Los trabajos arqueológicos realizados debajo del Santuario de Santa Rosa de Lima permitieron identificar estructuras vinculadas con uno de los antiguos espacios hospitalarios de la capital. Los restos corresponden a la iglesia del Espíritu Santo y a sectores del hospital del mismo nombre, institución fundada en 1575 para atender principalmente a marinos y personas vinculadas con la navegación.
Las evidencias se ubican a unos 70 centímetros por debajo de la superficie actual. La intervención permitió recuperar muros, pisos, espacios funerarios, cerámicas y otros elementos asociados con distintas etapas de ocupación del lugar. Parte de estos vestigios corresponde al periodo virreinal, mientras que otros materiales permiten retroceder hasta ocupaciones prehispánicas.
Ernesto Olazo, coordinador de Arqueología de Prolima, explicó que las estructuras pertenecen a una iglesia que se consideraba desaparecida. “Bueno, lo que estamos viendo son evidencias de la Lima antigua, que se encuentran a setenta centímetros por debajo de la superficie actual y que corresponden a una antigua iglesia que ya se pensaba desaparecida, la iglesia del Espíritu Santo, que formaba parte de un hospital para marinos”, señaló.
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Los trabajos también incluyeron acciones de restauración y conservación para facilitar el acceso del público. De acuerdo con Olazo, el espacio puede visitarse desde esta semana mediante un recorrido libre, con elementos originales protegidos a través de réplicas destinadas a facilitar su apreciación.
Un hospital destinado a los marinos
El Hospital del Espíritu Santo comenzó sus actividades en 1575 con autorización del virrey Francisco de Toledo. Su creación estuvo vinculada con la atención de marinos, pilotos y otros trabajadores relacionados con las actividades marítimas.
Durante la época virreinal, las iglesias asociadas con hospitales también cumplían funciones funerarias. Por ese motivo, las excavaciones permitieron localizar nichos con entierros dentro de la antigua iglesia. Según Olazo, algunos de los restos humanos corresponderían posiblemente a marinos.
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El especialista explicó que a los marinos se les descontaba una parte de su sueldo para contribuir con el mantenimiento y funcionamiento del establecimiento. Con el paso del tiempo, el hospital amplió la atención hacia otros sectores de la sociedad virreinal.
Muros, pisos y cerámicas quedaron bajo el santuario
La investigación permitió reconocer elementos de la arquitectura original del antiguo complejo. Entre ellos figuran muros construidos con piedra, ladrillo y adobe, además de pisos y materiales asociados con diferentes momentos históricos.
Uno de los elementos más particulares es el piso empedrado ubicado en el ingreso de la antigua iglesia. Su diseño presenta una flor de seis pétalos dentro de un círculo. Los extremos de los pétalos fueron elaborados con pequeños huesos de animales.
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Olazo explicó que los huesos originales fueron retirados para favorecer su conservación y sustituidos por réplicas de resina destinadas a la exhibición pública. El especialista señaló que la flor podría representar una rosa náutica, en referencia a la función que cumplía el hospital para personas vinculadas con el mar.
Entre los materiales recuperados también aparecen azulejos valencianos del siglo XVIII, fragmentos de cerámica y ladrillos que conservan huellas de canes producidas durante su fabricación.
El trabajo arqueológico permitió recuperar materiales de diferentes periodos. Olazo detalló que existen fragmentos de figurinas de cerámica con cerca de 2 mil años de antigüedad, además de piezas correspondientes a los periodos virreinal y republicano.
También fueron identificados materiales prehispánicos relacionados con la cultura Ychsma y con ocupaciones anteriores. Para el coordinador de Arqueología de Prolima, estos elementos permiten reconocer distintas etapas de la historia de Lima a partir de los estratos encontrados durante la excavación.
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“Hemos encontrado los vestigios o evidencias arqueológicas de la arquitectura original del hospital Espíritu Santo y a partir de ello, respetando los materiales y técnicas tradicionales, es que se ha hecho la restauración del sitio”, explicó Olazo.
Un candil del siglo XVIII entre los entierros
Entre los objetos recuperados destaca un candil del siglo XVIII localizado dentro de uno de los nichos funerarios. El objeto apareció en la mano de uno de los entierros, una característica que llamó la atención de los especialistas.
Olazo explicó que se trataba de un elemento utilizado para sostener una vela y que su ubicación resulta poco habitual dentro de los entierros cristianos. “Este candil es muy interesante porque fue hallado en uno de los nichos. Estaba en la mano de uno de los entierros siendo sostenido por él, lo cual es en realidad bastante curioso porque no suelen ser así los entierros cristianos”, indicó.
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El objeto quedó incorporado entre las evidencias recuperadas durante la intervención arqueológica, junto con los restos arquitectónicos, materiales cerámicos y espacios funerarios identificados debajo del actual santuario.
Prolima realizó trabajos de restauración y puesta en valor para permitir la visita del área arqueológica. Las réplicas de algunos elementos originales cumplen una función de protección y, al mismo tiempo, permiten que los visitantes observen las características del antiguo espacio.
De acuerdo con Olazo, el recorrido puede realizarse de forma libre desde esta semana. El lugar se incorpora así a los espacios del Centro Histórico de Lima vinculados con la historia de la antigua ciudad y permite observar parte de las estructuras que permanecieron bajo el actual Santuario de Santa Rosa de Lima.
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