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Lesiones en ojos y boca de perros: el veterinario advierte sobre la importancia del diagnóstico microscópico

La atención veterinaria oportuna permite diferenciar entre causas como hongos o ácaros, lo que resulta fundamental para elegir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones en la salud de las mascotas

Este video de ATV Noticias presenta un segmento de consultorio veterinario en vivo. El veterinario Rodrigo Rondón responde a preguntas de televidentes sobre la salud de sus mascotas. El segmento aborda consultas sobre afecciones cutáneas, alergias alimentarias y comportamiento animal, con participación de espectadores a través de videos pregrabados. El Dr. Rondón ofrece orientación y recomendaciones profesionales.
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Los problemas dermatológicos en mascotas suelen generar preocupación entre los tutores, sobre todo cuando afectan áreas sensibles como los ojos y la boca. El veterinario Rodrigo Rondón advirtió que las lesiones cutáneas en estas zonas pueden deberse a causas diversas y requieren un diagnóstico microscópico antes de iniciar cualquier tratamiento. Así lo explicó durante una consulta emitida por ATV, en la que remarcó que cada origen, ya sea por hongos o ácaros, exige una respuesta terapéutica diferente.

Según detalló Rondón en el espacio televisivo, la consulta inicial correspondía a un perro de siete años con episodios recurrentes de afecciones cerca del ojo y en el hocico. El profesional señaló que la lesión observada correspondía a un pioderma en la periferia ocular y región oral, cuadros que suelen prestarse a confusión si no se identifican con precisión.

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El especialista recomendó la realización de un raspado de piel, procedimiento que permite, mediante el examen microscópico, distinguir entre una acarosis o una micosis. Esta diferenciación resulta fundamental porque los tratamientos no solo difieren, sino que tampoco pueden combinarse, según enfatizó Rondón.

Un veterinario con bata blanca y guantes azules utiliza un microscopio junto a un perro de pelaje marrón sobre una mesa metálica.
Un veterinario realiza un diagnóstico microscópico mientras sostiene a un perro sobre la mesa de examen de una clínica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión terapéutica y los riesgos de la automedicación

El veterinario subrayó que el diagnóstico determina si la lesión requiere una crema tópica o el uso de inyecciones. Si la causa es un hongo, suele indicarse un ungüento, mientras que la presencia de ácaros puede demandar manejo sistémico con inyecciones. Rondón recalcó la necesidad de evitar el contacto del medicamento con los ojos y advirtió sobre las dificultades del tratamiento domiciliario cuando la lesión se encuentra en la boca, ya que el animal podría ingerir el producto.

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La automedicación, puntualizó el especialista, representa un riesgo adicional en estos casos, pues la administración inadecuada de fármacos puede empeorar el cuadro o generar efectos secundarios. “Los tratamientos no son iguales y tampoco se combinan”, explicó Rondón, insistiendo en la importancia de obtener un diagnóstico definitivo antes de aplicar cualquier producto.

La localización de las lesiones, especialmente en zonas como el hocico, complica la aplicación de medicamentos en el hogar y aumenta la posibilidad de ingestión accidental, lo que refuerza la recomendación de no iniciar tratamientos sin la evaluación veterinaria.

Primer plano de la cara de un perro beige con una marca roja en la piel cerca del ojo y del hocico.
Un perro de pelaje beige presenta una pequeña lesión cutánea rojiza en el rostro, debajo del ojo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alergias alimentarias: persistencia y gravedad en casos caninos

Durante la entrevista se recibió la consulta de un tutor cuya mascota, un perro de cinco años llamado Duque, presentaba alergias persistentes pese a haberse identificado al pollo como desencadenante. La inquietud giró en torno a la duración de la alergia y el riesgo de empeoramiento con el paso del tiempo.

Rondón respondió que las alergias alimentarias pueden prolongarse durante años si no se excluye completamente el alérgeno de la dieta. Indicó que estos cuadros requieren evaluación profesional y que el tratamiento puede contemplar antihistamínicos o corticoides, decisión que debe quedar siempre en manos del veterinario a cargo del caso.

El especialista alertó sobre la posibilidad de que una alergia alimentaria, como la del pollo, evolucione hacia situaciones graves, incluso con compromiso respiratorio. “Observe su mascota y si ve que tiene cualquier tipo de proceso alérgico, llévelo al veterinario, no espere”, recomendó el médico, poniendo énfasis en la necesidad de actuar de inmediato ante signos de reacción alérgica.

Una mano extendida sobre varios frascos y tubos de medicamentos para mascotas, con un perro al fondo.
Una mano detiene el uso de fármacos veterinarios dispuestos sobre una mesa mientras un perro observa al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Signos de alarma y manejo profesional

Las reacciones alérgicas en perros pueden dividirse en leves, moderadas y graves. Rondón explicó que los episodios más severos pueden comprometer la respiración y alterar el estado general del animal, por lo que la consulta veterinaria temprana resulta crucial para evitar complicaciones.

El profesional precisó que, en casos de alergias alimentarias crónicas, el manejo incluye una dieta estricta y controles periódicos, ya que la exposición repetida al alérgeno puede agravar el cuadro. La automedicación o la demora en consultar con el veterinario aumenta los riesgos y puede llevar a desenlaces desfavorables.

Un perro y un gato sentados en una mesa de madera junto a un teléfono celular, un pequeño localizador y dos mochilas rojas de emergencia.
Un perro y un gato provistos de collares con identificación y localizadores permanecen junto a un teléfono con mapa de rastreo y kits de emergencia en un hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otras consultas frecuentes en el consultorio veterinario

En el mismo bloque, ATV abordó otras inquietudes enviadas por la audiencia, entre ellas el denominado estornudo inverso y el comportamiento destructivo en perros adultos. Rondón explicó que el estornudo inverso se asocia a una complicación de la vía respiratoria superior, en la región que abarca desde la nariz hasta el cuello. Se caracteriza por episodios en los que el animal parece aspirar aire de forma brusca y repetida.

Respecto a las conductas destructivas en perros de cuatro años que continúan rompiendo objetos, el veterinario recomendó evaluar causas conductuales y ambientales. La persistencia de comportamientos propios de cachorros puede deberse tanto a factores de socialización como a falta de estimulación o ejercicio.

Un gato atigrado duerme acurrucado sobre sábanas claras en una cama, junto a la mano de una persona. Se observa una pared y parte de una mesita de noche.
Un gato atigrado duerme plácidamente en una cama junto a la mano de su dueño, ambos bajo sábanas claras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consulta temprana y seguimiento profesional, claves para la salud animal

La experiencia recogida por ATV en su consultorio veterinario subraya la importancia del diagnóstico certero y del tratamiento específico en casos de problemas dermatológicos y alergias en mascotas. Las intervenciones basadas en el conocimiento profesional, el seguimiento adecuado y la consulta oportuna permiten mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los animales. Rondón insistió en la necesidad de no postergar la visita al veterinario ante cualquier síntoma, ya que muchos cuadros pueden escalar rápidamente.

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