‘La Cortadedos’: el perturbador perfil psicológico de la mujer que torturaba víctimas del Tren de Aragua en Lima

El informe psicológico determinó que la joven de 19 años intervenida muestra tendencia a la agresión y carencia total de culpa, según antecedentes personales y pericia psicológica practicada por especialistas designados

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La policía peruana investiga a Crismar Contreras, conocida como 'La Cortadedos', por su presunta participación en torturas, secuestros y extorsión como parte de la banda 'Los Herederos del Tren de Aragua'. Conozca los detalles de su pasado y los eventos que forjaron su violenta personalidad. | Domingo al Día / América Noticias

Crismar Andreína Contreras Gonzales tenía ocho años cuando tomó un serrucho y le cercenó los dedos a un vecino que intentó abusar de ella. Ese acto de venganza, según su propio testimonio ante los peritos forenses, le generó una sensación de bienestar.

Once años después, detenida en un hostal del distrito limeño de Ate por agentes de la División de Secuestros de la Dirincri, sonreía ante las cámaras de televisión mientras los efectivos la custodiaban. El informe psicológico forense, difundido por el programa ‘Domingo al Día’ confirmó lo que su historia ya anticipaba: ausencia total de culpa, baja tolerancia a la frustración y una tendencia marcada a responder con agresión física ante situaciones de ira.

La joven, apodada ‘La Cortadedos’ en el mundo delictivo, era la principal ejecutora de torturas y mutilaciones de la red de secuestro extorsivo autodenominada ‘El Hampa del Tren de Aragua’, vinculada a la megabanda criminal internacional Tren de Aragua y desarticulada en un operativo simultáneo en El Agustino, Santa Anita y Huarmey. Once ciudadanos venezolanos fueron capturados. El Poder Judicial dictó 15 días de detención preliminar contra Contreras Gonzales y los demás detenidos por los presuntos delitos de secuestro extorsivo, lesiones graves y homicidio calificado.

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Crismar Andreína Contreras Gonzales, alias 'La Cortadedos', es escoltada por la policía en Lima, tras ser detenida por secuestro extorsivo, lesiones graves y homicidio, vinculada a la megabanda criminal Tren de Aragua. (Policía Nacional del Perú)

Una infancia marcada por la violencia y el trauma

La pericia psicológica forense reconstruyó una trayectoria de vida atravesada por el trauma desde la primera infancia. A los ocho años, en Venezuela, Contreras fue secuestrada durante tres días por un vecino que intentó ultrajarla. Tras ser rescatada por su familia, tomó un serrucho y le amputó los dedos al agresor. Según su propio relato, ese acto no le produjo horror: le produjo alivio.

A los 12 años migró con su familia nuclear hacia el Perú, con pasos temporales por Colombia y Ecuador. Su entorno fue disfuncional desde el inicio: completó únicamente el tercer año de educación primaria. Su padre, dedicado al reciclaje, murió asesinado en una gresca callejera. Contreras abandonó su hogar para independizarse siendo aún adolescente. Los rasgos de impulsividad extrema se manifestaron de forma concreta: atacó con un cuchillo al padre de su hijo de tres años.

Crismar Andreína Contreras Gonzales, alias 'La Cortadedos', sonríe ante las cámaras durante su detención como miembro clave de la red de secuestro 'El Hampa del Tren de Aragua'. (Policía Nacional del Perú)

El coronel PNP Jorge Luis Carpio Ordaya, jefe de la División de Secuestros de la Dirincri, precisó que la investigada era la encargada directa de infligir dolor físico extremo mediante cuchillos y hojas de afeitar para cercenar las falanges de los secuestrados. Antes de operar, consumía la droga sintética conocida como ‘tusi’ —una mezcla de ketamina, MDMA y otras sustancias psicoactivas— para, según admitió ante las autoridades, “llenarse de valor”.

