El Perú afrontaría un 2026 con condiciones climáticas menos extremas en la costa, en comparación con años anteriores. De acuerdo con especialistas, el Fenómeno El Niño Costero se presentaría en una intensidad moderada, lo que tendría efectos tanto en el comportamiento de las temperaturas como en diversas actividades económicas sensibles al clima.
Así lo explicó el geógrafo e investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Ricardo Bohl, en una entrevista concedida a Exitosa. El especialista advirtió que, si bien el escenario no sería extremo, el país debe mantenerse alerta y fortalecer sus capacidades de respuesta frente a eventos climáticos variables.
Un Niño moderado en camino
Según detalló Bohl, los análisis de organismos internacionales y centros de investigación apuntan a un escenario de intensidad media. “Esta corriente del Niño podría reactivarse. Las predicciones nos dicen que vamos a tener un Niño moderado”, señaló.
El experto explicó que este fenómeno se desarrollaría en paralelo a un Niño de carácter global, impulsado por cambios en la atmósfera y el océano. Instituciones como la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica han venido monitoreando estas condiciones.
A nivel local, indicó que la corriente peruana ha mostrado una ligera retracción en las últimas semanas, mientras que el afloramiento de aguas frías ha contribuido a una disminución de temperaturas en la costa. No obstante, subrayó que estos sistemas son dinámicos e impredecibles.
Temperaturas elevadas y lluvias atípicas
Pese a este enfriamiento parcial, aún persisten zonas con temperaturas por encima del promedio, especialmente en el norte del país. “Todavía tenemos algunos bolsones de agua caliente frente a las costas (…) desde Tacna hasta Tumbes”, precisó.
En el caso de Tumbes, las temperaturas del mar superarían el promedio entre 4 y 5 grados, lo que favorece una mayor evaporación. Este proceso incrementa la probabilidad de lluvias, incluso en periodos donde no son habituales.
Como consecuencia, se han registrado precipitaciones en zonas de la sierra, a pesar de encontrarse en temporada seca. Además, se mantienen alertas para la sierra de Lima y el sur del país, en línea con reportes de entidades como el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI).
Un invierno más suave en la costa
En cuanto a la temporada de invierno, el panorama sería menos severo que el del año pasado. “Probablemente tengamos un invierno más o menos suave en la costa peruana”, afirmó Bohl.
Esto implicaría menores niveles de frío extremo, aunque no necesariamente la ausencia de humedad o neblina. El especialista explicó que estos factores dependen en gran medida de la evaporación constante del mar y de pequeños cambios en su temperatura.
Aun así, remarcó que los efectos del clima pueden variar significativamente entre regiones, por lo que no se debe asumir un comportamiento uniforme en todo el litoral.
Impacto en la economía y riesgos asociados
El geógrafo advirtió que el comportamiento del clima tiene una relación directa con sectores clave de la economía nacional. Actividades como la pesca y la agricultura dependen estrechamente de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
“Si tenemos lluvias, probablemente tengamos inundaciones, vamos a perder agricultura, pero también tengamos huaicos”, explicó. Estos eventos pueden generar interrupciones en carreteras y afectar cadenas de suministro, impactando incluso en sectores como el comercio.
Por ello, insistió en la necesidad de adoptar un enfoque preventivo y de gestión de riesgos, especialmente en un contexto de cambio climático.
Falta de planificación y necesidad de adaptación
Bohl también cuestionó la falta de propuestas claras en materia de adaptación climática. “En un marco del cambio climático, en realidad tengamos que tomar muy en serio un plan de adaptación”, sostuvo.
En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer instituciones como el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), el Servicio Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SENAPRED) y los gobiernos locales, responsables de implementar planes de gestión de riesgos.
Asimismo, resaltó la importancia de reforzar la investigación científica en el país. Mencionó entidades como el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) y el Instituto Geofísico del Perú, aunque consideró que aún resultan insuficientes frente a la complejidad del territorio.
Probabilidad alta, pero variable
Finalmente, el especialista indicó que la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño estima una probabilidad de 80% de que se configure un Niño moderado.
No obstante, aclaró que estas proyecciones pueden cambiar con el tiempo, dependiendo de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas.