Cuatro meses después del crimen, el caso de Luis Gabriel, un adolescente peruano de 15 años, asesinado en un bosque de Inglaterra, sigue sin avances ni respuestas por parte de las autoridades, según denunció recientemente su abuela.
El familiar de la víctima denuncia que, pese al tiempo transcurrido, las investigaciones permanecen estancadas, mientras el dolor y la incertidumbre se profundizan entre sus allegados. Según reportó el noticiero 24 Horas, el caso ha causado un profundo impacto tanto en Perú como en la comunidad latinoamericana residente en el Reino Unido.
El 19 de enero de 2026, Luis Gabriel fue atacado mortalmente en un bosque urbano de Inglaterra, en una zona donde no existen cámaras de seguridad ni alumbrado público.
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De acuerdo con los primeros datos de la policía local, dos menores, uno de 15 y otro de 16 años, habrían apuñalado al joven, quien falleció de inmediato. El reporte de 24 Horas subraya que ambos sospechosos se encuentran detenidos, aunque la investigación judicial no ha presentado avances sustanciales desde entonces.
Fortunata Gómez, abuela del menor, relató en declaraciones recogidas para el medio que la familia no percibe ningún progreso en las diligencias. “No vemos ningún avance. A pesar de que mi hija tuvo una audiencia el día 14 de este mes, unas horas antes de partir para el Reino Unido recibió una notificación de que la habían postergado para el mes de junio. Y hasta ahora no tenemos ningún avance de la investigación”, explicó.
Dolor y preguntas sin respuesta
La policía británica recomendó a la familia no divulgar detalles del caso durante los meses iniciales para no entorpecer las pesquisas, de acuerdo a la familia del menor.
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“La policía, en el tiempo que hemos estado mi familia y yo, nos dijo que no podíamos hablar absolutamente nada, decir nada, porque entorpecíamos la investigación. Así que hicimos caso a eso, pero desgraciadamente ya han pasado cuatro meses y quiero alzar mi voz a la comunidad entera”, señaló Fortunata Gómez en 24 Horas.
La abuela de Luis Gabriel descartó que el móvil haya sido un robo. “No, porque estaba su billetera, estaba su teléfono. O sea, no ha sido. Dice el niño que habló con una persona que estaba por ahí. Dijo que habían saltado dos y lo habían apuñalado. Él llegó a hablar eso antes de morir”, contó Gómez, quien también aseguró que su nieto no tenía conflictos conocidos ni problemas con otros adolescentes.
Luis Gabriel era apasionado del fútbol y practicaba jiu-jitsu. Su madre había gestionado su ingreso a una academia deportiva en Inglaterra, donde ambos residían desde hacía algún tiempo. La familia describe al adolescente como alguien muy unido a sus seres queridos y ajeno a malas compañías.
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Incertidumbre sobre el entorno
El entorno donde se produjo el crimen ha generado inquietud. Se trata de un bosque urbano, descrito como oscuro y sin vigilancia electrónica. Según 24 Horas, esta falta de infraestructura dificultó la obtención de pruebas y evidencias.
En la última visita a Perú, en agosto de 2025, Luis Gabriel le pidió a su abuela no regresar a Inglaterra. “Me suplicó, me rogó que no quería irse”, recordó Gómez. Aunque la familia no indagó los motivos de esa petición, la abuela sospecha que algo podría haber perturbado al joven en su entorno en el extranjero.
Reclamo de justicia
Tras el asesinato, la familia contactó a la Cancillería peruana. Fortunata Gómez envió una carta a la institución en febrero, después de regresar de Inglaterra, solicitando apoyo para agilizar la investigación.
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La respuesta oficial fue que la información del caso debía remitirse solo a los padres y no a las abuelas. “Bueno, yo soy su abuelita, no le di la vida, pero era como si fuera su mamá. Él me amaba y yo lo amaba a él”, expresó Gómez, quien insiste en que hay muchos aspectos que necesitan ser aclarados.