Magaly Medina denunció que recibió mensajes con amenazas de muerte, exigencias vinculadas al pago de una reparación civil y referencias a su servicio comunitario. Su abogado, Fernando Ugaz Zegarra, afirmó que la defensa entregó los chats al juzgado, al Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y al Ministerio del Interior, con el pedido de que se investigue a los responsables.
En declaraciones al programa Ocurre Ahora, de ATV, el letrado explicó que las primeras comunicaciones incluían datos específicos del proceso judicial que afronta la conductora. Según sostuvo, los remitentes conocían detalles sobre las firmas registradas en la parroquia donde Medina cumple servicio comunitario, además de información sobre el pago de la reparación civil.
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Uno de los mensajes leídos durante la entrevista decía: “Y tú vives arrastrada, así que paga. Di que tus firmas son falsas. Así bloquees, te haremos bullying, no te vamos a soltar”. Ugaz precisó que la alusión a las firmas se relaciona con el cuestionamiento sobre la asistencia de la conductora a las labores comunitarias.
Los remitentes exigían pagos y cuestionaban el servicio comunitario
El abogado explicó que en el proceso existe una discusión sobre el cumplimiento de las horas de servicio comunitario de Magaly Medina. Según señaló, los mensajes intimidatorios replicaron argumentos que ya formaban parte de ese conflicto judicial.
“Estas firmas son las firmas del servicio comunitario ante la parroquia. La imputación que se hace en el proceso es que la señora Magaly Medina, supuestamente, según el señor Jefferson, no está yendo a hacer el servicio comunitario y le están haciendo la parroquia sus firmas”, indicó Ugaz.
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La defensa sostiene que los mensajes exigían a la periodista que admita que las rúbricas eran falsas y que complete el pago de la reparación civil. “Afirma que tus firmas son falsas y paga la reparación civil que debes”, resumió el letrado al explicar el contenido de los chats.
Otro de los textos expuestos durante la entrevista elevó el tono de las amenazas. “No te vamos a soltar hasta que te mates para que te maten y te vayas presa. Te duele que te ganemos”, señalaba el mensaje.
La defensa pidió actuar por un presunto delito flagrante
El abogado indicó que, al recibir los primeros mensajes, solicitó una intervención inmediata de las autoridades por considerar que se trataba de un posible delito flagrante. Afirmó que los chats contenían información sobre horarios, días y lugares relacionados con el cumplimiento de la sentencia.
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“De inmediato, lo que pedimos es que era un caso de flagrante delito”, declaró Ugaz. “Detrás de esto, por todos los datos que decía del servicio comunitario, de las horas y días que supuestamente nos habrían dado el servicio comunitario, era evidente que era el caso”.
Según el letrado, después de las primeras coordinaciones no obtuvieron nuevas respuestas de la unidad especializada en secuestros y extorsiones. También cuestionó la demora en el trámite de las garantías personales solicitadas para la conductora.
La defensa pidió garantías hace entre un mes y medio y dos meses. El abogado afirmó que recién este viernes recibieron una citación para brindar declaración por las amenazas denunciadas.
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“Por temas menores dan las garantías a las personas. Y acá...”, expresó el defensor, antes de insistir en que el caso requiere atención por la gravedad del contenido de los mensajes.
Un nuevo mensaje exigió un seguro de vida de US$1 millón
Durante la conversación en ATV se difundió otro chat de un tono distinto. En ese texto, los remitentes se dirigían a “señora Magaly de Jesús Medina Vela” y le ordenaban contar con un seguro de vida de US$1 millón, que debía ser cubierto con su esposo de manera solidaria.
El mensaje aseguraba que los autores tenían identificados sus desplazamientos y lugares habituales. Además, se presentaban como un grupo “entrenado y sofisticado” y aludían al secuestro de un empresario minero como parte de su supuesto “sello”.
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“Tenemos identificados todos sus pasos”, señalaba la comunicación. El texto añadía que la conductora debía tener listo el dinero “al momento de su inminente captura”, sin precisar un mecanismo, un lugar ni una fecha para una eventual entrega.
Ugaz señaló que este último mensaje presenta diferencias con los anteriores. “Acá ya cambió de tono”, afirmó. El abogado sostuvo que los primeros chats estaban vinculados de manera directa con el proceso judicial, mientras que este último incorporó una exigencia económica y amenazas de secuestro.
La defensa de Medina espera que las autoridades identifiquen los números desde los cuales se emitieron los mensajes, analicen los dispositivos involucrados y determinen cómo los remitentes accedieron a información sobre la periodista, su familia y el expediente judicial.
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