El gremio de transporte terrestre de pasajeros y carga se convoca una vez más a un paro programado para este miércoles 15 de abril para demandar al gobierno peruano un subsidio al combustible para continuar con sus operaciones. La convocatoria incluye además a transportistas de Lima Metropolitana y a los de carga pesada que operan en otras regiones del país.
Según la información vertida por Exitosa Noticias, la demanda corresponde al incremento sostenido en el precio del combustible, que —según indican— ha elevado sus costos operativos en más de 40% respecto al año anterior.
Incremento del diésel presiona costos del sector
De acuerdo con información dada por este sector, el precio del diésel ha pasado de un promedio de entre S/15.50 y S/16 por galón en 2025 a ubicarse actualmente entre S/22.80 y S/26, dependiendo del punto de venta.
Este incremento responde principalmente a la variación del precio internacional del petróleo, así como a factores como el tipo de cambio y los costos asociados a la cadena de distribución. Dado que el diésel es el principal insumo energético del transporte de pasajeros e interprovincial, el impacto sobre el sector es significativo.
El pedido de subsidio ha generado debate en torno al rol del Estado en un contexto de economía de libre mercado. Si bien el aumento de costos podría trasladarse a las tarifas, ello implicaría un mayor impacto económico para los usuarios, un hecho que ya genera malestar por el aumento de la tarifa del pasaje.
Diferencias en el esquema de financiamiento del transporte
En el debate sobre un eventual subsidio al combustible, se ha mencionado como referencia el tratamiento que reciben algunos sistemas de transporte urbano en el país.
Por ejemplo, la Línea 1 del Metro de Lima opera bajo un esquema cofinanciado, en el que el Estado asume parte del costo del servicio, lo que permite mantener una tarifa menor para los usuarios.
En contraste, sistemas como el Metropolitano funcionan bajo un modelo autosostenible, sin subsidios directos del Estado, por lo que sus tarifas reflejan en mayor medida los costos de operación.
No obstante, especialistas advierten que ambos modelos responden a condiciones contractuales, operativas y de infraestructura distintas, por lo que su comparación no necesariamente resulta equivalente al analizar la situación del transporte público convencional o de carga.
La extorsión también golpea al sector transporte
A la subida del combustible se suman otros factores que afectan al sector, como los costos vinculados a la inseguridad, incluyendo pagos por extorsión, según han denunciado diversos gremios.
Esta combinación de variables incrementa la presión sobre la rentabilidad de los transportistas, especialmente en un contexto en el que la demanda podría verse afectada por eventuales incrementos tarifarios.
Escenario en desarrollo
El anuncio de paralización y el pedido de subsidio reflejan un escenario de tensión entre los costos operativos del sector, la capacidad de pago de los usuarios y el rol del Estado en la regulación del transporte.
En tanto, el comportamiento del precio internacional del petróleo continuará siendo un factor determinante en la evolución de los costos del combustible en el país.