Durante décadas, la historia de Machu Picchu se sostuvo sobre la idea de un santuario oculto tras la caída del Tahuantinsuyo y redescubierto recién en el siglo XX. Sin embargo, nuevos documentos conservados en Cusco abren una línea distinta de interpretación sobre el conocimiento y administración de la ciudadela durante los primeros años del periodo colonial.
El hallazgo se produjo en el Archivo Regional del Cusco (ARC), institución que resguarda manuscritos virreinales y republicanos. Un grupo de investigadores identificó referencias documentales fechadas entre 1544 y 1545 que mencionan “Picchu”, término que especialistas vinculan directamente con Machu Picchu. Los textos figuran en antiguos “libros becerro”, elaborados sobre papel rústico y preservados durante siglos.
La información localizada cobra relevancia por la antigüedad de los registros y por el contenido que describiría aspectos territoriales, administrativos y políticos relacionados con el espacio inca. Los especialistas consideran que estos documentos podrían modificar parte de la narrativa histórica difundida sobre la ciudadela desde la expedición de Hiram Bingham en 1911.
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Manuscritos del siglo XVI mencionan “Picchu”
El equipo multidisciplinario del Archivo Regional del Cusco identificó referencias históricas en documentos correspondientes a los años 1544 y 1545. Los textos forman parte de los llamados “libros becerro”, denominación asociada a las cubiertas elaboradas con fibra de ternero.
La investigación estuvo encabezada por la doctora Margaret Najaro y el magíster Ronald Camara, junto con técnicos especializados en paleografía y conservación documental. Según la información difundida por el Archivo Regional del Cusco, los manuscritos permanecían almacenados en el Fondo Educandas.
Los investigadores localizaron menciones directas a “Picchu”, término utilizado en los escritos coloniales tempranos. Para los especialistas, se trataría de una de las primeras referencias documentales posteriores a la llegada de los españoles al territorio andino.
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El director del Archivo Regional del Cusco, Edwin Berduzco Torres, explicó a la Agencia Andina que los documentos incluyen entrevistas y registros vinculados con descendientes de la nobleza inca.
“Indica una entrevista a los caciques, en este caso a un nieto del Inca Túpac Yupanqui, donde él narra sobre Machu Picchu, su ubicación, quiénes lo administraban en ese periodo, y da a conocer que Machu Picchu era un lugar donde se tomaban decisiones políticas, económicas, y también territoriales, era un espacio de residencia y producción”, señaló Berduzco.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los manuscritos describen un territorio organizado y administrado durante el periodo colonial temprano. La información contradice la idea de un lugar completamente abandonado durante más de cuatro siglos.
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“No era una ciudad perdida como en el año 1911 lo dan a conocer, siempre ha sido un espacio, territorios administrados durante estos 400 años por diferentes familias y personas que en ese momento habitaba”, aclaró Berduzco.
Los “topus” forman parte del análisis territorial
Otra línea de estudio se centra en los llamados “topus”, sistemas de delimitación territorial empleados por los incas para organizar espacios productivos y administrativos.
Según Berduzco, los “libros becerro” contienen referencias vinculadas con esas divisiones geográficas. “Los incas utilizaban la tecnología de los topus, hoy se denominan los topos, que era la separación geográfica de cada espacio que habitaban los Incas”, indicó.
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Los especialistas buscan reconstruir la organización territorial relacionada con Machu Picchu a partir de las anotaciones presentes en la serie documental. El estudio contempla también información sobre familias encargadas de la administración de determinados sectores.
El Archivo Regional del Cusco informó que la documentación analizada pertenece a la Serie Número 2, compuesta por anotaciones y actas elaboradas por cabildos, instituciones públicas y conventos religiosos durante la época colonial.
Universidad de Praga participará en la investigación
Para profundizar el análisis geográfico de Machu Picchu, el Archivo Regional del Cusco inició coordinaciones con la Universidad de Praga. El trabajo conjunto contempla estudios satelitales y procesos de digitalización documental.
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Berduzco explicó que especialistas europeos revisarán información relacionada con los “topus” y otras referencias territoriales presentes en los manuscritos coloniales. El proyecto también prevé otorgar valor legal internacional a las copias digitalizadas.
“Este ya lo hemos aislado y para digitalizar hay una etapa previa que es la estabilización y estamos ad portas del convenio con la Universidad de Praga para que lo digitalicen y tengan valor legal a nivel internacional. Están en un buen estado”, afirmó.
Buscan declarar los documentos como patrimonio cultural
El Archivo Regional del Cusco proyecta publicar una investigación completa sobre los hallazgos documentales. La institución también evalúa impulsar el reconocimiento oficial de los “libros becerro” como Patrimonio Cultural de la Nación y Patrimonio de la Humanidad.
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“Nuestro objetivo es ponerlo en valor y sea declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Estos libros becerro todavía no están declarados como sí lo están el ‘Censo de 1860’ y ‘el Hospital de los Naturales de 1652’”, manifestó Berduzco.
La institución además prevé incorporar los manuscritos a un circuito turístico y cultural en Cusco, mediante coordinaciones con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco.