José María ‘Chema’ Salcedo, reconocido como ‘la voz de la radio’ en Perú, falleció este lunes a los 79 años. La noticia, confirmada por RPP, generó impacto en el ámbito periodístico y entre su audiencia, que durante décadas lo acompañó en sus espacios informativos.
Salcedo desarrolló una amplia carrera en radio y televisión, donde se distinguió por su estilo claro y pedagógico. En RPP, condujo programas como Así de Claro, convirtiéndose en un referente para quienes buscaban entender la actualidad nacional a través del análisis y la explicación.
A lo largo de su trayectoria, abordó temas de cultura, historia, política y sociedad. Su capacidad para comunicar asuntos complejos de manera sencilla y accesible lo consolidó como una figura respetada en el periodismo peruano.
Chema Salcedo y su batalla final contra el cáncer
En una de sus últimas entrevistas, concedida a Infobae Perú en febrero, Chema Salcedo relató su experiencia frente al cáncer y la aparición de un nuevo tumor. “No soy optimista”, reconoció, tras describir la serie de exámenes médicos que afrontaba para definir el tratamiento adecuado.
Aunque aseguró que no temía a la muerte, fue contundente sobre sus propios límites: “No le tengo miedo a la muerte, pero sí a una mala vejez”. Explicó que su mayor deseo era “tener tiempo suficiente para terminar de escribir mi libro”, aunque admitía no saber si lo conseguiría.
Salcedo también habló sobre cómo prefería enfrentar el final de su vida: “Si la muerte viene de golpe, mientras camino por la calle o trabajo, sería una maravilla. Pero si llega en forma de una larga agonía, no, gracias. Prefiero la eutanasia antes que condenar a mi familia y a mí a años de sufrimiento y dependencia”.
Sobre el futuro inmediato, Salcedo resumió su sentir con una frase breve y directa: “Vamos a ver qué pasa”.
El libro que no terminó de escribir
Hasta sus últimos meses, Salcedo mantuvo la intención de seguir vinculado al periodismo y de concluir su libro Memorias. “Quiero seguir en el periodismo porque es lo que sé hacer. No soy joven y, si bien necesito ingresos, también necesito tiempo para terminar mi libro Memorias, en el que estoy trabajando actualmente”, manifestó.
Tras dejar PBO, agradeció a Phillip Butters por haberlo reincorporado al ejercicio profesional: “Me rescató, me contrató y me dio cuatro horas diarias de lunes a sábado”. Sin embargo, la enfermedad limitó ese regreso. “Respecto a los sábados, me pidió que asistiera dos veces, el 24 (enero) y el 31 (enero), pero hasta ahí llegó todo. No hubo más”, relató.
Para Salcedo, la escritura era una forma de trascender más allá de la radio: “Nuestro ego consiste en querer que, aunque desaparezcamos, permanezcamos en la memoria de la gente. Los libros ayudan a eso; quiero que quienes me lean me recuerden y así trascender. No espero hacerme millonario, sino dejar una huella en quienes me hayan conocido”.