El Fenómeno El Niño Costero marca un antes y un después para el clima en Perú. Según confirmó la meteoróloga Grinia Ávalos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía (Senamhi), durante el 2026 no se percibirán las estaciones de otoño e invierno como consecuencia directa de este fenómeno climatológico.
En una entrevista reciente para Exitosa Noticias, Ávalos explicó que los “primeros efectos” ya se sienten, con temperaturas récord en regiones como Piura, que ha registrado hasta 38.5 °C, una cifra inusual para esta época.
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La especialista detalló que el país experimentará “otoños más cálidos e inviernos menos fríos”, escenarios que suelen acompañar la presencia de El Niño.
En este contexto, las condiciones atmosféricas se ajustan para dar paso a lluvias importantes, especialmente durante el período de transición hacia la primavera. El Senamhi descarta la presencia de estaciones frías y advierte sobre un incremento sostenido de la temperatura y cielos despejados, dos señales clásicas de este fenómeno.
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El impacto no se limita únicamente al entorno urbano. Las actividades productivas, como la agricultura, pesca y textilería, enfrentarán retos por la falta de variabilidad climática.
El aumento de la temperatura y la ausencia de frío tendrán consecuencias en los cultivos, la fauna marina y los ciclos de producción, lo que podría traducirse en pérdidas económicas para diferentes sectores.
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Las autoridades meteorológicas insisten en la importancia de estar alertas y seguir de cerca las actualizaciones de los organismos especializados.
El ENFEN (Comisión Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño) mantiene el estado de vigilancia y monitoreo permanente para informar sobre cualquier cambio en la magnitud del evento y su duración.
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Perspectivas y acciones
El ENFEN publicó un comunicado oficial en el que advierte que, aunque todavía es prematuro definir la magnitud del fenómeno, se espera que El Niño Costero continúe hasta enero de 2027.
La comisión resalta que, según los escenarios actuales, es más probable que el evento alcance una intensidad moderada hacia el otoño de 2026.
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Por ello, se mantienen reuniones quincenales y se planifican cruceros oceanográficos para recoger información directa del mar peruano, con el objetivo de mejorar los pronósticos.
El pronóstico de un Fenómeno El Niño débil o moderado implica que el país no vivirá los extremos de un “superniño”, pero sí alteraciones sensibles en el clima. Luis Vásquez, vocero del ENFEN, explicó que la probabilidad de un episodio muy fuerte es baja, aunque no descarta variaciones en las próximas semanas.
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Se observa un leve incremento de la temperatura del mar frente a la costa y un potencial aumento de precipitaciones, sobre todo en la sierra centro-sur.
Este panorama afecta de manera directa a la pesca, ya que las especies de aguas frías como la anchoveta pueden experimentar cambios en su disponibilidad. En contraste, especies como el bonito o la pota podrían adaptarse mejor a las nuevas condiciones.
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Los agricultores también se preparan ante la posibilidad de sequías en regiones vulnerables, mientras los gobiernos locales y regionales ajustan sus protocolos de prevención.
El Senamhi y el ENFEN subrayan la necesidad de que la población se mantenga informada y tome precauciones ante la alteración de las estaciones.
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