Cuando Gia Meier sacó su diario personal frente a las cámaras de Zaca TV, Christian Meier supo que no había escapatoria. El cantautor y actor peruano, invitado al programa para celebrar el episodio número 100, intentó disimular el nerviosismo frotándose las manos, pero Giacomo Benavides, conductor del espacio, lo delató en tiempo real ante la audiencia: “Ustedes no lo están viendo, pero Cristian está haciendo así con sus manos. Se está limpiando porque dice: ‘¿Qué va a decir Gia?’”
Lo que siguió fue una lectura en voz alta que arrancó carcajadas a todo el set y que, de paso, dejó al autor de Carreteras mojadas —el clásico pop rock lanzado en 1996— sin argumentos para defender su posición frente a los surfers.
El diario y los surfers, la obsesión de Gía Meier
Gia, nacida en 2003 y una de las figuras más comentadas del streaming peruano desde su incorporación a Zaca TV en 2026, abrió el cuaderno con la solemnidad de quien va a leer un documento histórico. “Queridísimo diario, desde que llegué al norte estoy en mi hábitat”, comenzó, para luego detallar su particular filosofía amorosa: “Mi amiga Valeria anda de juzgona y me dice que me paso de ojo alegre con los surfers. Te pasaste, Valeria. Y sí, pues soy alegre y tengo ojos. Si andar en busca de un surfer es un delito, que me arreste Poseidón.”
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La entrada continuó con la historia de un pretendiente que no superó la primera prueba de selección —“vi que lo revolcó una ola y mi futuro esposo no se dejaría revolcar”— y con otro que sí pasó el filtro pero cuya cita quedó frustrada por razones gastronómicas que Gia narró sin el menor pudor ante el micrófono.
El remate, sin embargo, fue el que dejó a su padre sin respuesta. Con la lógica implacable de los 22 años, Gia trazó un paralelo entre su situación y la de Ariel en La sirenita: su padre tampoco quiere que esté con alguien del mar. “Lo cual es irónico”, leyó, “porque es el mismo hombre que escribió Carreteras mojadas. ¿Y de dónde crees que sale la lluvia, Cristian Meier? Del mar.”
Mientras Gía leía su diario, las expresiones de Christian Meier eran de lo más elocuentes: sorprendido, aguantaba la risa y se tomaba de la frente para no estallar en carcajadas con las ocurrencias de su hija.
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Incluso, sus compañeros de ‘Zaca TV’ tampoco pudieron aguantar la risa. “La verguenza le tiene miedo a Gía”, dijo Giácomo Benavides.
Christian Meier pone condiciones al futuro novio de Gia
El momento generó una propuesta inmediata de los conductores Giacomo y Doménico Benavides: un programa especial en el que varios surfers lleguen a declararse, separados de Gia por un biombo, y ella elija solo por la conversación. Christian Meier escuchó el formato y terminó por dar su veredicto real sobre el tema: “Cualquiera es bienvenido siempre y cuando trate a Gia como se merece y la trate bien. Ahora, si a eso le sumamos que es deportista y que es surfer, es muy bonito. Pero si partimos al revés, de que lo primero tiene que ser surfer y luego lo demás, no.”
Gia no reconocía como padre a Christian Meier
Más allá de las risas, la visita del actor al episodio 100 de Zaca TV dejó también espacio para una revelación que sorprendió incluso a la propia Gia: durante sus primeros siete u ocho años de vida, la menor de los tres hijos de Christian Meier —junto a Stefano y Taira, fruto de su relación con la actriz Marisol Aguirre— prácticamente no le dirigía la palabra a su padre.
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“Nunca me dio bola, nunca quiso conmigo, nunca me habló”, recordó el actor. “Un día apareció, ya era mayor, me puso la mano y me dijo: ‘Así que tú eres mi papá’. Y le dije: ‘Sí, hace ocho años’. Esas fueron sus primeras palabras conmigo.”
En otro momento, Christian Meier la describió en esa etapa de niñez como “peor que Chucky” —referencia que Giacomo completó recordando que la novia del personaje también es rubia— y como alguien que se volteaba en las fotos familiares, no hablaba con nadie y solo quería estar con su nana y sus hermanos.
Lo que vino después fue el giro que el propio actor definió como inexplicable. “Luego se convirtió en alguien muy cariñosa y muy pegada a mí”, dijo. Hoy, según contó Giacomo, hay días en que Gia entra a la oficina del programa visiblemente mal, llama a su padre y sale minutos después con otra cara. “Ya me siento bien, ya hice la llamada con mi papá”, es la frase que el conductor escucha con regularidad.
Gia lo explicó a su manera: “A veces él me llama y solamente con decirle el hola, él ya sabe si estoy triste o no. Él sabe si estoy triste, ya sea por un chico, ya sea por algo personal, él sabe antes de que yo le tenga que contar”.
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Christian Meier no buscó una explicación más elaborada: “Tenemos una conexión que no se ve, pero que es obvia entre nosotros”.
El libro de poemas
Uno de los momentos menos esperados de la visita llegó cuando Christian Meier reveló que Gia, además del diario, durante la pandemia, escribió un libro de poemas de 500 páginas en dos días.
“¡Eso sí sabía!”, reaccionó Gia, genuinamente sorprendida.
Christian Meier lo confirmó sin dudar y lo enmarcó en un patrón que, según dijo, siempre estuvo ahí: “Gia siempre ha escrito, siempre ha guardado cuadernos y diarios, siempre ha sido muy dedicada a poner sus cosas”. La imaginación, agregó, es un rasgo que la ha definido desde niña, cuando en los viajes familiares se acercaba a grupos de desconocidos, se presentaba —“Hola, me llamo Gia, ¿hay que parar? ¿Hay que hacer amigos?“— y volvía con nuevos conocidos bajo el brazo.
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