El líder etnocacerista Antauro Humala presentó una querella por difamación agravada contra el excandidato presidencial de País para Todos, Carlos Álvarez. Esto a raíz de la imitación del cómico.
Según pudo conocer Infobae, la defensa de Humala, liderada por el abogado Jesús Barboza, acusa a Álvarez de haber cometido el delito de difamación tal como está previsto en el tercer el tercer párrafo del artículo 132 del Código Penal.
“Si el delito (de difamación) se comete por medio del libro, la prensa u otro medio de comunicación social, o mediante tecnologías de inteligencia artificial, falsificaciones profundas (‘deepfakes’) u otros contenidos generados mediante inteligencia artificial que difundan información falsa o denigrante que cause daño a la reputación o a la imagen, la pena será privativa de libertad no menor de uno ni mayor de 3 años y de ciento veinte a trescientos 65 días-multa”, se lee.
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Debido a que la imitación de Carlos Álvarez fue difundida por las redes sociales del cómico, la defensa del líder etnocacerista pide 3 años de prisión contra el humorista. Del mismo modo, según fuentes de Infobae, Antauro Humala exige una reparación civil de 675 mil soles.
La querella por difamación fue ingresada formalmente a la mesa de partes de la Corte Superior de Justicia de Lima en horas de la tarde de ayer miércoles 17 de junio, luego de que Álvarez no se rectificara tal como exigía Humala.
La carta notarial a Carlos Álvarez
A fines de mayo, Antauro Humala remitió una carta notarial al humorista y excandidato presidencial Carlos Álvarez para exigirle el retiro de un video publicado en Facebook el 26 de mayo, en el que Álvarez lo imita bajo el apodo “Antauro Fumala”. El plazo otorgado fue de 48 horas.
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Humala y sus abogados calificaron el material de difamatorio y calumnioso, y rechazaron que pueda escudarse bajo el rótulo del humor. En el documento, la defensa señala que el video “incurre de forma directa en el delito de difamación y calumnia, causando un grave e irreparable daño moral, ético, profesional, familiar, así como en su condición de oficial del Ejército del Perú en situación de retiro y líder político”.
La defensa de Humala también rechazó la modificación del apellido para la imitación. Señalaron que el apodo “Fumala” —alusión al consumo de sustancias psicoactivas— como una “técnica de amplificación del daño” destinada a fijar en el imaginario colectivo “una condición degradante e inexacta”.
La carta también apuntó a las consecuencias políticas del video. Según el escrito, la imitación de Carlos Álvarez no constituye crítica de ideas sino “una agresión sistemática a la integridad familiar y al estatus ético-militar” de Humala, con el propósito de “minar su legitimidad frente a la organización política que representa a nivel nacional y mundial”.
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Se exigieron dos cosas: retirar el video de Facebook y de cualquier otra plataforma, y publicar un video de rectificación y disculpas públicas “en las mismas condiciones de difusión y alcance”. Se le advirtió a Álvarez que si no cumplía en el plazo establecido, los abogados de Humala presentarían una querella por difamación agravada, tal como ocurrió.