Un sismo de magnitud 7.2 se sintió en la región Ayacucho durante la tarde del 20 agosto. El epicentro se ubicó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho, y tuvo una profundidad de 108 kilómetros, un evento que generó alarma en la población.
Según datos de Defensa Civil, el distrito de Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, Ayacucho, reportó daños en viviendas y afectó a 18 centros poblados, según un primer informe enviado a Defensa Civil. Hasta el momento, no se registraron víctimas ni heridos.
El medio añadió que todavía no existe una cifra oficial sobre el número de viviendas dañadas. También se reportaron afectaciones en algunos centros educativos, mientras se prepara un catastro para determinar el total de inmuebles impactados.
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Según informó John Licas, subgerente de Defensa Civil del Gobierno Regional de Ayacucho, en conversación con Latina, al menos 10 viviendas fueron afectadas, y cuatro de ellas fueron declaradas inhabitables y ningún daño personal, según , con reportes aún en actualización desde Parinacochas.
Licas indicó que el monitoreo sigue activo y que aún no existe un reporte final. También señaló que el Gobierno Regional cuenta con un almacén adelantado en Coracora para enviar ayuda humanitaria a las familias afectadas o damnificadas cuando lleguen los reportes actualizados.
Monitoreo y asistencia en Parinacochas
Durante la entrevista con Latina, el funcionario agregó que se mantiene coordinación con los jefes de Defensa Civil de la provincia de Parinacochas y de los distritos comprometidos por el evento. “Estamos a la espera que nos manden un reporte actualizado. Hasta el momento seguimos recabando la información correspondiente”, afirmó.
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En esa misma línea, explicó que la respuesta material ya tiene un punto de apoyo en la zona. “El Gobierno Regional de Ayacucho cuenta con un almacén adelantado en Coracora mismo. Cualquier información nos van a hacer llegar e inmediatamente va a hacer llegar la ayuda humanitaria correspondiente a las familias damnificadas o afectadas”, sostuvo.
Escuelas y posible suspensión de clases
Consultado por la posibilidad de suspender clases, como ocurrió en Ica, Licas descartó que hasta ese momento existiera una decisión basada en daños a infraestructura educativa. La definición quedó atada a la evolución de los reportes en el sur de la región.
“Todavía no tenemos ninguna información de que haya colegios afectados o inhabitables”, señaló el funcionario a Latina. Esa precisión marcó una diferencia entre la percepción de alarma que siguió al sismo y la evaluación técnica que, hasta ese momento, no registraba afectación en locales escolares.
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La emisión también recogió que en la capital regional no se había difundido una suspensión de clases. Según lo planteado en la entrevista, una medida de ese tipo solo podría evaluarse en la zona sur si se confirmaban mayores inconvenientes para la asistencia a las escuelas.
Prevención y evaluación del impacto
Licas insistió en que en el primer balance era la falta de daños personales. “Lo bueno, que hasta el momento no hay afectación a la vida y salud. Es lo más importante”, afirmó.
A partir de esa evaluación, pidió a la población mantener medidas de prevención ante futuros eventos. “Quiero recalcar que la población ayacuchana esté preparada ante eventos sísmicos, ya que las emergencias nunca avisan y hay que estar preparados y tener nuestra mochila de emergencias”, declaró.
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