Carlos Bruce se pronunció luego de la difusión de un video en el que aparece utilizando una pistola eléctrica contra su asesor y gerente municipal Arturo Bobbio dentro de una oficina de la comuna surcana. A través de su cuenta de X, el burgomaestre aseguró que las imágenes difundidas fueron “editadas” y sacadas de contexto.
“Las imágenes difundidas corresponden a un extracto editado y fuera de contexto de una dinámica realizada en un ambiente privado y de confianza”, escribió Bruce en la red social. El alcalde sostuvo además que la situación ocurrió mientras observaban los dispositivos y que se trató de una simulación realizada de manera voluntaria por los presentes.
“No existió riesgo real”
En su publicación, el alcalde de Surco indicó que “se realizaron simulaciones que no fueron reales y cuya participación de los presentes fue completamente voluntaria”. Asimismo, remarcó que “en ningún momento existió una situación de riesgo real ni consecuencias mayores”.
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La respuesta de Bruce se produjo después de que se viralizara un video grabado en una oficina municipal, donde se observa al burgomaestre manipulando una pistola eléctrica mientras Bobbio permanece sentado. Tras la descarga, el funcionario reacciona inmediatamente, hecho que generó diversas reacciones en redes sociales y medios de comunicación.
Presentación y adquisición de pistolas eléctricas en Surco
Días antes de la difusión del polémico video en redes sociales, el alcalde Carlos Bruce encabezó la presentación de 150 pistolas de electrochoque y nuevas cámaras de vigilancia corporal, destinadas al serenazgo de Surco. El acto contó con la presencia del embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, quien destacó que los equipos fueron provistos por una empresa estadounidense. Durante la presentación, Bruce subrayó que la incorporación de estos dispositivos responde a la necesidad de fortalecer la seguridad ciudadana en el distrito.
Las pistolas eléctricas modelo Taser 10, similares a la utilizada en el video, tienen capacidad para realizar hasta diez disparos sin recarga y cuentan con un sistema de puntería láser. Surco se convirtió en el primer distrito peruano en equipar a su personal de serenazgo con este tipo de armas no letales, luego de que el Ejecutivo aprobara sus características técnicas. Además, el municipio adquirió cámaras corporales que graban audio e imagen en un ángulo de 180 grados durante las intervenciones.
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Pistolas eléctricas contra delincuentes
El actual alcalde de Santiago de Surco explicó que el uso de las pistolas eléctricas está orientado contra delincuentes para enfrentar robos, hurtos o alteraciones del orden público, y no deben emplearse contra personas armadas con armas de fuego. El alcalde remarcó que la decisión de equipar al serenazgo responde a la preocupación por la seguridad y al incremento de incidentes delictivos en la jurisdicción.
El municipio informó que la adquisición incluyó 20 pistolas paralizadoras y 20 bodycams, con el objetivo de documentar las intervenciones y garantizar la transparencia en los operativos. La implementación de estos dispositivos marca un precedente en la gestión distrital de la seguridad en Lima y busca dotar a los agentes de herramientas no letales para el control y prevención de delitos.
Pistolas eléctricas pueden ser mortales
Una pistola eléctrica tipo Taser puede causar la muerte. Por eso, especialistas y fabricantes suelen clasificarlas como armas menos letales, no “no letales”. El riesgo de un desenlace fatal se explica por varias vías: la descarga puede alterar el ritmo cardíaco y, en determinados casos, desencadenar fibrilación ventricular o un paro cardíaco; además, la pérdida de control muscular puede provocar una caída súbita y derivar en traumatismos graves, en especial si hay golpe en la cabeza contra una superficie dura.
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El nivel de riesgo no es uniforme para todas las personas ni para todas las situaciones. Aumenta en casos de condiciones cardíacas preexistentes, en adultos mayores, menores de edad o en individuos bajo los efectos de sustancias. También existen lesiones directas asociadas al mecanismo del dispositivo: si el modelo usa dardos, estos pueden generar heridas penetrantes y resultar especialmente peligrosos si impactan en zonas sensibles como los ojos o cerca de órganos vitales. Distintos estudios médicos y reportes de derechos humanos han analizado cómo estos dispositivos interactúan con el sistema nervioso y han documentado escenarios de complicaciones, por lo que su uso suele estar sujeto a protocolos estrictos de empleo, supervisión y evaluación posterior del estado de la persona expuesta.