Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) presentó una serie de alimentos innovadores elaborados a base de pota y otros insumos de origen peruano, que destacan por su alto valor nutricional y por no contener octógonos en su etiquetado. Se trata de un cereal, una bebida en polvo fortificada y una sopa instantánea, diseñados como alternativas saludables frente a productos similares disponibles en el mercado.
De acuerdo con los especialistas, estos desarrollos responden a la necesidad de ofrecer opciones accesibles, prácticas y nutritivas para la población, especialmente en contextos donde el consumo de alimentos procesados suele estar asociado a altos niveles de azúcar, sodio o grasas. En este caso, los productos han sido formulados para evitar dichos componentes en exceso, lo que les permite prescindir de las advertencias frontales.
El docente e investigador Rodolfo Omote, de la Facultad de Pesquería, explicó que la propuesta combina investigación aplicada con el aprovechamiento de recursos marinos y agrícolas del país. Entre ellos destacan la pota —fuente de proteína— y diversos granos andinos, lo que permite reforzar el aporte nutricional de los alimentos.
Productos con alto valor nutricional
Uno de los productos presentados es el cereal extruido Súper Pop Delymisk, elaborado con proteína de pota, cereales y granos andinos. Este alimento puede consumirse directamente como snack o acompañado de leche o yogur, y está disponible en sabores chocolate y vainilla. Según sus creadores, contiene aproximadamente 13% de proteína por cada 100 gramos, una cifra superior a la de muchos cereales comerciales.
Además del cereal, los investigadores desarrollaron la bebida instantánea fortificada Super Protts, que también tiene como base la pota en polvo. Este producto puede disolverse en agua o leche y está pensado como complemento nutricional para el desayuno, con una presentación que permite preparar varias porciones a partir de un solo sobre.
En la misma línea, se presentó la sopa instantánea Forty Misk, elaborada con proteína marina —principalmente pota y jurel— junto con granos andinos. Este producto está orientado al consumo en horarios de almuerzo o cena, y busca ofrecer una alternativa rápida sin sacrificar el valor nutricional.
Investigación y financiamiento estatal
Los avances no se limitan a los productos ya disponibles. El equipo de la Universidad Nacional Agraria La Molina también trabaja en el desarrollo de un sazonador denominado Masillay, elaborado a partir de biomasa seca de levadura y enriquecido con hierro. Este producto tiene como objetivo contribuir a la reducción de deficiencias nutricionales, especialmente en poblaciones vulnerables.
El desarrollo de estas iniciativas fue posible gracias al financiamiento de Prociencia, unidad ejecutora del Concytec. Según voceros de la entidad, los proyectos comenzaron a ser apoyados desde el año 2018, tras evidenciar avances sostenidos en investigación y desarrollo por parte del equipo académico.
De acuerdo con la información proporcionada, el respaldo económico permitió cubrir distintas etapas del proceso, desde la investigación inicial hasta la obtención de productos listos para su comercialización. Actualmente, algunos de estos alimentos ya pueden adquirirse directamente a través de la universidad, mientras continúan las evaluaciones para su posible expansión a otros mercados.