo, que haya serenidad y buen pensamiento”, cerró el obispo para luego hacer una bendición a los oyentes radiales.
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