El Sistema Privado de Pensiones comenzó el 2026 con un cambio de tendencia en sus resultados financieros. Entre enero y marzo, las utilidades netas de las AFP alcanzaron los S/ 131.2 millones, reflejando un incremento de 9% frente al mismo periodo del año anterior, según reportes de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP.
Este desempeño contrasta con lo ocurrido en 2025, cuando las ganancias del sector retrocedieron 11%. A lo largo de ese año, la evolución fue de menos a más en términos negativos: primero se observó una variación casi nula en el primer semestre y luego un deterioro progresivo que se hizo más evidente hacia el tercer trimestre.
Un giro tras meses de debilidad en el sistema
El entorno del 2025 estuvo marcado por un enfriamiento en la rentabilidad del negocio previsional. Durante los primeros meses, los resultados apenas mostraron movimiento, con un avance de solo 0,01%, lo que evidenciaba una etapa de estancamiento en las utilidades.
Sin embargo, con el transcurso del año, la situación se complicó. Para setiembre, las cifras ya reflejaban una caída de 4,4%, consolidando un escenario adverso que terminó impactando el balance anual de las administradoras.
Factores que explican el repunte en el arranque del año
El inicio del 2026 trajo consigo condiciones más favorables para las AFP. Por un lado, los ingresos por comisiones registraron un crecimiento de 1,8%, sumando S/ 308.2 millones en el primer trimestre. Por otro lado, los recursos vinculados al encaje legal mostraron un avance significativo, contribuyendo a mejorar los resultados globales.
A esto se sumó un elemento clave: la reducción en la intensidad de los retiros de fondos. Tras un periodo de fuertes salidas de capital, la menor presión permitió estabilizar el sistema y generar un entorno más predecible para la administración de los recursos.
El octavo retiro, que comenzó en octubre del 2025, implicó una salida aproximada de S/ 27.000 millones. Su impacto se extendió hasta las primeras semanas del 2026, pero luego se disipó, dando paso a una etapa sin retiros masivos durante el primer trimestre.
Este cambio ayudó a recomponer la base sobre la cual se calculan las comisiones. Además, se observó una leve mejora en los aportes, asociada a la recuperación del empleo formal, aunque sin evidencias de un cambio estructural en el sistema.
Desempeño financiero y liderazgo entre las AFP
El contexto internacional también aportó al mejor resultado del sistema. La reducción de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos y el incremento en los precios de los metales favorecieron el rendimiento de los fondos, elevando el valor de las inversiones.
En ese escenario, el encaje legal —que replica el comportamiento de los fondos al estar invertido en ellos— se benefició directamente, impulsando los ingresos financieros de las AFP.
A marzo, AFP Habitat se posicionó como la administradora con mayor rentabilidad patrimonial, alcanzando 42,6%. Le siguió Prima AFP, con 33,5%. En conjunto, los ingresos por encaje crecieron 89%, aunque el aumento en gastos operativos moderó parcialmente este avance.
Escenario incierto y desafíos en el horizonte
Pese a la mejora observada, las perspectivas para el resto del año no están exentas de riesgos. Factores externos, como los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, podrían generar presiones inflacionarias y afectar la estabilidad de los mercados financieros.
En el plano local, la posibilidad de un nuevo retiro de fondos continúa siendo una fuente de incertidumbre. De aprobarse, esta medida podría reducir nuevamente el volumen administrado por las AFP, impactando sus ingresos y el rendimiento de sus inversiones.
Si bien se espera que los activos mantengan una tendencia positiva, los analistas anticipan que el ritmo de crecimiento sería más moderado en comparación con el observado durante el primer trimestre del año.