Jorge Rodríguez Grandez, vocalista de Los Mirlos, comparte la experiencia y los desafíos de una agrupación peruana que, tras 53 años de trayectoria, se mantiene en la vanguardia de la música latinoamericana. La banda, pionera de la cumbia amazónica psicodélica, acaba de lanzar el proyecto internacional The World Meets Los Mirlos, que reúne a artistas de distintas generaciones y géneros, como Bomba Estéreo, Guaynaa, Rubén Albarrán, 311 y más, reafirmando la proyección global de su legado.
— ¿Cómo nació este proyecto de colaboración con artistas internacionales?
Estamos muy agradecidos por el interés en nuestra música. La iniciativa surgió a partir de una propuesta de la productora Revancha y la editora BMG Internacional, quienes nos invitaron a explorar nuevas posibilidades para Los Mirlos en el ámbito global. Desde entonces, hemos venido trabajando de forma coordinada y en coproducción. Llevamos un poco más de un año en este trabajo y finalmente se está haciendo realidad. El álbum completo, en vinilo, saldrá en mayo con doce canciones y doce artistas internacionales.
— ¿El vinilo sigue seduciendo al público?
¡Sí! El formato vinilo sigue siendo muy solicitado en todo el mundo, es una pieza de colección para quienes siguen nuestra música. Siempre llevamos nuestros long plays clásicos y los más recientes, como “Corazón amazónico” y “El milagro verde”. Este nuevo disco es el primero con un enfoque plenamente internacional y la respuesta ha sido muy positiva: todos los artistas invitados se han mostrado entusiasmados con la colaboración.
— ¿Cómo se sienten al ver que artistas internacionales valoran la trayectoria de Los Mirlos y se han sumado a este proyecto?
Los Mirlos han logrado posicionarse a nivel internacional gracias a nuestra presencia en diferentes festivales y, especialmente, a la participación en Coachella el año pasado (2025). Allí se abrieron muchas puertas, conocimos empresarios y músicos que quieren apostar por el grupo, apoyar nuestro trabajo. Nos emociona ver ese interés y saber que nuestra música ha influido en bandas como Chicha Libre y Laló, que también colaboran en este proyecto. Además, contamos con la participación de Rubén Albarrán, de Café Tacvba, y otros músicos de México y Estados Unidos que aprecian nuestra propuesta. Hemos grabado en Perú, Miami, México y Nueva York, y cada encuentro ha fortalecido ese intercambio cultural que buscamos.
—¿Qué significa para usted ver que nuevas generaciones también bailan y disfrutan la música de Los Mirlos?
Es muy gratificante. Los padres bailaron con nuestras canciones y ahora las transmiten en familia a sus hijos. Esa tradición ha logrado que otra generación siga disfrutando y bailando con Los Mirlos. En cada país al que llegamos, sea Europa, Estados Unidos, México, Argentina o Brasil, la juventud es la que más se conecta con nuestra música y la que más la disfruta. Eso nos impulsa a seguir trabajando con humildad, responsabilidad y alegría.
—Después de tantos años, Los Mirlos sigue evolucionando y apostando por las fusiones...
Eso es lo bueno, que Los Mirlos nos adaptamos a otros ritmos sin perder nuestra identidad. El sonido de la guitarra, que emula el trinar de las aves de la Amazonía, se acopla a cualquier género. El año pasado colaboramos con artistas como CHUCO y Kayfex, logrando temas que conectan con públicos más jóvenes y ofrecen nuevas sonoridades. Las colaboraciones nos permiten llegar a nuevas audiencias y cruzar generaciones. El público de los invitados se suma al nuestro, y la juventud se involucra con una música que sigue abriéndose camino en distintos escenarios.
— También se han adaptado a la promoción en redes sociales. ¿Esa es la clave para mantenerse vigentes?
La clave es que cuento con el apoyo de mis hijos, que se han formado profesionalmente y ahora aportan desde sus especialidades. Mi hijo Jorge Luis es el director musical y se encarga de todas las colaboraciones; otro de mis hijos se ocupa del manejo del grupo, de la presencia en redes y de la página web desde hace 15 años; y mi hija Mónica se encarga de la parte contable y administrativa. Todo el trabajo de Los Mirlos se ha convertido en una empresa familiar que nos permite avanzar y adaptarnos a las nuevas demandas del público.
—¿Cuántos hijos integran el equipo?
Tengo cinco hijos, de los cuales tres trabajan directamente conmigo. Los otros dos, aunque no están físicamente presentes, siempre apoyan a través de la tecnología. Ese respaldo familiar ha sido fundamental para que Los Mirlos sigan adelante y continúen expandiéndose hacia nuevas audiencias.
—¿Qué viene ahora en la agenda de Los Mirlos?
Estamos preparando maletas para una gira que comenzará en Chile y seguirá en Argentina, con cinco presentaciones en cada país. No solo nos dirigimos a la colonia peruana, sino también a los públicos locales, a los que queremos hacer bailar con nuestra música. Los compatriotas que nos visitan siempre son bienvenidos y celebran con nosotros con la bandera roja y blanca. Ese contacto directo con el público es lo que marca la diferencia en cada presentación.