El segundo friaje del año ya genera lluvias intensas, fuertes ráfagas y descenso de temperaturas en la selva peruana, afectando ciudades como Pucallpa y varias otras regiones de la Amazonía, según reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
El fenómeno climático conocido como friaje ingresó a la selva peruana desde el lunes 18 de mayo, provocando una serie de eventos meteorológicos adversos que se han extendido hasta hoy, miércoles 20 de mayo.
De acuerdo con el Senamhi, este segundo friaje del año ha traído consigo temperaturas mínimas cercanas a los 16 ℃ en la selva sur y valores próximos a los 18 ℃ en la selva centro y norte. Además, se han registrado lluvias de moderada a fuerte intensidad y ráfagas de viento con velocidades cercanas a los 50 km/h, según lo informado por el organismo.
PUBLICIDAD
Alerta meteorológica
El Senamhi emitió una alerta naranja para las regiones de Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huánuco, Junín, Loreto, Madre de Dios, Pasco, Puno, San Martín y Ucayali, advirtiendo sobre lluvias de intensidad moderada a fuerte, descargas eléctricas y vientos intensos.
Además, se difundió una alerta roja por el descenso de la temperatura diurna, que se mantuvo vigente desde el lunes 18 hasta el miércoles 20 de mayo. La entidad precisó que este evento está asociado al ingreso de vientos del sur, fenómeno típico en la Amazonía.
De acuerdo con el aviso N°194 del Senamhi, la alerta por incremento de viento en la selva se extiende hasta el jueves 21 de mayo, con la previsión de ráfagas que podrían superar los 55 km/h en zonas específicas de la región.
PUBLICIDAD
El pronóstico indica que el miércoles 20 de mayo se esperan vientos superiores a los 35 km/h en la selva norte, alrededor de los 40 km/h en la selva centro y sobre los 35 km/h en la selva sur. Para el jueves 21 de mayo, estas condiciones persistirán, especialmente en la selva central y norte.
Impacto en ciudades
Las consecuencias del friaje se han sentido de manera aguda en Pucallpa, capital de Ucayali. Las lluvias torrenciales que iniciaron la noche del lunes y se prolongaron por más de siete horas dejaron la ciudad parcialmente inundada, afectando la movilidad urbana y la vida cotidiana de sus habitantes.
De acuerdo con recientes reportes, calles como la avenida Túpac Amaru se transformaron en riachuelos donde el agua alcanzaba las pantorrillas de los transeúntes, y un vehículo volcó hacia una alcantarilla debido a la fuerza de la corriente.
PUBLICIDAD
El Centro de Salud Fraternidad, situado cerca de las zonas más afectadas, sufrió la entrada de agua, lo que perjudicó la atención a pacientes durante las primeras horas del día.
En el ámbito educativo, varias instituciones suspendieron las clases presenciales para evitar riesgos a los estudiantes, optando en algunos casos por la educación virtual, aunque la conectividad limitada en áreas periféricas complicó la implementación de esta alternativa.
Una de las instituciones educativas de la ciudad, que opera en módulos de contingencia, registró daños en al menos 11 módulos y seis aulas. El agua alcanzó entre 20 y 30 centímetros de altura, ingresó a salones, oficinas, biblioteca y almacenes, y afectó documentos académicos y materiales almacenados. El director del plantel expresó su preocupación por la posibilidad de daños estructurales en los pisos, fabricados con materiales sensibles a la humedad.
PUBLICIDAD
Un fenómeno recurrente
El Senamhi explicó que el friaje es un fenómeno meteorológico recurrente en la Amazonía peruana, donde pueden registrarse hasta 15 eventos de este tipo en un año promedio. El ingreso de masas de aire frío desde el sur del continente provoca descensos bruscos de temperatura, acompañados de lluvias y vientos intensos, como ha sucedido en los últimos días.
Las autoridades locales no habían emitido pronunciamientos sobre medidas de emergencia al cierre de esta edición, mientras los residentes de las zonas más afectadas continuaban con labores de limpieza y recuperación tras el paso del friaje.