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El método: seducción digital, redes sociales y casas de cautiverio

El modus operandi de Contreras combinaba una presencia calculada en redes sociales con trabajo de inteligencia sobre las víctimas. En sus plataformas digitales se grababa bailando y cambiando de apariencia con un perfil camaleónico que le servía de anzuelo para captar a personas con alto poder adquisitivo en locales nocturnos. Junto a otras integrantes de la red dedicadas al meretricio, ganaba la confianza de sus objetivos para extraerles información sobre cuentas bancarias, propiedades y vehículos antes de citarlos y entregarlos a los secuestradores.

Crismar Contreras Gonzales, alias 'La Cortadedos', sonríe ante las cámaras de televisión mientras es custodiada por agentes tras su detención por su presunta vinculación con la banda ‘El Hampa del Tren de Aragua’. (Policía Nacional del Perú)

De acuerdo a la investigación policial, las víctimas eran trasladadas a dos inmuebles acondicionados como lugares de cautiverio en el distrito de El Agustino: uno en la urbanización Ancieta Alta y otro en la cooperativa Huancayo. Contreras prestaba su propia habitación para retener a los agraviados. Los actos de mutilación eran registrados en videos y fotografías que la banda enviaba a los familiares para exigir pagos de entre 100.000 y 300.000 soles (unos 30 mil a 150 mil dólares). Los mensajes extorsivos dirigidos a las esposas de los cautivos amenazaban con dejarlos desangrar si no se completaban los montos.

En un periodo de 15 días, la organización ejecutó al menos cinco secuestros: mecánicos, ingenieros electrónicos, mineros y empresarios figuran entre los agraviados. Uno de ellos, de nacionalidad venezolana, fue asesinado y su cuerpo mutilado apareció abandonado en Santa Anita.

Miembros de la banda criminal ‘El Hampa del Tren de Aragua’, incluyendo a Crismar Andreína Contreras Gonzales, alias ‘La Cortadedos’ (centro, con sudadera gris), son presentados tras su captura en Lima por secuestro extorsivo. (Policía Nacional del Perú)

Antecedentes previos y el vínculo con ‘Los Herederos del Tren de Aragua’

La detención de mayo no fue el primer encuentro de Contreras con la Policía Nacional del Perú. En abril del mismo año, fue intervenida junto a su pareja sentimental, Jermanie José Arcos Flores, de 20 años, bajo sospecha de integrar la facción ‘Los Herederos del Tren de Aragua’. Arcos Flores recibió prisión preventiva por su participación en atentados contra la empresa de transportes ‘Los Moraditos’ y el secuestro del dueño de un billar. Contreras recuperó su libertad y continuó operando de forma clandestina.

Cuando los agentes de la Dirincri la localizaron en el hostal de Ate, se escondía junto a su hijo menor y su madre, Yenny Gonzales Mendoza, quien registra antecedentes por tráfico ilícito de drogas y delitos informáticos. En la habitación incautaron tres dispositivos móviles, prendas con rastros biológicos y un colchón con manchas de sangre remitido a laboratorio.

De izquierda a derecha: Britney Neyra, Karla Hernández, Dicnaycoris Franco y Yenny Gonzales madre de la 'Cortadedos' capturadas en un megaoperativo policial. (Policía Nacional del Perú)

El diagnóstico forense: sin culpa, sin límites

El informe psicológico forense que acompaña el expediente judicial no describe a una persona perturbada en el sentido clínico convencional. Describe a alguien que aprendió, desde los ocho años, que la violencia produce resultados y que el dolor ajeno no genera en ella ninguna respuesta empática. La pericia ratificó una marcada tendencia a la agresión física ante situaciones de ira, baja tolerancia a la frustración y ausencia total de culpa frente al sufrimiento infligido.

Crismar Andreína Contreras Gonzales, alias 'La Cortadedos', es capturada por la División de Secuestros de la Dirincri en Lima por su presunta implicación en la red de secuestro extorsivo 'El Hampa del Tren de Aragua'. (Policía Nacional del Perú)

Esa arquitectura psicológica —construida sobre un trauma temprano no tratado, un entorno familiar violento y una incorporación precoz al mundo criminal— es la que los especialistas en psicología forense identifican como el sustrato de los perfiles más peligrosos dentro de las estructuras del crimen organizado: individuos que no solo ejecutan la violencia, sino que la procesan como un instrumento neutro, sin el freno que representa el remordimiento.