La segunda ola causó más contagios y más muertos en la Argentina, pese a las restricciones en la circulación

El incremento de contagios en este segundo embate del coronavirus respecto del primero es del 65 por ciento, y en cuanto a los muertos, comparando ambos períodos, el aumento es del 12 por ciento

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Fue hace dos semanas, cuando el promedio de contagios diarios pegó un salto que disparó todas las alarmas. Pasó de un promedio de 20.000 a 30.000 nuevos casos de COVID-19 positivo confirmados en una jornada. Lejos quedaron esos días de principios de diciembre cuando los conatgios diarios rondaban los 5.000. El récord absoluto de la pandemia fue el 27 de mayo cuando se registraron 41.080 en 24 horas, más del doble de los reportados el 21 de octubre del año pasado en un solo día, 18.326.

Pese a que la vacunación comenzó hace cinco meses, el ritmo de inoculación no repunta. Si bien desde el 23 de mayo ingresaron 2.785.200 dosis, las aplicaciones diarias promedio fueron 146.005 en las dos últimas semanas, y en los pasados siete días el ritmo disminuyó el 13% con relación a la semana anterior. A esto se suma el cansancio social y el relajamiento en las medidas de protección, y testeos insuficientes.

Con los 29.841 nuevos casos en las últimas 24 horas, Argentina acumula 3.732.263 personas contagiadas desde marzo del 2020. Así, regresó al top 10 de países con más cantidad de casos positivos de coronavirus, según datos de la Universidad Johns Hopkins y el sitio Worldometers. Al día de hoy, se encuentra en la posición 9, por debajo de Italia que suma 4.213.055 casos, y por encima de Alemania que contabilizó 3.683.212

Nuestro país tampoco para de crecer en la cantidad de casos por millón de habitantes. Hace una semana se ubicaba en el puesto 32° y ayer quedó ubicado en el 27°. En cuanto a la positividad diaria - casos confirmados sobre testeados- ayer fue del 28%.

En cantidad de muertos por COVID-19, Argentina se ubica en el lugar 20 en el ranking entre 147 países, con 1.683 decesos por millón de habitantes. El récord de fallecidos informados por el Ministerio de Salud de la Nación también se dio este mes, el 18 de mayo, cuando se reportaron 745. La cifra fue una consecuencia directa de la escalada de casos detectados. La letalidad -el indicador que mide fallecidos en relación de los contagios confirmados - se ubicó en 2,07%, una relación que no varió sustancialmente a lo largo de la pandemia.

Ayer, las víctimas fatales fueron 416. El promedio semanal de muertos viene estando, desde hace dos semanas, más cerca de los 500 que de los 400 por jornada. El pico fue el 23 de mayo cuando se alcanzaron los 506 fallecidos. Se toma el promedio semanal para compensar las diferencias en la carga entre un día y otro, ya que se suelen notificar menos los fines de semana en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).

Este aumento en los casos, desde finales de abril a lo que va de mayo, fue el disparador del decreto de necesidad y urgencia (DNU) dictado por el presidente Alberto Fernández el 21 de de este mes, que dispuso un nuevo confinamiento más estricto hasta hoy inclusive. A partir de mañana lunes, se vuelve a la fase de circulación más amplia con restricciones los fines de semana, y suspensión de clases en los distritos con alerta epidemiológica. Una medida que ya la Ciudad de Buenos Aires anunció el viernes que resistirá y que seguirá como motivo de disputa entre la administración nacional y la porteña.

La gravedad de las cifras diarias en la primera quincena de mayo fue la que le dio al primer mandatario el apoyo político de los distintos gobernadores - incluido el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta- para dictar las nuevas restricciones por 9 días, con un acatamiento dispar en medio del hartazgo social y una economía muy resentida por la parálisis económica.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los números de esta semana de confinamiento son un reflejo de los quince días anteriores. Aún no se ven reflejados en los datos diarios el resultado de las últimas restricciones. En el Gobierno lo saben, y por eso decidieron no prolongar el regreso a la Fase 1, que igualmente estuvo lejos en su cumplimiento de los comienzos de la pandemia en el 2020.

En términos generales, hubo una baja de la circulación, y eso era lo que se buscaba”, le dijo a Infobae un funcionario de la Provincia de Buenos Aires. Aunque admitió que “cada día cuesta más efectivizar las medidas, porque la sociedad está cansada en todo sentido, y se relajó”. El Conurbano fue una de las zonas donde, después del feriado largo del 25 de mayo, se vio una vuelta a la actividad de muchos comercios no esenciales -pese a que no estaban autorizados en esta etapa- y más movimiento de gente en las calles. Sin embargo en la administración de Axel Kicillof estaban “conformes” al cierre de la primera semana de confinamiento duro que el Gobierno nacional decretó hasta hoy. Si bien por lo bajo advertían que se había demorado en avanzar con cierres fuertes, confían en que habrá una baja de contagios en el acumulado de casos en las próximas semanas.

Tanto desde el oficialismo como desde la oposición miran las cifras día a día, para saber si se pasa a un esquema de cierres “intermitentes” en las zonas más críticas, y si la administración de Rodríguez Larreta deberá dar su brazo a torcer en su decisión de mantener las escuelas abiertas.

Por lo pronto, el viernes, el jefe de Gobierno porteño, aseguró que la semana que termina “se detuvo el crecimiento” de los contagios de coronavirus y que “la curva empezó a cambiar su tendencia hacia un amesetamiento”. Por eso, anunció que en la Ciudad de Buenos Aires, a partir de mañana, se terminará el confinamiento estricto y que volverán a regir las restricciones que estaban vigentes antes de que Alberto Fernández decretara un encierro por nueve días.

Pero ¿cuán virulenta viene siendo esta segunda ola en relación al pico del año pasado?

