El paro agrario indefinido, acatado desde el lunes 25 de mayo de 2026 por agricultores arroceros y productores de distintas zonas, derivó en cierres de vías estratégicas del país y alteró el tránsito de pasajeros y mercancías. Los puntos críticos se concentran en corredores nacionales, con impacto directo sobre el abastecimiento local y la salida de carga vinculada a exportación.
En el sur, la Panamericana Sur registró interrupciones en tramos de Ica y Arequipa, con efecto sobre la conectividad entre ciudades y el desplazamiento hacia la zona costera. En el centro, los accesos a la Carretera Central quedaron interrumpidos en áreas de Junín y Huancayo, una ruta clave para el traslado hacia y desde la sierra. Al norte, la Panamericana Norte reportó bloqueos en sectores de La Libertad y Piura, lo que redujo la circulación interregional.
La paralización también golpeó las rutas logísticas: en varios puntos, camiones con productos agrícolas quedaron sin paso hacia destinos de exportación, mientras los mercados de las ciudades afectadas afrontaron dificultades para recibir alimentos y otros bienes esenciales.
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Las restricciones, además, provocaron demoras y reprogramaciones en el transporte interprovincial y limitaron el desplazamiento turístico hacia el litoral norte.
Piura: carreteras bloqueadas
En Piura, el escenario más tenso se ubicó en los accesos y ramales que conectan valles agrícolas con las principales carreteras. El cierre total se reportó en la vía Sullana–Talara, en el tramo Ignacio Escudero (La Manuela), un punto que condiciona el flujo hacia Talara y sus conexiones.
En Tambogrande, Las Lomas y Locuto, los manifestantes cerraron por completo los ingresos, con repercusión sobre el traslado de personas y el movimiento de unidades de carga. La medida se extendió a varios puntos del Bajo Piura, un corredor interno que enlaza zonas de producción y centros poblados.
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Otro foco se ubicó en la vía que conecta Catacaos, La Arena, La Unión y Sechura, con interrupción total del tránsito. También se reportó un cierre completo en el acceso a Sechura, lo que redujo la movilidad hacia esa provincia y afectó el desplazamiento hacia áreas costeras.
Además de los bloqueos, se identificaron puntos de concentración de agricultores en Cura Mori y La Unión, donde se reunieron delegaciones para sostener la protesta. A ello se sumó el cierre total desde el peaje de Piura, en el enlace Piura–Chiclayo, un tramo clave para el flujo hacia Lambayeque y el resto del norte.
Entre las afectaciones principales, se reportó transporte interprovincial suspendido o con demoras, paso de carga pesada restringido y presión sobre el abastecimiento de productos en mercados locales. El turismo hacia playas del norte también quedó sujeto a restricciones por los cortes en rutas y accesos.
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Comunicado del Midagri
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) emitió un comunicado ante las medidas de fuerza de gremios arroceros en distintas regiones y sostuvo que “los canales de diálogo” con las dirigencias se mantienen abiertos “al más alto nivel”, bajo coordinación de la Presidencia del Consejo de Ministros.
El pronunciamiento describió tres líneas de acción. La primera se centró en la aplicación de la Ley N.° 31071, que obliga a priorizar compras públicas a la agricultura familiar: Midagri reportó la venta de 410 toneladas de arroz nacional por más de S/ 1,4 millones, aunque representantes del sector consideraron insuficiente ese volumen ante la sobreproducción y la caída de precios.
La segunda medida apuntó al control fronterizo contra comercio desleal, con un frente entre la Policía Nacional, Sunat y Senasa. Según la cartera, el plan contempla 180 operativos anuales y ya permitió la incautación de 84.915 kilos de arroz ilegal en Tumbes, señalada como zona de ingreso de contrabando.
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La tercera línea incluyó comisiones en Ucayali, Huánuco, San Martín, Lambayeque y Piura para acelerar el Registro de Productores y destrabar infraestructura de riego, requisitos para acceder a créditos del Estado. El comunicado cerró con un llamado a canalizar demandas por vías formales, sin anunciar plazos ni compromisos adicionales.