La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que las personas trabajan y plantea nuevos escenarios para distintas profesiones. Sin embargo, su avance no necesariamente significará la desaparición de empleos completos, sino una reorganización de las funciones que forman parte de cada ocupación.
Para Istavay Orbegoso, PhD y director de la Maestría en Inteligencia Artificial de la Escuela de Postgrado de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), el impacto estará en cómo los trabajadores se adaptan a una nueva distribución de responsabilidades. “La IA no elimina profesiones, elimina tareas; y al hacerlo, recompone las profesiones alrededor de las tareas que quedan”, afirmó en conversación con Infobae Perú.
Los límites que aún tiene la inteligencia artificial
Orbegoso explicó que una de las principales limitaciones de la inteligencia artificial está vinculada al conocimiento tácito, es decir, aquellas capacidades que las personas desarrollan mediante la experiencia y que no siempre pueden convertirse en datos.
PUBLICIDAD
“Sabemos más de lo que podemos decir”, señaló al referirse al concepto del filósofo Michael Polanyi. El especialista indicó que los modelos aprenden a partir de información disponible, pero no pueden incorporar aquello que nunca fue registrado.
“Un modelo de lenguaje aprende de lo que la humanidad ha logrado escribir, codificar y digitalizar. Pero una fracción enorme de la competencia humana (...) nunca fue escrita en ninguna parte. No se puede entrenar un modelo con datos que no existen”, indicó.
Además, sostuvo que existe una diferencia fundamental relacionada con la responsabilidad. “Una IA puede recomendar, predecir y ejecutar, pero no puede responder por sus decisiones en el sentido moral y jurídico del término”, explicó.
La empatía humana seguirá siendo relevante
En sectores como la medicina, la psicología, la enfermería y el trabajo social, el especialista considera que la IA tendrá un papel de apoyo, pero no reemplazará la relación entre profesionales y pacientes.
PUBLICIDAD
“En el cuidado, la empatía no es un contenido que se entrega; es una relación que se sostiene”, afirmó. Según explicó, el valor del acompañamiento humano está asociado a la presencia y al compromiso de quien brinda ese apoyo.
La tecnología permitirá mejorar procesos como el monitoreo, el triaje, la documentación y el soporte diagnóstico. Sin embargo, Orbegoso remarcó que la automatización no equivale a sustituir a los profesionales. “Transformar el trabajo del cuidado no es lo mismo que reemplazar al cuidador. La tecnología puede escalar la atención; solo las personas pueden escalar la presencia”, sostuvo en entrevista con Infobae Perú.
Creatividad y oficios ante la automatización
Respecto al impacto de la IA en los trabajos creativos, Orbegoso señaló que el valor profesional dejará de concentrarse únicamente en producir contenido y estará más relacionado con la capacidad de definir objetivos, evaluar resultados y tomar decisiones estratégicas.
PUBLICIDAD
“El futuro no es de quien genera más contenido; es de quien tiene mejor gusto y mejor juicio para dirigir una capacidad de generación prácticamente infinita”, afirmó.
En cuanto a los oficios especializados, destacó que las labores manuales en entornos impredecibles presentan mayores dificultades para ser automatizadas. “Lo que a los humanos nos parece difícil, razonar, calcular, redactar, resultó relativamente fácil de automatizar, y lo que nos parece trivial, caminar sobre escombros, girar una llave en un espacio estrecho, distinguir al tacto un tubo corroído de uno sano, resultó extraordinariamente difícil”, comentó.
Por ello, consideró que actividades como electricistas, gasfiteros, técnicos de refrigeración y especialistas en mantenimiento seguirán teniendo demanda debido a la combinación de destreza física, diagnóstico e interacción con situaciones variables.
Las habilidades que serán más valoradas en el mercado laboral
El especialista señaló que los trabajadores deberán desarrollar fluidez en IA y combinarla con conocimientos profundos de sus propias áreas. “La habilidad escasa ya no es obtener respuestas, es formular buenas preguntas y auditar buenas respuestas”, explicó.
PUBLICIDAD
También destacó la importancia del pensamiento crítico, la comunicación, el liderazgo y la capacidad de aprendizaje permanente. A su juicio, los profesionales deberán enfocarse menos en herramientas específicas y más en resolver problemas.
“Quien se define como experto en tal software tiene fecha de caducidad; quien se define como la persona que resuelve el riesgo crediticio, o la que mejora la salud pública con datos, tiene una carrera para toda la vida, con herramientas renovables”, sostuvo.
Finalmente, Orbegoso recomendó que los jóvenes no orienten sus decisiones profesionales únicamente desde el temor a la automatización. “No elijan defendiéndose de la IA, elijan atacando con ella”, afirmó.
Para el especialista, el futuro laboral estará marcado por quienes logren utilizar la tecnología como una herramienta para potenciar sus capacidades, manteniendo como ventajas diferenciales el criterio, la experiencia y la capacidad de asumir responsabilidades.
PUBLICIDAD