El fenómeno de El Niño amenaza con generar pérdidas económicas que podrían alcanzar hasta S/42 mil millones y provocar un retroceso de hasta 4 % en el Producto Bruto Interno de Perú (PBI), según estimaciones oficiales y voces especializadas.
El análisis del impacto de El Niño sobre la economía peruana parte de antecedentes contundentes. Según cifras del Banco Central de Reserva (BCR) citadas por el Colegio de Economistas de Lima, las pérdidas en el periodo 1982-1983 alcanzaron los tres mil millones de dólares, equivalentes aproximadamente al 3 % del PBI de ese momento. Para el episodio de 1997-1998, el monto ascendió a tres mil quinientos millones de dólares y representó entre 1,5 % y 2 % del PBI de entonces.
En 2017, el país enfrentó el llamado Niño costero, considerado un evento de magnitud considerable, que se sumó a una secuencia de fenómenos climáticos extremos con repercusiones directas en la economía nacional.
PUBLICIDAD
Las proyecciones actuales, de acuerdo con el gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez, y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), sitúan el rango de pérdidas económicas y materiales vinculadas al próximo Niño costero entre S/15 mil millones y S/42 mil millones.
Pérez advirtió en declaraciones a Canal N que este escenario tendría “un impacto severísimo en el crecimiento del PBI del Perú”.
Falta de financiamiento
La respuesta presupuestaria del Ejecutivo ha sido calificada como insuficiente por autoridades regionales. El crédito suplementario de S/9.596 millones que discute el Congreso solo destina S/300 millones a acciones directas frente al fenómeno climático, según precisó Pérez.
PUBLICIDAD
El gobernador cuestionó la disponibilidad de recursos, señalando que existen proyectos de intervención en ríos paralizados por falta de presupuesto. “Hoy tenemos ríos intervenidos por la PCM cuyos proyectos se iniciaron hace tres años y ahora están paralizados por falta de presupuesto”, expuso.
Por su parte, el Gobierno Regional de Lambayeque ha asignado S/100 millones para culminar obras heredadas de la extinta Reconstrucción con Cambios, hoy bajo la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN). No obstante, estos fondos no permiten la intervención en proyectos estratégicos como las cuencas de los ríos Olmos, Motupe, Chancay, La Leche y Zaña, ni en el drenaje pluvial de Chiclayo, debido a que forman parte de contratos de Gobierno a Gobierno.
Saneamiento y vulnerabilidad social
El colapso del sistema de alcantarillado en Lambayeque se perfila como un riesgo adicional. Humberto Heredia, de la Comisión de Grandes Proyectos del Colegio de Ingenieros de Lambayeque, alertó sobre la gravedad de este problema: “El fenómeno de El Niño va a agravar la situación. La gente utilizará los desagües para botar el agua y vamos a tener calles llenas de excrementos. Eso es peligroso”.
PUBLICIDAD
Heredia explicó que la región arrastra un déficit de infraestructura en saneamiento y drenaje pluvial, derivado de la falta de ejecución de obras de gran envergadura. Según sus palabras, esta situación incrementa la vulnerabilidad de la población frente a eventos climáticos extremos.
Llamado urgente a la acción estatal
El gobernador regional de Piura y presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), Luis Neyra, instó al presidente de la República, José María Balcázar, a ejecutar de inmediato las obras de prevención y mitigación. “No hay que esperar al nuevo gobierno. Desde ahora deben iniciarse todos los trabajos de mitigación y prevención que puedan culminarse hasta fin de año para hacer frente a esta inclemencia climática”, declaró Neyra.
La ANGR también pidió que los ministerios incluyan en sus planes de ejecución los proyectos priorizados por las regiones, con el objetivo de cerrar brechas de infraestructura y fortalecer la capacidad de respuesta ante lluvias y otros eventos extremos.
PUBLICIDAD
El riesgo para el PBI: estimaciones y advertencias
En cuanto al posible impacto en el crecimiento económico, el ex funcionario y experto Carlos Neuhaus sostuvo recientemente a El Comercio: “Dependiendo de la gravedad de El Niño, se puede retroceder hasta un 3 % o 4 % del PBI”.
Este rango coincide con los antecedentes históricos documentados por el Colegio de Economistas de Lima, así como con las cifras actuales planteadas por las autoridades regionales y el Indeci. La magnitud final dependerá de la intensidad y duración de las lluvias, la capacidad de ejecución de obras y la rapidez con que se asignen los recursos necesarios para la prevención.
A lo largo de su historia reciente, Perú ha enfrentado repetidos embates de El Niño. Los registros económicos y las alertas técnicas coinciden en que el fenómeno puede comprometer seriamente los indicadores macroeconómicos, además de exponer a millones de personas a riesgos sociales y sanitarios.
PUBLICIDAD