Un objeto abandonado en plena vía pública generó momentos de tensión en Los Olivos durante las últimas horas. Su forma llevó a varios vecinos a pensar que se trataba de una granada, por lo que decidieron alertar de inmediato a las autoridades. La llamada activó un operativo policial y de Serenazgo para descartar cualquier riesgo.
Mientras la zona permanecía bajo resguardo, los agentes aplicaron los protocolos de seguridad para inspeccionar el presunto artefacto explosivo. La expectativa entre los residentes aumentó conforme llegaba más personal de seguridad al lugar, ante el temor de que existiera una amenaza real.
Sin embargo, el desenlace sorprendió a todos. El supuesto explosivo era, en realidad, el juguete de un perro de raza pitbull llamado Pip, cuyo objeto favorito terminó accidentalmente en la calle y desencadenó una insólita confusión que terminó con alivio y algunas risas entre los vecinos.
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Juguete de perro desató pánico en Los Olivos
El hecho ocurrió cuando vecinos de Los Olivos observaron un objeto sospechoso abandonado en la vía pública y, debido a su apariencia, pensaron que podía tratarse de una granada. Ante esa posibilidad, optaron por comunicarse con las autoridades.
Hasta el lugar acudieron efectivos de la Policía Nacional del Perú y personal de Serenazgo, quienes acordonaron la zona para inspeccionar el objeto siguiendo los procedimientos establecidos para este tipo de emergencias.
Las imágenes difundidas por TV Perú Noticias muestran el despliegue de seguridad y el momento en que los agentes verifican el supuesto explosivo. Después de la revisión, determinaron que el objeto no representaba ningún peligro, ya que correspondía al juguete de una mascota.
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Aunque el incidente terminó siendo una falsa alarma, la intervención permitió confirmar que los protocolos de seguridad funcionaron de manera adecuada frente a un reporte ciudadano.
Dueña de Pip explicó cómo el juguete terminó en la calle
Lady Meléndez, propietaria de Pip, relató a TV Perú Noticias que descubrió el operativo cuando regresaba junto a su pareja luego de comprar camas para sus perros.
“Yo había salido con mi pareja a comprar camas de nuestros perritos, porque tenemos un albergue. Cuando llegamos, vimos toda la cuadra llena de policías, de serenazgo, y hay unos más encargados más fuertes de la policía. Estaba muy repleto, la verdad, y yo me asusté porque pensé que algo había pasado“, comentó.
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Luego explicó cuál cree que fue la causa del incidente. Según indicó, Pip suele jugar con ese juguete cerca de la baranda del tercer piso de la vivienda.
“Como vivimos en un tercer piso, Pip, que es un perro grande, suele llegar hasta la baranda y jugar con estos juguetes. Seguramente lo tenía en la boca, escuchó un sonido, se levantó en la baranda y, al querer ladrar, ¡pum!, se le cayó y terminó en la tienda”, señaló.
Cuando los agentes retiraron el objeto, Lady confirmó entre risas que se trataba de la pertenencia de su mascota. "Es el juguete de mi Pip“, expresó.
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Además, ofreció disculpas a los vecinos y agradeció la rápida respuesta de las autoridades, al considerar que actuaron correctamente frente a un posible riesgo.
Incidente por juguete de perro recuerda qué hacer ante un objeto sospechoso
Las autoridades recuerdan que cualquier objeto abandonado con apariencia inusual debe tratarse con precaución. La principal recomendación es no manipularlo ni intentar moverlo, ya que resulta imposible determinar a simple vista si representa un peligro.
Lo más seguro es alejarse del lugar, evitar que otras personas se acerquen y comunicar el hallazgo a la Policía Nacional o al Serenazgo para que evalúen la situación.
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Aunque en esta ocasión el supuesto explosivo terminó siendo el juguete de un perro, el caso demuestra la importancia de reportar oportunamente cualquier objeto sospechoso. Gracias a la rápida alerta de los vecinos y a la intervención de las autoridades, la situación quedó aclarada sin poner en riesgo a la población.