La noticia sobre la demolición de los anfiteatros de la Alameda Chabuca Granda generó una fuerte reacción en el ámbito artístico limeño. Kike Suero, uno de los cómicos más reconocidos del país, manifestó su profunda indignación al considerar que la medida representa la pérdida de un espacio emblemático para la cultura popular y el trabajo de los artistas ambulantes.
Para el humorista, la desaparición de estos escenarios públicos no solo afecta a quienes se dedican al arte callejero, sino que también limita el acceso de la ciudadanía a expresiones culturales de carácter abierto y gratuito.
En declaraciones recientes a Trome, Kike Suero lamentó la decisión de las autoridades, recordando el valor simbólico y social que los anfiteatros tenían en la vida cotidiana de Lima. “Me llena de indignación que las autoridades de la Municipalidad de Lima hayan destruido los anfiteatros de Chabuca Granda porque allí se hacía cultura”, expresó el artista.
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Suero explicó que el impacto de la medida recae especialmente en los cómicos ambulantes, pero que la afectación es más amplia, ya que músicos y otros artistas también encontraban allí un espacio para mostrar su talento y obtener ingresos de manera digna.
El comediante compartió su experiencia personal respecto al papel que estos escenarios jugaron en su carrera y en la economía de su familia. “Mucha gente allí se ganaba el pan diario; yo en mis tiempos con lo que ganaba en las plazas le daba de comer a mis hijos Jim y Dayana”, recordó. Para él, la Alameda Chabuca Granda era mucho más que un simple lugar de paso: se trataba de un punto de encuentro entre los artistas y el público, donde la creatividad y el esfuerzo individual recibían reconocimiento directo de la gente.
Reordenamiento y control en la Alameda Chabuca Granda
La intervención en la Alameda Chabuca Granda forma parte de un operativo más amplio de la Municipalidad Metropolitana de Lima, destinado a recuperar áreas públicas, eliminar el comercio informal y reforzar la seguridad en el centro histórico de la ciudad.
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Las autoridades municipales pusieron en marcha acciones para retirar ocupaciones no autorizadas en zonas peatonales, realizar labores de mantenimiento del ornato y reacondicionar los espacios para mejorar la imagen urbana.
El operativo incluye la presencia constante de personal de fiscalización y seguridad ciudadana, en coordinación con la Policía Nacional del Perú, con el objetivo de garantizar la libre circulación y enfrentar delitos como la extorsión y el cobro de cupos que afectan a comerciantes y transeúntes. Parte de estas medidas contempló la demolición parcial de dos anfiteatros que servían como escenario para presentaciones de cómicos y músicos, decisión que ha sido criticada por distintos sectores del arte y la cultura.
La autoridad municipal sostiene que la intervención busca consolidar un entorno ordenado y seguro, promoviendo el uso adecuado de los espacios públicos y protegiendo el flujo turístico y vecinal en una de las zonas más concurridas de Lima. No obstante, la eliminación de plataformas culturales ha provocado controversia y abrió un debate sobre el balance entre control urbano y promoción de la cultura en el espacio público.
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La situación en la Alameda Chabuca Granda pone en evidencia el desafío de las ciudades para gestionar el uso de los espacios colectivos, considerando tanto la seguridad y el orden como la necesidad de preservar escenarios de expresión artística y convivencia social.