Carlos Álvarez, del Partido País para Todos, lanzó una denuncia pública sobre la existencia de “grupos de ataque” que, a poco para las votaciones del 12 de abril, estarían orientando una campaña de desprestigio en su contra durante su postulación a la presidencia de Perú.
El candidato afirmó que estos ataques incluyen la difusión de un supuesto “ampay” donde, según narró, aparece en imágenes creadas con inteligencia artificial besando a una persona de su mismo sexo.
“Luego, como no le funcionó lo de mi hermano (Arturo Álvarez), lo que seguía en el guion era un supuesto ampay de Magaly y de quien habla prácticamente besándose con una persona de mi mismo sexo. Una imagen hecha con inteligencia artificial en la que tengo treinta kilos menos”, expuso Álvarez en un mensaje difundido en sus redes sociales.
Estrategias de ataque
En su declaración, Álvarez estuvo acompañado por la abogada Julia Príncipe, el coronel PNP en retiro Luis Yattaco y el general en retiro Miguel Herrera, figuras vinculadas a la lucha contra la corrupción y el terrorismo en el país.
El aspirante presidencial explicó que desde el domingo pasado había recibido advertencias sobre la formación de “grupos de ataque” dirigidos a su partido y a su persona.
Según su relato, estos grupos recurrieron a la manipulación digital para fabricar imágenes con el fin de desacreditarlo. “Una imagen hecha con inteligencia artificial en la que tengo treinta kilos menos”, relató, refiriéndose al supuesto ampay.
El candidato atribuyó la escalada de estas acciones a su crecimiento en las encuestas, donde, según sus propias palabras, “aparecer en segundo o tercer lugar” habría sido motivo suficiente para que se desate una ofensiva mediática en su contra.
Ataques personales
El primer blanco de los ataques —según describió Álvarez— fue un conflicto familiar: declaraciones de su hermano, presentadas en medios, buscaban instalar la idea de una enemistad, aunque este luego desmintió la existencia de ese distanciamiento.
“Por eso nos hemos reunido, nos hemos reconciliado como hermanos y nos deseamos siempre lo mejor en todo”, dijo Álvarez, reiterando que los asuntos familiares siempre los resolvió en privado y nunca recurrió al escándalo público.
Al no prosperar esa narrativa, los ataques se desplazaron hacia la fabricación del “ampay” mencionado, donde se lo muestra en una situación íntima falsa, con el objetivo de menoscabar su imagen pública y cuestionar su perfil como candidato.
Acusaciones contra su plancha
Cristina Chambizea, vicepresidenta de la fórmula electoral de Álvarez, también se convirtió en blanco de los ataques. Según la denuncia del candidato, ella fue señalada de “roja, comunista, terrorista, castillista y todo lo que se pueda decir con tal de denigrarla cobardemente”.
Remarcó que, cuando la fórmula apenas marcaba cinco puntos porcentuales en las encuestas, nadie se ocupaba de la vicepresidenta, pero que su presencia en el escenario político despertó una serie de ataques hacia su compañera de equipo.
Álvarez aclaró la postura de su equipo respecto a la constitución. “En un posible gobierno mío no iba a permitir que se hable ni se proponga un cambio de constitución. Pero sí estoy de acuerdo que esta tiene que tener reformas en algunos capítulos, a favor de los peruanos”, señaló, fijando distancia de cualquier propuesta radical y defendiendo únicamente reformas parciales.
Insultos y difamación
Álvarez describió el ambiente de la campaña electoral como uno de los más “sucios e hediondos” vividos en el país, responsabilizando a adversarios políticos de recurrir a la difamación, calumnias e insultos.
“Nos atacan porque no entramos en la prebenda, en la repartija, en el remate de los ministerios, en el muglar al que están acostumbrados los políticos de siempre y sus marionetas asalariadas”, acusó el candidato.
Denunció, además, haber sido objeto de seguimiento en el aeropuerto Jorge Chávez, e hizo un llamado a las autoridades de seguridad para que se revisen las imágenes de las cámaras de vigilancia y se identifique a los responsables de este “reglaje inmundo”.
Durante su declaración, Álvarez también enfatizó que su campaña se mantendrá sin ataques ni agresiones hacia otros candidatos y reiteró su rechazo a la violencia. “Yo estoy contra la violencia, nunca seré parte de ella”, aseguró.