Con los 29.841 nuevos contagios informados ayer sábado por la cartera sanitaria, el promedio de casos diarios en la última semana fue de 31.083. Esta cifra es más del doble del máximo registrado el año pasado, el 21 de octubre, cuando se notificaron 15.051 casos en 24 horas.

Para tener un panorama más amplio de la progresión del pico de la segunda ola versus la primera, la Unidad de Datos de Infobae analizó lo ocurrido en octubre del 2020, el peor mes de los contagios, con el período que va desde el 15 de abril al 15 de este mes.

Para esto, descargó el dataset del Ministerio de Salud de la Nación con el registro de casos y fallecidos diarios a lo largo de la pandemia. Los últimos días de mayo no se consideraron debido a los retrasos en la carga de datos.

De la comparación de estos dos períodos de 31 días, en los momentos más álgidos de la propagación del coronavirus, surge que el aumento de los contagios entre la segunda ola respecto de la primera la primera fue del 65%. Entre la segunda quincena de abril y primera de mayo, se confirmaron 686.256 contagios acumulados, contra 416.803 casos que se produjeron a lo largo del mes de octubre.

Qué pasó con las camas UTi y los fallecidos

Si se compara qué pasó con los muertos por COVID-19 en los mismos períodos, en esta segunda ola, el número también aumentó, pero bastante menos: un 12%. Entre el 15 de abril y 15 de mayo último sumaron 12.105, mientras que en octubre habían sido 10.774, según la fecha de fallecimiento.

El punto crítico fue y sigue siendo la capacidad del sistema sanitario para poder responder a la demanda de camas en unidades de terapia intensiva (UTI), que pueden definir la vida o la muerte de un paciente.

La ocupación de plazas de terapia intensiva tuvo un fuerte salto en la segunda ola. Ayer se alcanzó el récord de ocupación de camas de cuidados críticos con pacientes con COVID-19: 54%. El máximo en la primera ola había sido el 1 de noviembre, cuando de las 12.501 camas UTI a nivel nacional, 41% estaban ocupadas con afectados por coronavirus.

El número de pacientes que ingresaron a unidades de terapia intensiva (UTI) subió también un 14% en los dos periodos comparados por Infobae. Durante el mes de octubre del año pasado, habían sido 3.467 personas, mientras que entre la segunda quincena de abril y la primera de mayo, fueron 3.967 los nuevos pacientes que necesitaron internación en UTI.

De esos enfermos con COVID-19 que requirieron una cama en cuidados críticos, en octubre del año pasado, falleció el 70%, mientras que entre el 15 de abril y el 15 de mayo murió el 66,5%, tal como publicó Infobae esta semana.

Este porcentaje está en línea con la mayor letalidad en la primera ola. Mientras que en el pico de contagios en 2020, morían 3 de cada 100 infectados, entre marzo y abril de este año, este indicador fue de 2 cada 100.

Ayer, los pacientes internados con COVID- 19 en terapia intensiva en Argentina sumaban 6.909. En el peor momento de la primera ola, el 1 de noviembre del año pasado, habían sido 5.119.

Contagios por franjas etarias

Entre la segunda y primera ola, sí se observa un ligero cambio en los contagios el grupo de niños mayores y adolescentes. En octubre pasado, la franja de 10 a 19 años, era el 5 % de los casos totales. Entre el 15 de abril y el 15 de mayo, fue del 8%.

En el resto de las franjas etarias no hubo cambios significativos, según los datos comparados por Infobae. En octubre pasado, el 77% de los contagios se produjeron en el grupo de 20-59 años de edad. Esa proporción se repitió en esta segunda ola: entre 15 de abril y 15 de mayo, esa franja etaria concentró el 76% de los contagios totales.

Los mayores de 60, a lo largo de toda la pandemia, siguieron siendo los que menos se contagian. En el pico de la primera ola fueron el 16% y en la segunda, el 13%.

Muertos de menor edad

Sí se observa un cambio respecto de los fallecimientos. En esta segunda ola, mueren pacientes de menor edad, en parte porque los adultos mayores están casi en su totalidad vacunados y porque son los que se cuidan más.

Los mayores de 80 años representaban el 33% de los fallecidos en el mes de octubre, mientras que, entre la segunda quincena de abril y la primera de mayo, ese porcentaje se redujo al 21%.

En el grupo de 50 a 59 años, los fallecidos eran en octubre de 2020 el 10% del total. Este porcentaje subió al 14% entre fines de abril y principios de mayo.

En la franja de 40 a 49 años, en el peor mes del año pasado, los fallecidos representaban el 4% del total. Entre la segunda quincena del mes pasado y la primera de este, esta franja etaria pasó a ser el 6% de todos los contagios

En cuanto al grupo de entre 30 y 39 años de edad, en octubre representaba el 1% del total de fallecidos. Entre el 15 de abril y el 15 de mayo pasado, pasaron a ser 2% de los decesos en este período.

¿Cómo se procesó la información?

La unidad de Datos de Infobae descargó el jueves pasado el dataset del Ministerio de Salud de la Nación que contiene la información sobre casos, decesos, jurisdicción, fecha de inicio de síntomas, altas en UTI, fecha de muertes, entre otras variables.

Para el estudio se analizaron dos períodos: 31 días del 1 al 31 de octubre del 2020, coincidente con el pico de la primera ola. Y 31 días del 15 de abril al 15 de mayo pasado. Se analizaron totales de nuevos casos, nuevos fallecidos y nuevos ingresos a UTI, para ambos períodos, por franjas etarias.

Si quiere acceder y/o descargar la hoja de cálculo, con sus respectivas pestañas, siga este enlace.

Visualizaciones interactivas: Daniela Czibener

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