El fuerte sismo de magnitud 6.1 que sacudió la región Ica este martes 19 de mayo volvió a encender las alertas entre miles de familias peruanas. El movimiento telúrico, registrado a las 12:57 p.m., también se sintió con intensidad en diversos distritos de Lima, donde oficinas, centros comerciales y viviendas fueron evacuados en medio de escenas de nerviosismo y temor. Aunque las autoridades descartaron una alerta de tsunami y no se reportaron víctimas mortales hasta el cierre de este informe, el evento volvió a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿están realmente preparados los hogares para enfrentar una emergencia de gran magnitud?
De acuerdo con el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el epicentro se ubicó a 41 kilómetros al sur de Ica y tuvo una profundidad de 81 kilómetros, motivo por el cual el remezón se percibió desde la región Arequipa hasta Lima. Tras el temblor, especialistas y autoridades de Defensa Civil insistieron en la importancia de contar con una mochila de emergencia y una caja de reserva, dos elementos considerados fundamentales dentro del llamado “combo de supervivencia” recomendado por el Indeci para afrontar las primeras horas y días posteriores a un desastre natural.
Qué debe tener una mochila de emergencia ante un sismo en Perú
La denominada mochila de emergencia está diseñada para cubrir las necesidades básicas de una persona durante las primeras 24 horas posteriores a un terremoto o desastre natural. Según las recomendaciones del Indeci, debe ser liviana, resistente y fácil de transportar durante una evacuación rápida.
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Entre los artículos considerados indispensables figuran los implementos de higiene personal. El kit básico incluye papel higiénico, jabón, toallas pequeñas, paños húmedos y alcohol en gel. A esto se suma un botiquín de primeros auxilios con vendas, gasas, esparadrapo, alcohol etílico, medicamentos esenciales y manual básico de atención de emergencias.
Otro punto importante es la alimentación. Las autoridades sugieren guardar productos no perecibles como barras energéticas, galletas, chocolates, conservas y agua embotellada en envases pequeños. También recomiendan revisar constantemente las fechas de vencimiento para evitar que los alimentos pierdan utilidad en una situación crítica.
En cuanto a abrigo, la mochila debe contener una manta polar, ropa ligera de cambio y calzado adicional. Para la comunicación y orientación, se aconseja incluir una linterna, radio portátil, pilas de repuesto, silbato y una libreta con números telefónicos de emergencia.
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El efectivo también es considerado un recurso clave. En escenarios de cortes eléctricos o caída de sistemas bancarios, disponer de monedas y billetes pequeños puede marcar la diferencia para conseguir transporte, alimentos o medicinas.
Las familias con bebés, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas deben adaptar el contenido de la mochila a sus necesidades específicas. Por ejemplo, pueden incorporar pañales, leche en polvo, medicamentos permanentes o artículos de cuidado especial. Del mismo modo, quienes tienen mascotas pueden agregar alimento balanceado, recipientes pequeños y correas de seguridad.
Especialistas en gestión del riesgo recuerdan que la mochila debe permanecer en una zona accesible de la vivienda y que todos los integrantes del hogar deben conocer dónde se encuentra. Además, se recomienda establecer roles claros durante una evacuación para evitar confusiones en medio del caos generado por un fuerte movimiento sísmico.
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Caja de reserva: el complemento clave para sobrevivir después de un terremoto
Además de la mochila de emergencia, el Indeci recomienda contar con una caja de reserva, un contenedor destinado a cubrir las necesidades familiares entre el segundo y cuarto día después de un desastre.
A diferencia de la mochila, este equipo no está pensado para movilizarse durante la evacuación inmediata, sino para permanecer almacenado en un lugar seguro, fresco y seco dentro del hogar. Su objetivo es garantizar alimentos, abrigo y productos de higiene mientras se restablecen los servicios básicos o llega ayuda humanitaria.
La lista sugerida incluye agua potable en botellas grandes, alimentos enlatados, sopas instantáneas, leche evaporada o en polvo, azúcar, galletas y otros productos de larga duración. También se recomienda guardar utensilios básicos como platos descartables, cubiertos, abrelatas y bolsas resistentes para residuos.
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En el apartado de higiene, la caja debe contener cepillos dentales, pasta dental, jabón, papel higiénico y toallas de baño. Mientras que en ropa y abrigo se aconseja incluir chompas, casacas, medias, ropa interior y mantas.
Tras el fuerte temblor en Ica registrado este martes 19 de mayo, varias familias recordaron la importancia de tener estos implementos listos ante cualquier emergencia. En distintos puntos de Lima e Ica, ciudadanos abandonaron restaurantes, centros comerciales y edificios apenas empezó el movimiento, dejando atrás pertenencias y buscando zonas seguras.
El presidente del IGP, Hernando Tavera, explicó que la profundidad intermedia del evento generó una percepción más amplia del sacudimiento, razón por la que el sismo se sintió en varias regiones del país. Mientras tanto, la Marina de Guerra del Perú descartó riesgo de tsunami en el litoral peruano.
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Las autoridades de Defensa Civil reiteraron que la preparación familiar resulta clave en un país altamente sísmico como el Perú, donde los movimientos telúricos pueden ocurrir en cualquier momento y sin previo aviso.