Un posible incidente en la refinería La Pampilla S.A. (Relapasa) de Repsol, en Ventanilla, se ha registrado en las primeras horas de hoy. La información oficial es limitada y las versiones entre trabajadores y la empresa se contraponen, mientras persisten dudas sobre la magnitud y consecuencias del hecho.
Según operadores al interior de la planta, se produjo una explosión en el horno de la unidad de craqueo catalítico (FCC), lo que habría generado daños graves y la necesidad de paralizar la producción de gasolinas durante al menos un mes.
En contraste, fuentes de la empresa indicaron que lo ocurrido corresponde a un simulacro regular de fuga, realizado con el equipo interno de bomberos, parte de los ejercicios semanales de seguridad.
Osinergmin inicia fiscalización en la refinería de Repsol
Ante la circulación de versiones opuestas y la ausencia de información técnica detallada, Osinergmin confirmó que ha iniciado sus acciones de supervisión.
“En relación a informaciones sobre una posible emergencia en la refinería La Pampilla ubicada en Ventanilla, Osinergmin ha iniciado sus acciones de fiscalización. Personal técnico especializado se dirige hacia las instalaciones de la Refinería para la respectiva supervisión”, comunicó el organismo regulador.
Se espera que el trabajo de fiscalización permita esclarecer lo sucedido y determinar si existieron daños, así como el impacto real en la producción y el abastecimiento nacional.
La Pampilla, pieza clave en el mercado peruano
La Refinería La Pampilla es la más importante del país, con una capacidad de refinación de 117,000 barriles diarios de petróleo, lo que representa más del 50% de la capacidad nacional. En 2024, tras inversiones superiores a S/160 millones, incrementó en 20% su producción de gasolinas bajas en azufre, alcanzando una capacidad de 18,000 barriles diarios solo en este segmento.
En promedio, La Pampilla procesó 75,900 barriles de crudo diarios durante 2024, aunque este volumen estuvo temporalmente afectado por paradas de mantenimiento. Su infraestructura incluye unidades de destilación primaria, vacío, reformación catalítica, desulfuración y craqueo catalítico. Su cuota de mercado alcanzó el 37.87% en 2024.
Desde 1996, tras su privatización, Repsol opera la planta a través de Relapasa. En años anteriores, la compañía española analizó vender la refinería, pero desistió al considerar insuficientes las ofertas recibidas.
Contexto de tensión en el sector refino: La Pampilla y Talara
Este incidente se produce en medio de un contexto delicado para el sector. Hace dos semanas, la refinería de Talara —operada por Petroperú en Piura— enfrentó un paro parcial por problemas en la planta de ósmosis inversa, lo que redujo su demanda eléctrica de 50 a 20 MW y puso en riesgo la oferta de hidrocarburos.
Según fuentes internas, Talara ha logrado solucionar casi totalmente su problema, pero el episodio dejó a la refinería operando con inventarios limitados durante la emergencia.
De confirmarse una emergencia en La Pampilla, la refinería tendría que operar también con sus inventarios hasta agotarlos, como ocurrió en Talara, lo que podría presionar la oferta interna de combustibles.
Por ahora, la situación en La Pampilla sigue bajo evaluación y tanto la empresa como los trabajadores y autoridades esperan el pronunciamiento oficial de Osinergmin para clarificar el alcance real del incidente y sus eventuales repercusiones sobre el abastecimiento nacional.