Una confrontación directa entre el candidato presidencial Carlos Álvarez y una periodista marcó hoy la jornada en Piura, luego de que esta lo acusara de “terruquear” y “criminalizar” las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, a partir de videos difundidos recientemente. Él rechazó la imputación y sostuvo que ella lo estaba difamando.
Durante una conferencia de prensa celebrada en el norte del Perú, a cinco días de las elecciones generales, Carlos Álvarez, candidato por el Partido País para Todos, enfrentó cuestionamientos sobre su postura ante las protestas desarrolladas en 2023 contra la entonces presidenta Dina Boluarte.
La periodista identificada como Anali Valencia, de Norte Sostenible, lo interpeló por declaraciones difundidas en redes sociales, en las que habría calificado a los manifestantes de “terroristas” y señalado la existencia de “organismos filoterroristas” detrás de la movilización.
La periodista mencionó fragmentos de esos videos y afirmó que Álvarez, en su momento, “criminalizó” a quienes participaron en las protestas. El candidato negó haber hecho esa generalización y sostuvo: “Creo que faltas a la verdad. Yo nunca he dicho que la gente que marchaba son terroristas, pues, hijita, tú no puedes decir eso. Me está difamando. No es correcto que digas eso”.
Videos difundidos
De acuerdo con los extractos compartidos por el portal La Encerrona, los registros audiovisuales recogen frases de Carlos Álvarez como: “La Toma de Lima no es otra cosa que la destrucción del Perú: la muerte de más hermanos peruanos. Organismos terroristas, filoterroristas que no quieren dejar en paz a nuestro país...” y “Detrás de esta marcha de la destrucción está el terrorismo. Quieren muertos, quieren que el mal regrese al Perú”.
En otro tramo, el candidato señala: “Así que no se trata de terruquear. La marcha pacífica es bienvenida, no haciendo daño a la propiedad pública ni privada. Eso no lo podemos permitir. Todo el Perú es nuestro, no queremos que nadie lo destruya, por eso no hagas eco de ideologías foráneas, de ideologías extranjeras que quieren destruir nuestro amado Perú”.
Respuesta de Álvarez
En respuesta a las acusaciones, Carlos álvarez indicó que nunca buscó criminalizar la protesta social. Señaló que sus declaraciones apuntaban a la presencia de personas con antecedentes delictivos o extranjeros pagados para generar actos de violencia, sin que ello implique una calificación general sobre todos los manifestantes.
“Yo no estoy criminalizando a la marcha, lo que estoy diciendo es que respeto y que siga la marcha pacífica y que no se dañe la propiedad pública ni privada. No criminalizo la marcha, hablo de que hay delincuentes extranjeros infiltrados en la marcha”, sostuvo en la conferencia transmitida por Norte Sostenible.
El candidato también afirmó que existen denuncias fiscales sobre posibles delitos cometidos durante las protestas, y reiteró que corresponde al Ministerio Público establecer si hubo participación de organizaciones terroristas.
Posición sobre el “terruqueo”
Al ser consultado nuevamente por la periodista, Álvarez remarcó: “Nunca he terruqueado a nadie. Por el hecho de pensar diferente a otra persona no se puede terruquear. Eso que quede claro. Y segundo, que tiene que haber justicia y que vayan las investigaciones, sea quien sea, desde la presidenta Boluarte hasta el último policía militar. Y también para los manifestantes. Si los manifestantes han cometido actos agresivos fuera de la ley, también tienen que ser investigados y sancionados”.
La controversia se produce en el tramo final de la campaña electoral, en la que Carlos Álvarez ha centrado su mensaje en propuestas vinculadas a la lucha contra la corrupción, la inseguridad y la minería ilegal.
Durante su intervención en Piura, el candidato defendió la necesidad de “orden y disciplina” y reiteró su apuesta por instituciones fuertes y mayor control sobre actos de violencia y vandalismo.
El candidato advirtió sobre lo que considera intentos de “crear inestabilidad política” desde algunos sectores mediáticos y subrayó la importancia de mantener la campaña en un marco de respeto a la voluntad popular.