Un recluso del Establecimiento Penitenciario de Ayacucho fue condenado a 30 años de prisión efectiva luego de ser hallado culpable de extorsión agravada en grado de tentativa contra un comerciante que realizaba labores autorizadas dentro del penal. El sentenciado le exigió el pago de S/200 como “cupo” para permitirle continuar con su trabajo.
El caso se remonta a octubre de 2022, cuando el comerciante realizaba labores de reparto, cobro y toma de pedidos de carne de ave para los almacenes del recinto penitenciario. Según el Ministerio Público, el interno lo intimidó y amenazó para obligarlo a entregar el dinero.
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La negativa del comerciante desencadenó una agresión. El recluso tomó un madero de unos 40 centímetros y lanzó un golpe contra su cabeza. La víctima intentó protegerse y terminó con una fractura en el brazo derecho, por lo que recibió atención de emergencia y fue trasladada al Hospital Regional de Ayacucho Miguel Ángel Mariscal Llerena.
Amenazó a comerciante y le exigió S/200 para dejarlo trabajar en el penal de Ayacucho
Los hechos ocurrieron en octubre de 2022, en el entonces pabellón de máxima seguridad del penal de Ayacucho. En ese lugar, la víctima desarrollaba actividades autorizadas relacionadas con los economatos del establecimiento penitenciario.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público, el comerciante se encargaba del reparto, cobro y toma de pedidos de carne de ave. Mientras cumplía con estas labores, fue abordado por H. H. C., de 39 años.
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El interno comenzó a amedrentarlo e intimidarlo y, según la Fiscalía, hizo referencia a que cumplía una condena por otros delitos graves. Con ese argumento, le exigió el pago de S/200, monto que presentó como un “cupo” para permitirle seguir trabajando dentro del recinto.
El comerciante se negó a entregar el dinero. La exigencia económica quedó sin concretarse, pero la situación derivó en un episodio de violencia que terminó con el trabajador lesionado.
Víctima sufrió fractura en el brazo tras ser atacado con un madero
Tras la negativa del comerciante, H. H. C. lo atacó sorpresivamente con un madero de aproximadamente 40 centímetros. El objeto fue dirigido hacia la cabeza de la víctima, quien reaccionó cubriéndose para evitar recibir el impacto directamente.
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El movimiento de defensa, sin embargo, no evitó que resultara herido. El golpe le provocó una fractura en el brazo derecho, lesión que requirió atención médica y posterior traslado a un establecimiento de salud.
El comerciante fue evacuado de emergencia al Hospital Regional de Ayacucho Miguel Ángel Mariscal Llerena, donde recibió atención por la lesión ocasionada durante la agresión.
La evaluación médico-legal determinó que la víctima sufrió una lesión que le generó 35 días de incapacidad médico-legal. El ataque quedó incorporado al proceso judicial junto con los demás elementos que sustentaron la acusación fiscal.
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Sentencian a 30 años de cárcel a recluso por extorsión agravada
Durante el juicio oral, la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huamanga presentó diversos elementos para acreditar la responsabilidad del acusado. La investigación estuvo a cargo de la fiscal adjunta provincial Estéfany Melissa Munarez Campos.
El Ministerio Público sustentó su acusación mediante pruebas documentales, testimoniales y periciales, además de las actas de incautación relacionadas con el madero utilizado durante la agresión.
Con estos elementos, el acusado fue hallado responsable del delito contra el patrimonio, en la modalidad de extorsión agravada en grado de tentativa, en agravio del comerciante e interno del establecimiento penitenciario.
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La sentencia estableció 30 años de pena privativa de libertad efectiva para H. H. C. Además, se ordenó el pago de S/1.500 por concepto de reparación civil a favor de la víctima y el cumplimiento de las costas procesales.
El Distrito Fiscal de Ayacucho señaló que continuará con las acciones de persecución del delito frente a hechos de violencia y extorsión, tanto dentro como fuera de los establecimientos penitenciarios.
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