Nuevamente la fragmentación del Congreso en Perú definirá el escenario político para el próximo presidente de la república, quien deberá enfrentar el reto de gobernar sin mayorías claras y con la necesidad de establecer alianzas estables.
Esta situación, según explicó el analista político Luis Benavente en diálogo con Infobae, representa una diferencia respecto a procesos anteriores, aunque persisten desafíos para la gobernabilidad en los próximos años.
El Congreso peruano, que en las elecciones de 2021 estuvo compuesto por diez partidos, ahora tendrá siete bancadas, de acuerdo con el recuento de Benavente, director ejecutivo de Vox Populi.
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“Hay un menor nivel de fragmentación, pero todavía lo hay”, afirmó el especialista, quien resaltó que la implementación del sistema bicameral tendrá repercusiones en la dinámica legislativa.
Según sus palabras recogidas por Infobae, el procedimiento de vacancia presidencial será más complejo, ya que el expediente debe pasar por la Cámara de Diputados y concluir en la de Senadores.
En la última década, el Perú ha registrado una alta inestabilidad: “Hemos tenido ocho gobernantes en diez años, eso da un promedio de un año y tres meses de vida a un presidente”, describió Benavente en la entrevista.
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El analista advirtió sobre el abuso de poder por parte del Congreso en los procesos de vacancia exprés, que en casos recientes han dejado a mandatarios fuera del cargo en cuestión de horas, sin posibilidad de defensa adecuada.
Reformas políticas
El sistema bicameral y las recientes reformas han buscado contener el fenómeno del transfuguismo, aunque los resultados aún no son concluyentes. “Tenemos partidos que han pasado la valla y van a ser una bancada, pero pasado mañana se agrupan y hacen una nueva bancada”, explicó Benavente.
El especialista manifestó que la contención ha sido parcial y que aún se requiere una reforma política profunda y auténtica, en contraste con lo que calificó como “una caricatura de reforma” realizada en gestiones anteriores.
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Además, Benavente sostuvo que el desprestigio del Congreso se mantiene alto, por lo que urge establecer medidas más firmes para sancionar el transfuguismo, como la figura de la curul vacía y sanciones a quienes cambian de bancada, con el objetivo de fortalecer la institucionalidad.
El escenario para los candidatos
Ante la pregunta sobre las posibilidades de los candidatos de completar el periodo presidencial, Benavente expresó que, en el actual contexto, Keiko Fujimori tendría más opciones de gobernar los cinco años que Roberto Sánchez.
Según el analista, “entre los dos, quien tiene más probabilidades de durar menos tiempo o quien tiene más probabilidades de durar más tiempo es Keiko”. Esta afirmación, recogida por Infobae, se apoya en la potencial alianza de Fuerza Popular con otras bancadas como Renovación Popular y el partido de Carlos Álvarez (País para Todos), lo que dificultaría una vacancia en el Senado.
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En contraste, Benavente considera “preocupante” el escenario de un eventual gobierno de Sánchez, debido a la presencia de personas vinculadas a Movadef en su entorno y a declaraciones controvertidas sobre hechos recientes de violencia política.
También cuestionó la disposición de Sánchez a convocar nuevas elecciones si no logra gobernar con tranquilidad, lo que, a juicio del analista, representa un riesgo para la estabilidad institucional. “No me da ninguna tranquilidad”, recalcó Benavente frente a la posibilidad de cambios constantes y la falta de garantías para la gobernabilidad.
Consensos y alianzas
El reto de gobernar con un Congreso sin mayorías obliga como desafío al próximo presidente a negociar y buscar consensos. Según Karla Gaviño, experta en gestión pública y docente de la Universidad del Pacífico, uno de los principales riesgos es que no se logren acuerdos entre los poderes del Estado y los distintos niveles de gobierno, lo que podría afectar el desarrollo sostenible del país.
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Gaviño, advirtió que la falta de diálogo pondría en jaque las perspectivas de crecimiento, aunque también identificó oportunidades: “El hecho de tener que negociar y que ya no se puedan imponer ninguno de los bloques supone un plus para propiciar este espacio de escucha”.
La pluralidad del Parlamento actual obliga a los actores políticos a establecer alianzas y a compartir la toma de decisiones. La experta remarcó la importancia de aprovechar este escenario de cambio para generar nuevas sinergias, respetando la institucionalidad pública y la separación de poderes. De acuerdo con sus declaraciones, lograr un clima saludable para los negocios y el desarrollo nacional dependerá de la capacidad de las nuevas autoridades para dejar atrás tensiones y trabajar en armonía.
El papel de las bancadas
Benavente subrayó que la posibilidad de que los candidatos presidenciales hayan postulado y obtenido curules en el Congreso puede reforzar el peso partidario en las bancadas, dificultando el accionar individualista de los parlamentarios. “No van a poder hacer de las suyas tan fácilmente”, sentenció.
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No obstante, el riesgo de fragmentación permanece, pues la experiencia reciente muestra que la cantidad de bancadas puede aumentar durante la legislatura. Es así que Benavente recordó que en el periodo anterior se inició con diez y se llegó a quince, debido a la formación de nuevas alianzas y rupturas internas. Esta volatilidad complica la construcción de mayorías estables y exige un esfuerzo adicional de coordinación política.
Reformas pendientes
El desprestigio del Congreso y la demanda de reformas auténticas siguen presentes en el debate público. Benavente criticó las reformas promovidas en beneficio propio por algunos legisladores y destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de sanción frente al transfuguismo.
La percepción de inestabilidad se refuerza con la estadística de duración de los presidentes, lo que plantea la urgencia de medidas que permitan garantizar la continuidad de los mandatos y el respeto al debido proceso.
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Según la conclusión de los expertos consultados por Infobae, muestran que la gobernabilidad en Perú dependerá de la capacidad del próximo mandatario para construir acuerdos y de la disposición de las fuerzas políticas a respetar la institucionalidad democrática. El desafío inmediato será evitar que la fragmentación del Congreso se traduzca en parálisis o en crisis recurrentes que afecten la vida política y económica del país.