La decisión de Teck Resources de paralizar el desarrollo de Zafranal, uno de los mayores proyectos cupríferos de Perú, sorprendió a los principales actores logísticos y portuarios del país.
El Grupo Romero no anticipaba la postergación del proyecto, que implicaba una inversión de hasta 2.000 millones de dólares y la generación de miles de empleos en Arequipa.
El anuncio de la minera canadiense, que optó por priorizar la expansión de su operación en Quebrada Blanca, Chile, obligó a Tisur a revisar sus propios planes de inversión y logística en el puerto de Matarani.
Una decisión inesperada obliga a replantear inversiones en Matarani
En diálogo con Infobae Perú, Mauricio Núñez del Prado, gerente general de Tisur, explicó que la infraestructura para Zafranal ya contaba con ingeniería desarrollada y terrenos asignados, así como una inversión estimada de 50 millones de dólares para la construcción de almacenes de concentrado de cobre.
Sin embargo, el inicio de las obras estaba supeditado a un acuerdo definitivo con la minera, acuerdo que ahora ha quedado en suspenso. “Todo indica que se va a postergar esta inversión. Esperamos que la decisión no exceda uno o dos años”, afirmó el ejecutivo.
Tisur mantenía una hoja de ruta compartida con Zafranal, que proyectaba el comienzo de operaciones de la mina hacia fines de 2027 o inicios de 2028.
El almacén de Zafranal: ingeniería lista, pero obras en suspenso
La paralización afecta no solo las proyecciones de ingresos futuros del puerto, sino también la dinámica logística planeada para la exportación de cobre desde Arequipa.
El acuerdo con Tisur -que también atiende a minas como Cerro Verde, Las Bambas, Antapaccay y Hudbay- contemplaba una ampliación de la capacidad estática de Matarani hasta las 50.000 toneladas, mediante la construcción de nuevos almacenes diseñados con tecnología avanzada para el manejo de minerales.
La logística de exportación se planificó sobre la base de transporte en camiones, aprovechando la cercanía entre la mina y el puerto, y consolidando a Tisur como la principal salida marítima para la futura producción de Zafranal, estimada en 76.000 toneladas finas de cobre al año.
Impacto en la logística portuaria y los planes de exportación de cobre
El gerente general de Tisur precisó que, pese al golpe, la empresa mantiene en curso todas sus inversiones obligatorias relacionadas con el muelle, rompeolas y otras infraestructuras, respaldadas por una adenda firmada con el Estado peruano en noviembre del año anterior.
“El proceso constructivo del almacén esperará a tener ese acuerdo o, al menos, la visibilidad del inicio de operaciones de esa mina más adelante”, señaló Núñez del Prado.
Según la agenda prevista de Tisur, la fase de construcción física de las infraestructuras portuarias comenzará el próximo año, una vez completados los permisos ambientales y los trabajos de ingeniería en curso.
Tisur mantiene inversiones obligatorias y ajusta su cronograma
La noticia de la postergación fue comunicada a Tisur prácticamente en simultáneo con el anuncio público realizado por Teck Resources.
Núñez del Prado reconoció que la información llegó como “un baldazo de agua fría”, aunque mantiene la expectativa de que el proyecto se reactive en el corto plazo.
El ejecutivo evitó brindar cifras concretas sobre el impacto financiero inmediato para la empresa, aunque admitió que “no es una buena noticia que se posterguen inversiones y, en consecuencia, flujos de exportación”.
Matarani suma frecuencias en la ruta hacia Chancay
Detrás de la decisión de la minera canadiense está la estrategia de concentrar recursos en la expansión de Quebrada Blanca, su principal activo en la región, y la inminente fusión con Anglo American para crear Anglo Teck, uno de los 5 mayores productores de cobre del mundo.
Por su parte, Tisur continúa diversificando sus operaciones y desarrollando nuevas rutas logísticas. Núñez del Prado informó que el puerto arequipeño ya opera servicios regulares de cabotaje hacia Chancay, con dos frecuencias mensuales y crecimiento sostenido en los volúmenes de carga conteinerizada.
La empresa proyecta aumentar la frecuencia y el volumen a medida que la demanda lo permita, manteniendo su apuesta por consolidarse como hub portuario en el sur del país.