Jaime Saavedra, experto en educación: “Si la IA hace la tarea de tu hijo, el cerebro de tu hijo no participó en eso”

Datos de estudios en China, Reino Unido y Estados Unidos reflejan que la inteligencia artificial, si reemplaza el esfuerzo intelectual, puede afectar negativamente el aprendizaje profundo y las habilidades críticas de los alumnos

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El uso creciente de inteligencia artificial en el ámbito educativo genera preocupación entre especialistas como Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe en el Banco Mundial y exministro de Educación de Perú. Saavedra advierte que, cuando la IA realiza tareas escolares en lugar de los estudiantes, el proceso de aprendizaje se ve seriamente afectado.

Un reciente estudio publicado por el Centre for Economic Policy Research (CEPR) siguió durante 30 meses a 26.000 alumnos de secundaria en China. Según el informe, el empleo de herramientas de IA permitió a los estudiantes mejorar las calificaciones en tareas domiciliarias en un 18% y reducir el tiempo dedicado a estas actividades en un 30%. Sin embargo, las notas en exámenes a libro cerrado cayeron un 20% después de seis meses de uso, mientras que los puntajes en los exámenes de ingreso universitario descendieron hasta un 24%.

Niños interactúan intensamente con inteligencia artificial en un entorno educativo, mientras la concentración sugiere un aprendizaje profundo que, sin embargo, oculta una posible crisis pedagógica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los datos, consignados por el CEPR, muestran que el fenómeno de la llamada “tercerización de tareas” afecta a cerca del 80% de los estudiantes que adoptaron IA. Saavedra sostiene: “Si la IA hace la tarea de tu hijo, el cerebro de tu hijo no participó en eso”. El experto subraya que la diferencia radica en el esfuerzo cognitivo: solo aquellos estudiantes que, pese a utilizar IA, mantuvieron el mismo tiempo y dedicación que sus compañeros que no la empleaban, lograron resultados similares en los exámenes. Por el contrario, quienes delegaron completamente sus tareas a la IA solo obtuvieron altas calificaciones en ejercicios domiciliarios, sin transferir ese rendimiento a evaluaciones presenciales.

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“La IA es una herramienta. Un bisturí en manos de un cirujano salva vidas. El mismo bisturí en las manos equivocadas hace daño. La misma IA que puede ser un tutor efectivo, desafiando al estudiante a pensar, explicar, luchar productivamente con el problema, se vuelve dañina si elimina el esfuerzo que el aprendizaje requiere”, advirtió Saavedra en un análisis difundido por el Banco Mundial.

Jaime Saavedra fue ministro de Educación durante los gobiernos de Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski

Según la investigación, existe una clara distinción entre tres grupos de estudiantes: los Empoderados por la IA, que la utilizan para profundizar su pensamiento; los Dependientes de la IA, que la emplean para evitar el esfuerzo intelectual; y los Excluidos de la IA, que no tienen acceso a estas tecnologías. El grupo de dependientes, que preocupa especialmente a los expertos, ya es el más numeroso. Saavedra señala que “completar una tarea no es lo mismo que aprender”, ya que el conocimiento se construye a partir del error y el esfuerzo propio, no solo observando cómo una máquina resuelve los problemas.

El estudio del CEPR respalda estas advertencias con evidencia cuantitativa: el 80% de los alumnos que recurrieron a IA se volvieron dependientes de ella para terminar sus tareas, pero su aprendizaje real disminuyó. Las gráficas del informe ilustran que, mientras los puntajes en tareas suben, el rendimiento en exámenes desciende, poniendo en cuestión la eficacia de la IA como sustituto del trabajo intelectual en el aprendizaje escolar.

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Jóvenes estudiantes utilizan laptops y una guía de aprendizaje de IA en un aula moderna equipada para el estudio de STEM, inmersos en una experiencia educativa colaborativa e interactiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evidencia internacional: beneficios y riesgos del uso educativo de la IA

El debate global sobre la inteligencia artificial en la educación se intensifica a medida que su adopción alcanza niveles históricos. Un informe reciente indica que el 92% de los estudiantes universitarios en el Reino Unido utilizó herramientas de IA en 2025, frente al 66% del año anterior. En Estados Unidos, el 85% de los docentes y el 86% de los estudiantes recurrieron a la IA durante el ciclo 2024-2025, según el portal especializado Engageli.

Diversos estudios internacionales presentan resultados mixtos. Investigaciones experimentales de la Universidad de Harvard y la Universidad de Stanford detectaron que los alumnos que emplearon tutores de IA obtuvieron mejoras significativas en sus resultados académicos, con incrementos de entre 0,73 y 1,3 desviaciones estándar frente a métodos tradicionales. Además, los estudiantes en programas de aprendizaje activo potenciados por IA alcanzaron calificaciones un 54% superiores en evaluaciones estandarizadas.

El exministro de Educación propone que en los próximos meses debe haber inversiones masivas y muy agresivas en términos de asegurar una recuperación de los aprendizajes de los estudiantes en el Perú.

Un meta-análisis publicado por la revista Frontiers in Psychology en 2026, que revisó 33 estudios con más de 3.300 participantes, concluyó que la IA generativa tiene un efecto positivo y estadísticamente significativo en el rendimiento intelectual y en el desarrollo socioemocional de los estudiantes universitarios. Sin embargo, se advierte sobre la heterogeneidad de los resultados y la necesidad de diseñar herramientas pedagógicas específicas.

Pese a estos avances, persisten riesgos señalados por la comunidad educativa. Un 95% del profesorado universitario en Estados Unidos manifestó preocupación por la posible dependencia excesiva de la IA y la pérdida de habilidades de pensamiento crítico. El informe de la OECD de 2026 alertó que los beneficios de la IA en tareas y trabajos prácticos suelen desaparecer en exámenes presenciales, donde no se permite el uso de tecnología.

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A nivel global, la evidencia sugiere que el impacto de la inteligencia artificial en la educación depende en gran medida del uso que hagan los estudiantes: cuando la IA se utiliza como complemento pedagógico, potencia el aprendizaje, pero su uso como reemplazo del esfuerzo cognitivo puede limitar la adquisición de conocimientos duraderos.

Noruega prohíbe uso de IA en escuelas primarias

Noruega se convertirá en el primer país europeo en prohibir el uso de inteligencia artificial generativa en escuelas primarias, afectando a estudiantes de entre 6 y 13 años a partir del próximo curso académico. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, justificó la medida señalando la necesidad de que los alumnos más pequeños prioricen y consoliden habilidades fundamentales como la lectura, la escritura manual y las matemáticas antes de incorporar asistentes virtuales a su formación. La restricción tecnológica será escalonada para los estudiantes de mayor edad: los jóvenes de 14 a 16 años tendrán un acceso limitado y supervisado, mientras que los de 17 a 19 años recibirán capacitación específica orientada a un uso responsable de la IA en el ámbito universitario y laboral.

Esta decisión marca un giro drástico en uno de los sistemas educativos más digitalizados de Europa, el cual venía reemplazando los libros de texto y cuadernos por computadoras y tabletas desde hace más de una década. Para contrarrestar la dependencia de las pantallas y frenar la caída en el rendimiento escolar, el Gobierno laborista implementará una ley destinada a financiar el retorno masivo de los libros de papel y los materiales físicos a las aulas. Con esta política educativa —que emula regulaciones previas dictadas por China en 2025 y se alinea con planes locales para restringir las redes sociales en menores—, el país escandinavo busca recuperar métodos tradicionales de enseñanza y equilibrar el desarrollo pedagógico frente al avance tecnológico.