Durante la sesión en la Comisión de Constitución del Congreso de la República se evidenció un momento de tensión entre el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, y el jefe de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola.
El intercambio de ideas expuso diferencias sobre la conducción de las investigaciones penales, aunque ambos funcionarios coincidieron en la importancia de mantener la coordinación institucional.
Durante su participación, Tomás Gálvez explicó a los congresistas cuáles son las responsabilidades y los límites tanto de la Fiscalía como de la Policía en las investigaciones de delitos.
El fiscal señaló que, según lo que también reconoció el general Arriola, la conducción de las investigaciones debe hacerse desde el inicio y puede estar en manos de la Fiscalía, pero siempre en coordinación con la Policía Nacional o desde el despacho del fiscal. Para Gálvez, el verdadero punto de discusión está en definir con claridad cómo y cuándo interviene cada institución en el proceso investigativo.
El ambiente se tornó tenso cuando Gálvez reclamó su derecho a exponer sin interrupciones. “Le voy a decir, pero déjeme hablar. Yo no he estado de acuerdo en cosas con usted (dirigiéndose a Arriola), ni he interrumpido jamás, pero también tenemos que aprender a discutir amigablemente, pues”, soltó, generando reacciones y risas entre los presentes. La mesa de la comisión intervino para restablecer el orden: “Evitemos el diálogo, por favor. En orden, en orden. Van a tener su tiempo para la réplica”.
A lo largo de la sesión, el fiscal de la Nación profundizó sobre las etapas de la investigación penal. “La verdadera investigación del delito es la investigación preparatoria. Ahí se va a producir los elementos de convicción que van a servir en el juicio oral para la condena”, explicó ante el Congreso.
Subrayó que la investigación preliminar solo busca “recabar pruebas indispensables que nos permitan iniciar la investigación preparatoria con un grado de sospecha determinado. Solo eso”.
Negaciones de enfrentamiento
Las versiones sobre un supuesto altercado entre los líderes de ambas instituciones circularon tras la sesión. Consultado sobre este punto, Tomás Gálvez negó cualquier enfrentamiento.
“No, ningún altercado. Lo que pasa es que el general es apasionado, nada más. No hay ningún altercado. Al final estamos de acuerdo”, afirmó en declaraciones recogidas por Canal N.
El fiscal insistió en que el diálogo y el consenso prevalecieron durante la discusión. “A veces cositas se malinterpretan, pero en el diálogo nos ponemos de acuerdo, como has visto, que prácticamente no ha habido ninguna objeción concreta, ninguna. El artículo cincuenta y uno, numeral cinco, pues lo discutimos y es normal. Y has visto que también la misma policía entiende que hay casos en que la propia fiscalía tiene que iniciar la investigación. Punto”, puntualizó.
Por su parte, Óscar Arriola desestimó cualquier altercado y defendió la vigencia de la actual ley que regula el funcionamiento del Ministerio Público.
“Nuestra posición es única y exclusiva para atender las demandas de inseguridad de la ciudadanía, por las víctimas y por los agraviados que acuden a las comisarías y presentan una denuncia”, sostuvo el jefe policial ante los parlamentarios.
Recordó que antes de la Ley 31130, los procedimientos eran burocráticos y causaban demoras considerables, citando el caso de un alcalde que denunció retrasos de hasta un mes para que una denuncia avanzara de la comisaría a la fiscalía. “Fue un error grave”, remarcó.
El comandante general de la PNP reiteró que la coordinación con el Ministerio Público es esencial. “No podemos darnos el lujo de tener un altercado, ni mayúsculo, ni menor, en absoluto. Me une una gran amistad con el fiscal de la nación y con los fiscales con los que hemos trabajado”, afirmó Arriola,
Por último, describió la relación entre ambas instituciones como un “binomio perfecto”, orientado al éxito de los procesos judiciales. “El triunfo de cada caso es el triunfo de ambos, finalmente es el triunfo de la justicia, es el triunfo de la sociedad peruana”, expresó.