El prófugo líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, lanzó este lunes una advertencia pública a su “amigo” y presidente interino José María Balcázar por la posible adquisición de aviones de combate estadounidenses F-16 Block 70.
En un mensaje en X, antes Twitter, el exgobernador advirtió que, si se ejecuta la firma del contrato y se autoriza el pago inicial pese “a una denuncia presentada por Suecia”, podría iniciarse un proceso judicial por delitos de corrupción.
“Si Balcázar firma el contrato y otorga el adelanto inicial para comprar los F-16, a pesar de la denuncia de Suecia, será encausado por negociación incompatible y colusión agravada. El proceso está manoseado por tres presidentes transitorios, lo correcto es la nulidad”, apuntó.
Hasta ahora, el mandatario ha declarado su intención de postergar la compra al siguiente gobierno, lo que generó malestar tanto en el embajador estadounidense como en su predecesor, José Jerí, y en su ex primer ministro, Ernesto Álvarez, quien mencionó la existencia de un principio de acuerdo firmado en secreto con Estados Unidos, dentro de un proceso donde también compiten el Gripen sueco y el Rafale francés.
En otro mensaje difundido en esa red social, Cerrón mencionó que “tantos aviones por millones de dólares y nunca ganamos una guerra, mientras existen 2 millones de analfabetos, 5 millones de jóvenes sin ingresar a las universidades anualmente, 8 millones de adultos sin secundaria completa y últimos en las pruebas PISA”.
El fin de semana, la bancada de Perú Libre publicó un comunicado respaldando “la postura soberana” del jefe de Estado “al rechazar la compra de aviones de guerra en un país con deudas históricas en salud y educación”.
“Invertir 15 mil millones de soles en material bélico resulta un despropósito. Con esos recursos, el Perú podría contar con 35 nuevos hospitales de alta complejidad o 300 instituciones educativas modernas”, señaló el grupo parlamentario.
La decisión de Balcázar provocó un mensaje hostil del embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, quien anunció posibles represalias si Perú no cumple el supuesto principio de acuerdo firmado con la administración de Jerí.
“Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”, manifestó Navarro en X.
Por su parte, el exjefe de Gabienete, Ernesto Álvarez, afirmó también en redes sociales que “el cronograma fue acordado con el Departamento de Estado y la empresa (Lockheed Martin, fabricante del F-16)”.
“La ruptura del acuerdo tendrá consecuencias, además, perdimos la oportunidad de acceder a tecnología y cooperación en varios campos”, indicó.
A pesar de los cuestionamientos, Álvarez sostuvo que “el proceso ha sido transparente, y la decisión fue la más conveniente”, aunque, según medios locales como La República, la sueca Saab (fabricante del Gripen) y la francesa Dassault (productora del Rafale) no recibieron invitación para presentar ofertas finales en el concurso.
Gremios de militares en retiro también han emitido comunicados presionando a Balcázar para que firme la compra de los F-16 Block 70.
Perú había fijado inicialmente un presupuesto de 3.500 millones de dólares para adquirir 24 aviones de combate, un proceso en el que participan el F-16 Block 70, el Gripen y el Rafale. Con Jerí, el proceso pasó a ser clasificado como secreto y supuestamente se firmó el principio de acuerdo con Estados Unidos, aunque la oferta inicial solo incluía 12 aeronaves.
La decisión de optar por el F-16 también ha recibido críticas, ya que su fabricante se encuentra enfocado en la producción del F-35, el caza de quinta generación de Estados Unidos.